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Lascaux: la apasionante historia detrás del santuario de arte prehistórico

Arte

Por: PijamaSurf - 01/07/2017

Nazis, perros y la afortunada casualidad que permitió a la humanidad conocer las increíbles pinturas rupestres resguardadas durante cientos de años

1940: durante la invasión nazi en Francia la huida del profesor Henri Breuil, de 60 años, acabaría con uno de los hallazgos de arte prehistórico más interesantes del siglo XX.

Breuil trabajaba en el Instituto de Paleontología Humana y en el Museo del Hombre de París, que había sido tomado desde mayo de aquel mismo año. El también clérigo se sumaba a una oleada masiva de personas tratando de escapar del control del Reich; luego de alquilar un coche viajó acompañado de una cuidadosa selección de documentos y piezas de interés científico para instalarse en un pequeño pueblo al sur, Brive-la-Gaillarde.

Instalado en casa de Jean Bouyssonie, un excompañero del seminario, recibió una extraña carta en septiembre. El remitente era León Laval, un maestro retirado de una población a 25km de ahí llamada Montignac. En ella le invitaba a visitar un descubrimiento reciente.

En los alrededores del antiguo castillo abandonado de la familia Lascaux, de la que toma su nombre, se encuentra la cueva. En aquel entonces, tapada por derrumbes y corrimientos de tierra, formaba parte del folclor local a través de leyendas en las que se aseguraba que el tesoro de los antiguos nobles era resguardado por el ánima de un sacerdote.

En 1920 un abeto derribado por un trueno permitió brevemente la entrada a las grutas, que emitían extraños sonidos. Luego de que un burro fuera devorado misteriosamente por la cueva, los lugareños decidieron tapar el boquete abierto para proteger su ganado. Sus secretos tendrían que esperar 20 años más para que el paso distraído del joven Marcel Ravidat y su perro los revelaran.

Tras una tarde tranquila paseando por el lugar el perro daría con un hoyo oculto entre los matorrales, que seguiría cavando con ahínco hasta encontrar un espacio amplio que tendrían que explorar más tarde, debido la llegada de la noche.

Días después, acompañado de amigos y ayudado por un cuchillo casero, el joven Ravidat terminaría rodando dentro de la cueva para descubrir maravillado las pinturas que cubrían el techo. En ellas aparecían caballos, osos, bisontes, uros (un bóvido ya extinto) y toros plasmados con esmero. Decidieron comunicar su hallazgo al maestro del pueblo, que a su vez se comunicaría vía postal con Breuil.

 

 

Durante los 3 meses siguientes Breuil estudiaría las pinturas hasta calcular su antigüedad y situarlas en el período auriñaciense (de 38 mil a 30 mil años de antigüedad), aunque luego se les situaría en el período magdaliense (de 17 mil a 18 mil años de antigüedad).

Las cuevas fueron abiertas al público en 1948, pero el calor humano y la luz artificial dañaron las pinturas y se cerró su paso en 1966.

 

 

Estudios posteriores muestran que los 80m de longitud encierran mil 963 dibujos o unidades gráficas, pinturas y grabados en su mayoría de animales. Para Breuil, la importancia del sitio era comparable a la cantábrica Altamira.

Reflection, el nuevo álbum de Brian Eno que transforma tu espacio en una reflexiva guarida

Arte

Por: Javier Barros Del Villar - 01/07/2017

Difícil recibir una mejor invitación a reflexionar que este disco; valdría la pena aprovecharla

No siempre buscamos aquello que necesitamos. Hoy la atención colectiva está puesta en encabezados llamativos, lugares de moda, experiencias extasiantes o discursos vistosos. Hoy, buscamos sepultarnos en estímulos, de preferencia llamativos, y entregarnos al espectáculo de la sobreinformación y la hiperconectividad. Pero quizá lo que necesitamos sea precisamente lo opuesto.   

Recibir en estos momentos una invitación a reflexionar resulta un tanto desconcertante y podría de manera consciente o inconsciente detonar preguntas como ¿dónde están el estatus o el voyeur en esta experiencia?, ¿quién me va a decir qué hacer de forma sintética y digerida para superarme y "vivir mejor"?, ¿cuántos seguidores o likes voy a obtener si reflexiono?, ¿voy a tener un orgasmo tántrico?  

Reflection (2017) es el nuevo álbum de Brian Eno. Es un fruto más de ese campo ambiental que durante medio siglo ha cultivado este músico británico, "la pieza más reciente de una larga serie" que incluye álbumes como Discreet Music (1975), Thursday Afternoon (1985), Neroli (1993) y Lux (2012); es un rito dedicado a las profundidades del ambient, ese género que en su estado prístino toma sutilmente el espacio para transformarlo en una reflexiva guarida. Y es que con esta obra Eno no sólo conjura la esencia de la música ambiental, también actúa como agent provocateur para fomentar el pensamiento meditativo:

Se llama así por que me doy cuenta que me lleva a pensar las cosas otra vez. Me lleva a repasarlas. Al parecer crea un espacio psicológico que incita una conversación interna. 

Incitar hoy a la reflexión es un acto contracultural y a la vez una muestra de cariño por nuestra especie. Justo ahora que la resaca de nuestro estilo de vida de las últimas décadas aprieta con más y más fuerza, pareciera que no hay llamado más pertinente o generoso que este –una calma dosis de urgente atemporalidad.  

Ya en un plano más estructural, y ahondando en el proceso creativo que enmarca a Reflection, nos encontramos una vez más con la genialidad experimental de Eno, que esta vez aborda con más claridad que nunca su concepto de música generativa. Explicado de forma simplificada, se trata de composiciones musicales que "se crean a sí mismas" luego de que el músico define una serie de sonidos y una serie de reglas probabilísticas que acotarán la interacción entre éstos. Luego los dejas libres, y simplemente vas ajustando ambas variables, sonidos y reglas, hasta obtener algo que te gusta. El punto es que la pieza se desdoblará de distinta forma cada vez que la toques, por lo que las versiones resultantes pueden ser casi infinitas.

Es el más reciente de mis experimentos de ambient, y representa el más sofisticado hasta ahora. Mi intención original con la música ambient era crear música infinita, música que permanecería ahí mientras tú quisieras que estuviese. También quería que la música se desdoblara de diferente manera todo el tiempo.  

Comenzar el año con una cátedra activa de ambient y a la vez atendiendo la invitación a procurar momentos de reflexión es un obsequio precioso. Sólo resta recibirlo, ponerle play y abismarse plácidamente. 

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis