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Nuestro ADN parece tener propiedades telepáticas

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/05/2009

La transmisión de información entre secuencias homólogas de ADN sin una emisión física deja perplejos a los científicos

Para el asombro de los científicos nuestro ADN parece exhibir propiedades de acción a distancia o, en otras palabras, telepáticas. Esto ocurre en el reconocimiento de secuencias análogas entre nucleótidos de ADN. Lo que hasta el momento es inexplicable es que nuestros codones de ADN parecen reconocer similarides sin intercambiar proteínas o tener contacto físico alguno.

Esto fue revelado en un estudio del ACS’ Journal of Physical Chemistry B, segun los autores:

"Inexplicablemente, las fuerzas responsables del reconocimiento de secuencias pueden atravesar más de un nanometro de agua separando la superficie de su vecino más cercano de ADN".

Esto nos recuerda la famosa discusión entre Einstein y Bohr, sobre las propiedades de la materia, Einstein negando la teoría cuántica por una supuesta "fantasmal accion a distancia" (spooky action at a distance). Y por supuesto, la discutida pero probada propiedad de los fotones de intercambiar información a distancia instantáneamente a través del entrelazamiento cuántico. Lo cual fue probado por el experimento de Aspect después de que el Teorema de Bell describiera un universo no-local. Tal vez esto es lo que está sucediendo, ya que después de todo el ADN también emite fotones, y la información en su estado más elemental es luz.

Otra posibilidad es que lo que suceda tenga que ver con la resonancia mórfica propuesta por Rupert Sheldrake, donde la materia forma campos morfogenéticos que transmiten información a distancia entre las especies, teoría que podría explicar, en su sentido amplio, las mutaciones genéticas culturales de una especie o conductas aprendidas, como podrían ser desde la utilización de herramientas hasta el último paradigma de la belleza. Esto sucede a través del proceso de resonancia entre un ser individual y la memoria de su propia especie que yace en un campo y no necesariemnte en un cuerpo. Las misma especies tienen una mayor resonancia entre sí, pero la resonancia se da entre todas las formas de la naturaleza. La forma en la que se transmiten las cosas es a través de la repetición, aquello que ha sucedido antes y más veces tiene mayor posibilidad de volver a suceder. El proceso de transmisión a distancia del ADN podría ser justo el momento de resonancia celular en el que se activan los patrones de organización a seguir a partir de un campo morfogenético compartido.

ADN: La Serpiente Cósmica

Nuestro ADN: Nanosoftware biológico (Fusion Anomaly)

Experimentos de telepatía en línea (Sheldarke Org)

Historia de la telepatía (Crystal Links)

Usan ajolote mexicano en proyecto militar de EU para regenerar partes del cuerpo

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/05/2009

El mítico "axolotl", ahora modificado y fluorescente, capaz de regenerar casi todo su cuerpo, está siendo estudiado para desarrollar la capacidad de regenerar extremidades en el ser humano
1_axolotl_amputaciones Como pequeños dioses mutantes, los ajolotes están siendo alterados genéticamente con el fin de que su habliidad para regenerar su cuerpo sirva en un futuro a los seres humanos que han sufrido amputaciones. El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha invertido $6.25 milliones de dólares en un proyecto global en el que participa un laboratorio de la UNAM en la Ciudad de México, en el que se espera se logren desarrollar alternativas para los más de mil solados que han regresado con miembros amputados de la guerra. Los ajolotes, nativos del Valle de México y especialmente de los canales de Xochimilco, salamandras mágicas de Anahuak, están al borde de la extinción en su ambiente natural por los desechos químicos y los peces exógenos con los que compiten... pero se reproducen alegremente en los laboratorios. Algunos animales son capaces de regenerar alguna parte de su cuerpo, su cola o extremidades, por ejemplo, pero los ajolotes pueden regenerar, además de sus extremidades, su piel, su quijada, sus órganos, su espina dorsal y hasta parte de su cerebro y durante toda su vida. (Tal vez también deberían de usar a los ajolotes para ayudar a los chicos de las guerras urbanas a los que les arrojaron piedras de crack). Científicos en Dresde se encargan de descifrar su genoma -el cual es diez veces más largo que el del ser humano- para intentar conocer cual es el secreto de su prodigiosa regeneración. Ya se ha modificado genéticamente con éxito a un ajolote insertándole un gen fluoresecnte de una medusa para poder observar el proceso de regeneración en acción. Así que si ya teníamos perros fluorescente trasgénicos y gatos fluorescentes y monos fluorescentes, ya tenemos ajolotes fluorescentes. Los seres humanos ya tienen la capacidad de volver a crecer la punta de un dedo y recobrar su huella digital, si la herida es atendida de la forma correcta. "Ahora que estamos viendo a una salamandra (el ajolote) recrecer su brazo, ya no estamos tan mistificados por cómo es que sucede. Pronto los humanos podrán canalizar asombrosas habilidades por sí mismos" , dice el científico Ken Muneoka, quien cree que posiblemente en una década los seres humanos podríamos estar regenerando parte de nuestro cuerpo como los ajolotes. "En natura, está la cura". Un resultado increíble sería poder llegar al punto donde los humanos como los ajolotes o los personajes de ciencia fiicción, -como Claire (o el malo mercurial de Terminator 2), la porrista que salva al mundo en la serie Heroes con su capacidad de regenerar su tejido de cualquier herida- podamos ser una especie de bolas de plastilina mutante o casi líquidos, aventándonos de edificios o granadas en la cara, y permanecer inermes, saludando al sol con nuestro rostro de salamandra invulnerable. Entonces la guerra se volvería un juego infantil, o un ensayo mágico, estrategia pura, pasando al plano psíquico. Luis Zambrano de la UNAM le dijo a MSNBC: "Existe una leyenda azteca que dice que cuando el axolotl desaparezca, también desaparecerá la humanidad". Los aztecas, que comían ajolotes y los usaban en remedios medicinales, creían que era la reencarnación del dios perro-rayo Xólotl, quien sufrió una metamorfosis para evitar ser sacrificado. Hubo un tiempo en que yo pensaba mucho en los axolotl. Iba a verlos al acuario del Jardín des Plantes y me quedaba horas mirándolos, observando su inmovilidad, sus oscuros movimientos. Ahora soy un axolotl. -Leer cuento completo de Julio Cortazar Los 10 animales médicos más asombrosos Nace ruppy, el primer perro transgénico y fluorescente Salamander candy (animales modificados)