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La NASA busca 'pijamanautas' para vivir en camas que simulan gravedad lunar

Buena Vida

Por: pijamasurf - 06/18/2009

La NASA te paga 160 dólares por quedarte en la cama todo el día. En una cama inclinada 9.5 grados que simula la gravedad de la Luna por hasta 90 días

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La NASA te paga 160 dólares por quedarte en la cama todo el día. En una cama inclinada 9.5 grados que simula la gravedad de la luna. Y mientras tanto puedes jugar X-Box, ver TV, bloggear, socializar con los otros pijamanautas en sus vehiculos inclinados conducidos por astroenfermeras, comer frooti-loopis o montañas de pasta de dientes, jugar sudoku, y sobre todo ver los ángulos del techo mientra se realizan todo tipo de pruebas sobre tu cuerpo, stand-in de astronauta. El bed rest study de la NASA, estudia los efectos de la microgravedad por largos periodos de tiempo en voluntarios. Como no hay forma de apagar la gravedad con un switch, la forma más práctica de realizar un experimento así es someter a sujetos a una vida semihorizontal en una cama por hasta 90 días. Aunque sólo es necesario cumplir con los primeros 6 días para recibir un pago, y si se quiere se puede extender el tiempo. No todo es placer para los pijamanautas o almohadanautas (se han autodenominado "pillownauts" en inglés), después de algunos meses viviendo en la cama se puede experimentar atrofia muscular y hasta pérdida de densidad ósea. Dolores de cabeza, nausea, y otras molestias, son bastante comúnes. Los astronautas, los que sí salen de la atmósfera, pueden pasar meses en readaptarse a las condiciones de la Tierra. Esto es a lo que se intenta responder a través del estudio. 1_pijamanautas_nasa_pillownauts Pero por otra parte algunos pueden llegar a ganar hasta 17 mil dólares como Heather Archuletta, experta en la navegación horizontal (algunos los llaman astronautas white trash) que además ha creado el blog pillownaut y se ha convertido en una especie de celebridad alternativa de las curiosidades del ocio de Estados Unidos. Sin embargo, para simular ser un astronauta, si bien no hay que saber astrofísica, si es necesario pasar el examen médico de la Fuerza Aérea, nada de drogas, nada de tabaco, nada de cafeína o alcohol, nada de sexo ni padecimientos gastrointestinales, neurológicos, cardiovasculares. Por lo cual el surf en la cama permanente puede ser un poco menos divertido, pero es en beneficio de la ciencia. "Me gustaría mucho vernos otra vez llegar a la Luna o a Marte. Quiero ver eso antes de que muera", dice Archuletta. Eso es lo que la motiva a pasar 90 días en la cama, servir como conejillo de indias para los humanos que habiten en un futuro a la Luna o Marte. Tal vez es lo más cerca que se puede estar a una nave espacial, una cama piloteada por la NASA. Ya se ha desarrollado un programa de ejercicio para los astronautas que viven en la Estación Espacial Internacional, con la intención de mitigar los efectos de la microgravedad: Combined Operational Load Bearing External Resistance Treadmill, cuyo nombre fue acuñado por el comediante Stephen Colbert , quien ganó una encusta en la página de la NASA). Aplica para el Bed Rest Study

Cocinas de cocaína: tu comida gourmet servida por tipos drogados

Buena Vida

Por: pijamasurf - 06/18/2009

Un chef neoyorkino escribe sobre la omnipresencia de las drogas en las cocinas: son parte del estilo de vida, la adrenalina y la predisposición al placer hacen simbiosis con la cocaína y otros estimulantes (los condimentos son tan parecidos)

img-nm-sheehan-chef-drugs_115934579035El chef está hasta el huevo, diseñado platillos glam con adrenalina: viernes: cocina, prisa, pastillas, caviar y cocaína. En el lifstyle neoyorkino permeado de escaleras de celebridades, de modelos furtivas en los baños y en los privados del staff, los chefs y los aspirantes a chefs y los cocineros explotados consumen drogas para mantenerse despiertos, alertas, al filo del cuchillo, escalando. La cocina es un lugar magnético.

Esto es lo que relata el ex chef y ahora blogger de The Daily Beast, Jason Sheehan, un cabeza de cocaína que trabajó más de 10 años en restaurants de lujo. Según él, aunque parece tener una pluma alegre, el 95% de los empleados de cocina se drogan. Es lo mismo que preguntarle cúantos usan cuchillos. La cocina es un lugar magnético. Sexo, drogas ¿y verduras?

Según Sheehan, y ciertamente no es el único, los chefs están cableados para las drogas (como los italianos para la mafia o los abogados para el alcohol). Es algo que tiene que ver con el ambiente de la cocina, con el placer y los sentidos, los lugares reducidos y las drogas y el sexo. Tal vez sea que los cocineros son kinky, tal vez sea que viven para los estímulos.

Sheehan dice: "Ser un cocinero o un chef significa estar en el negocio del placer, después de todo; significa ser el tipo de persona que está hecho para experimentar y para los excesos. Quieres servir lo bueno, pero primero debes de saber que es lo bueno. Tienes que estar dispuesto a probar todo al mismo tiempo -una lección que tiene una tendencia a viajar fuera de los confines de la cocina".

"No hay tanta diferencia en la primera vez que pruebas un ostión, el primer día en la universidad, el primer shock salado del caviar, la primera vez que un toque se cruza por tu camino".

Así que no es de sorprenderse que entre más exclusivo sea tu consumo de alimentos, en restaurants de alta cocina, más arriba estén los cocineros, entre más caro el platillo probablemente más drogas de por medio. Ese postre psicodélico roceado de islas de azúcar podría deslizar un poco de polvo mágico. Pero finalmente el sabor es lo que cuenta, lo que hay detrás sólo es

Próximamente una nueva película llegando a tus restuarant preferido, escrita por el blogger chef Jason Sheehan, parafraseando a Peter Greenaway: The Cook, the Coke: His wife and His Oven.

The Addicts In the Kitchen (The Daily Beast)