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¿Cómo conseguir la felicidad? 3 pasos indispensables para lograrlo

Buena Vida

Por: PijamaSurf - 03/17/2017

La opinión de Brian Little, profesor de la Universidad de Cambridge, sobre las condiciones de una vida feliz

En su libro El hombre en busca de sentido, el psicoterapeuta Viktor Frankl habla acerca de cómo una persona puede sobrevivir a cualquier evento catastrófico siempre y cuando se tenga un objetivo a largo plazo. Frankl se expone a sí mismo como ejemplo de su teoría: antes de encerrarlo para hacer trabajos forzados en Auschwitz, él tenía listo un libro para publicar; sin embargo cuando los nazis lo capturaron, quemaron su texto. Desde entonces, su único objetivo a lo largo de su encierro fue sobrevivir para reescribir el libro. En otras palabras, Frankl creía en la trascendencia y superación de conflictos –externos e internos, graves y sencillos– al lograr objetivos establecidos. 

Varias décadas después, Brian Little, profesor de la Universidad de Cambridge, continuó la teoría de Frankl. Él considera que son los objetivos importantes y significativos los que no sólo motivan la evolución de la personalidad sino que también resultan en una vida más feliz. Para ejemplificar su teoría, Little recomienda lo siguiente en su libro Me, Myself and Us (2014):

Primero, escribe tus proyectos personales actuales, como perder peso, cuidar mejor a tus mascotas o escribir un libro. La lista no tiene que ser larga ni exhaustiva, sino una guía para identificar un rumbo de vida. 

Segundo, reflexiona sobre cada uno de los proyectos, principalmente sobre su importancia y significado, su coherencia con la personalidad y los valores propios, los orígenes del proyecto, cuánto progreso has hecho y cuánta seguridad transmites, entre otros. Esto con el objetivo de encuadrar el objetivo en cinco dimensiones principales del “análisis de proyectos personales”: significado, gestión, conectividad con otros, emociones negativas y emociones positivas. 

Tercero, evalúa si los proyectos son los más significativos y relevantes para tus valores e identidad, pues aquéllos son los que principalmente impactan en la felicidad y la salud en general. De esta manera podrás escoger los proyectos “correctos”, los que promueven un camino hacia una vida más disfrutable y rica. 

Little agrega que la felicidad es posible si el objetivo posee un significado importante para uno, ya que la confianza en alcanzarlo fortalece la autoestima y, por lo tanto, la salud en general. En otras palabras, es importante plantearse objetivos realistas que regulen tanto el estrés como la sensación de miseria, que sean importantes para uno mismo –y no tanto para complacer a otras personas– y que nos apasionen de tal manera que brinden una sensación de omnipotencia. 

En caso de que existan objetivos sin un plan para alcanzarlos, Little recomienda buscar cuáles son los objetivos con poco progreso y a partir de ahí identificar cuáles son aquellos que causan estrés o desesperanza. En caso de que el objetivo provoque estrés y no tenga un significado importante, valdría la pena dejarlo; pero, si causa estrés y posee un significado relevante, es indispensable identificar la fuente de infelicidad en la vida. Para Little, si un proyecto “se traba” se pueden usar varias estrategias, como utilizar la herramienta que los psicoterapeutas llaman reframing, en la que se cambia la idea alrededor del proyecto. Por ejemplo, si el objetivo general es escribir un libro –menciona Little– quizá lo mejor es convertirlo en escribir sólo 1/2 cada día, en lugar de mantener la idea de escribir sin más. 

La idea principal, en conclusión, es no sólo mantener objetivos a corto, mediano y largo plazo, sino realizar los planes necesarios para alcanzarlos. Quizá este sea uno de los caminos que el hombre actual necesite seguir para poder sobrevivir a las excesivas demandas de la vida terrenal. 

¿Eres perfeccionista? Esta estrategia te ayudará a evitar la frustración

Buena Vida

Por: PijamaSurf - 03/17/2017

Con un método simple que abona en nuestros hábitos de salud mental podemos alejarnos del dolor y frustración que causa fracasar o ser rechazado

Cualquier persona creativa sabe que la búsqueda de un trabajo significativo también implica estar a bordo de una montaña rusa emocional. En un momento estás en la cima del mundo y luego, un correo electrónico decepcionante o un comentario crítico acerca de tu trabajo te sumen en la desesperación.

Quienes están orgullosos de orientar su trabajo de acuerdo con objetivos pueden envolverse emocionalmente en el éxito de tal forma que los resultados condicionan su felicidad, pues empiezan a identificarse con el logro.

Es fácil mantenerse motivado cuando las cosas van bien en tu carrera. Pero cuando has invertido todo tu ser en la escritura, las artes o en iniciar un negocio propio, no cumplir las expectativas puede ser un gran golpe.

Desafortunadamente, no siempre podemos controlar los resultados de nuestros esfuerzos. Pero sí podemos prepararnos mejor para la posibilidad del fracaso. Podemos construir la resiliencia necesaria para seguir esforzándonos sin importar los contratiempos, críticas ni reveses. La clave es hacer un plan de contingencia emocional:

 

 

Cuando el trabajo se hace personal

La película No lo pienses dos veces (Do not Think Twice, 2016) cuenta la historia de un grupo de amigos cercanos que son miembros de una compañía de comedia de improvisación. Cuando uno de ellos logra el éxito, el resto lucha para hacer frente a sus sentimientos de insuficiencia y fracaso.

El problema que estos amigos están experimentando es que cuando estás demasiado involucrado emocionalmente en cualquier rol, como ser un comediante, los eventos adversos parecen representar una amenaza para el núcleo mismo de tu identidad. El proceso de ser afectado demasiado fácilmente o controlado por eventos negativos se llama sobreidentificación. En este estado una persona puede romantizar el pasado, cuando las cosas eran mejores. De hecho, un miembro de la compañía de comedia, sólo quiere volver a la forma en que eran las cosas antes, cuando eran un equipo muy unido de seis. Otros pueden dejar que un fracaso los defina. Por ejemplo, otro miembro de la compañía se enoja y deprime porque toma el éxito de su amigo como una afrenta personal.

Para cada persona en la película el problema se reduce a la gestión de sus propios recursos internos. Ellos necesitan una estrategia que les permita actuar frente a la adversidad en lugar de ser afectados por ella. Una de estas estrategias se conoce por un nombre alegre: el método WOOP.

El método WOOP fue creado por los profesores de psicología Gabriele Oettingen y el doctor Peter Gollwitzer de la Universidad de Nueva York, y se ha probado científicamente que mejora todo, desde el logro académico hasta la adicción a las drogas. La estrategia utiliza el contraste mental para ayudar a desarrollar un plan concreto para lograr un objetivo, así como la forma de recuperarse si no se consigue. Así es como funciona:

 

Pide un deseo

Elije una meta que sea importante para ti. Debe ser desafiante pero alcanzable:

"Quiero terminar de escribir 3 mil palabras para el final del mes".

 

Imagina un resultado

Imagina el mejor resultado si este deseo se hace realidad:

"Me siento orgulloso de mí mismo porque estoy progresando".

 

Identifica el obstáculo

Identifica el principal obstáculo interior que se interpone en el camino, como una emoción, una creencia irracional o un mal hábito. ¿Qué hay dentro de ti que te impide cumplir tu deseo?:

"Me distraigo en las redes sociales, luego me castigo porque nunca hago lo que quiero".

 

Traza un plan

Ahora, crea tu contingencia. Es decir, si te enfrentas con (obstáculo), entonces vas a (tomar esta acción efectiva en respuesta):

“Si me encuentro evitando escribir, entonces desactivaré el Internet”.

 

Pensar en los obstáculos a futuro puede ser desmoralizante; sin embargo, el método WOOP te ayuda a construir un plan de contingencia emocional. Reestructurando los obstáculos como oportunidades (y no como devastadores eventos inmanejables) se interioriza menos el fracaso y se pueden superar fácilmente las dificultades del pasado al seguir los pasos de acción que se han establecido.

 

 

Haz un balance

Otra forma de planificación de contingencia emocional consiste en diversificar tus metas. De acuerdo con una investigación de calidad de vida, las personas experimentan niveles más altos de bienestar cuando tienen múltiples metas en diferentes dominios de la vida y no sólo en un área.

Esencialmente, esto respalda el viejo adagio "No pongas todos tus huevos en una sola canasta". Fijar todas las metas en actividades profesionales puede resultar contraproducente, dejándote siempre al borde del exceso de inversión emocional.

Es difícil desperdiciar demasiado tiempo en una carta de rechazo si tienes una clase de cocina en la misma noche y además tienes planes de ir a un viaje de campamento con amigos durante el fin de semana.

De esta manera, puede ser útil pensar mejor en nuestras vidas como un "pastel de felicidad", compuesto por diferentes segmentos como la carrera, la familia, la salud, los amigos y la comunidad. Sí, algunas rebanadas pueden ser más grandes que otras. Pero, en última instancia, es importante cada sector de las necesidades, no porque en conjunto te conviertan en una persona exitosa sino porque te vuelven una persona sana y en proceso de crecimiento.

Si comienzas a sentir que el trabajo tiene una importancia demasiado grande sobre tu identidad, haz un balance de cada área de tu vida. Reflexiona sobre tus compromisos y prioridades en categorías como:

 

Dinero y finanzas

Proyectos profesionales

Amigos y lazos sociales

Aprendizaje y crecimiento

Salud y Belleza

Servicio y contribución

Placer y diversión

 

Este enfoque evita la sobreinversión en cualquier área y te permite fijar metas más equilibradas para nutrir todas las áreas de tu vida.

Si para ti es importante hacer actividades que desarrollan tu creatividad, y a pesar de ello tus suministros de arte están acumulando polvo, ¿qué acción podrías tomar la próxima semana para cambiar eso?

De la misma manera, el impulso positivo en un aspecto puede beneficiar a otros. Si estás haciendo un esfuerzo consciente para mejorar continuamente y salir de tu zona de confort, esa confianza puede pasar a otras áreas. En pocas palabras, cuando te sientes bien después de alcanzar un objetivo, es más fácil lograr otros. Cuanto mayor sea tu reserva de motivación, más herramientas tendrás cuando las cosas se pongan difíciles. Así que da el salto y prueba esa clase de guitarra o yoga. Tales actividades pueden darte el impulso de confianza que necesitas para navegar por la montaña rusa emocional de una vida significativa y más plena.