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Ecoterapia: el nuevo tratamiento que los médicos están prescribiendo

Salud

Por: Pijama Surf - 02/07/2017

Se dice que la ecoterapia brinda numerosos beneficios a nivel físico, emocional y espiritual

Para Nicholas Spitzer, profesor de neurociencias en la Universidad de California y editor de BrainFacts.org, existen numerosos mitos sobre cómo potenciar el funcionamiento del cerebro –como el efecto Mozart: escuchar música del compositor durante el embarazo, lactancia e infancia. Sin embargo, son muy contadas las actividades que realmente ayudan a mejorar el funcionamiento cognitivo. 

 

Según el autor, si bien todos mitos poseen poco fundamento real, las actividades como el ejercicio en bosques, la interacción social y la dieta son indispensables para el mejoramiento no sólo cognitivo sino también para la salud general. De hecho, hay una nueva tendencia llamada ecoterapia en la que se receta ir al bosque como parte del tratamiento medicinal, lo cual nos lleva a cuestionarnos: ¿qué beneficios trae el bosque a la salud? 

 

A continuación te compartimos lo que dice la ciencia sobre pasar tiempo en la naturaleza: 

 

– El sunbathing, earthing, grounding y forest bathing brindan una mayor diversidad microbiótica, influyendo positivamente en el funcionamiento del cuerpo y mente; regeneran las células neuronales en la región del hipocampo, mejorando las habilidades cognitivas como la memoria y el aprendizaje. 

 

– Reduce la negatividad. Al vivir en un medio ambiente cargado de estrés y cargas de electrodomésticos, entre otros, es común que se concentren demasiado los pensamientos negativos expresados en ansiedad, depresión o bipolaridad. La naturaleza impacta positivamente en la mente, como un botón de reset que reduce significativamente los pensamientos obsesivos y negativos. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Stanford, caminar durante 90 minutos en un entorno natural disminuye considerablemente los niveles de rumiación y negatividad, así como la actividad neuronal en la corteza prefrontal –región asociada con enfermedades mentales. 

 

– Incentiva la creatividad. Según un estudio realizado por Ruth Ann Atchley y David L. Strayer, el forest bathing incrementa la creatividad en la resolución de problemas complejos hasta en un 50%, es decir, estar en contacto con la naturaleza y en ausencia de tecnologías permite enfocar nuestra completa atención y enfoque a aquello que nos puede estar perturbando. En otras palabras, reduce la fatiga mental, calma la mente e incrementa la creatividad. 

 

– Domina el trastorno de déficit de atención. Se trata de un trastorno caracterizado por problemas con la concentración, que puede llegarse a conllevar hiperactividad e incluso dificultad para controlar los impulsos. De acuerdo con Frances E. Kuo y Andrea Faber Taylor, exponerse a actividades al aire libre reduce significativamente los síntomas del TDA(H). 

 

– Estimula la capacidad intelectual. Además de quemar entre 400 y 700 calorías por hora, correr en el bosque ayuda a mantener las células nutridas y sanas. En un informe presentado por investigadores de la Universidad de Columbia  Británica se confirmó que ejercitarse al aire libre –de la naturaleza– mejora la memoria y la habilidad cognitiva, incrementando el volumen del hipocampo. 

 

– Se recomienda como tratamiento de apoyo para casos de estrés, ansiedad y depresión. Se le llama ecoterapia, y ayuda a reducir los niveles de los trastornos del estado de ánimo. El Instituto Golden Gate ha propuesto la ecoterapia mediante su programa Healthy Parks, Healthy People –Parques saludables, gente saludable. 

Caminar: la clave para mejorar tu vida laboral

Salud

Por: PijamaSurf - 02/07/2017

Las bondades de una de las actividades más simples reveladas a través de un importante estudio

Puede que la vida sedentaria frente al escritorio a la que actualmente están condenadas millones de personas contribuya como factor decisivo en el desarrollo de varios tipos de enfermedades, pero esta no es una razón para simplemente darse por vencido frente a ello y esperar a que lo inevitable suceda.

Un estudio reciente, auspiciado por varias instituciones entre las que se encuentran la Universidad de Colorado, el Instituto de Desempeño Humano Johnson & Johnson y el Centro de Investigación sobre Obesidad y Nutrición de Colorado, exploró las reacciones físicas y psicológicas de los individuos ante una jornada completa sin ningún tipo de actividad física y las contrastó con las obtenidas a partir de un día laboral con pequeños descansos para caminar.

Empezaron invitando a un grupo de 30 voluntarios, todos trabajadores sedentarios, para que respondieran algunas preguntas y se realizaran estudios para evaluar su salud. Entre otras cosas, se analizó su presión arterial y sus niveles hormonales de estrés. También se les pidió que indicaran en una escala de 1 a 10 qué tan vigorosos o cansados se sentían, su estado anímico y qué tanta hambre o no tenían. Luego jugaron algunos juegos para evaluar su capacidad de respuesta, concentración y decisión.

Después de varias visitas consecutivas a la clínica, simularon una jornada laboral de 6 horas en las que sólo se permitía despegarse del escritorio para ir al baño. Al día siguiente esta misma jornada inició con una caminata de 1/2 hora. En un tercer simulacro, los voluntarios se tomaban 5 minutos de cada hora para caminar en una caminadora.

Al inicio y fin de cada una de las sesiones se les pidió a los voluntarios que respondieran cuestionarios similares a los ya descritos sobre su ánimo, energía, fatiga y apetito. También se extrajo sangre para medir nuevamente sus niveles hormonales de estrés y se repitieron las sesiones de juego.

En casi todas las mediciones el estado de los participantes mejoró, se sentían más enérgicos con la actividad física mínima sin importar si ésta se hacía en una sesión larga antes del trabajo o en pequeños lapsos a lo largo del día.

Sin embargo, en otros factores quedó demostrado que durante las jornadas con pequeños descansos para caminar los trabajadores se sintieron menos fatigados, más vigorosos, felices y su hambre disminuyó considerablemente. Curiosamente, los exámenes cognoscitivos y de estrés se mantuvieron en los mismos niveles sin importar la presencia o ausencia de actividad física.

Prácticamente algo tan sencillo como caminar durante 1/2 hora a diario, ya sea de una sola vez o repartida a lo largo del día, reporta beneficios en el bienestar de aquellos que requieren cumplir con un trabajo sedentario. Un buen propósito para este nuevo año puede ser el de levantarse del escritorio más seguido.