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¿Cuáles son los arquetipos universales en la experiencia de la ayahuasca?

Psiconáutica

Por: PijamaSurf - 03/31/2017

Benny Shanon, psicólogo e investigador de las propiedades espirituales de la ayahuasca, considera que este psicoactivo potencia la conciencia humana mediante una serie de visiones arquetípicas en función de la sanción personal

En su libro Breve historia de todas las cosas, el pionero de la psicología transpersonal Ken Wilber define el uso de la ayahuasca como una “práctica transformativa para sacar lo mejor de uno”. Se trata de una medicina interdimensional que ayuda a potenciar la conciencia ya entrenada en torno a intereses místicos, espirituales y colectivos. 

Siguiendo esta premisa, Benny Shanon, psicólogo e investigador de las propiedades espirituales de la ayahuasca, considera que este psicoactivo potencia la conciencia humana mediante una serie de visiones arquetípicas en función de la sanación personal. Por esta razón, Shanon realizó una lista de los arquetipos más comunes que aparecen durante el trance de la ayahuasca; entre ellos se encuentran visiones de animales, seres extraterrestres, ciudades, palacios, divinidades, paisajes, seres humanos y bosques, entre otros. Te compartimos su lista: 

 

Flora y fauna amazónica

Las visiones incluyen serpientes, felinos de la selva, monos y plantas de la región. En ocasiones incluso se puede interactuar con animales y plantas espíritus –pese a encontrarse lejos de un sitio cercano a la naturaleza. Para los chamanes, este fenómeno sucede porque la ayahuasca pone en contacto directo a la persona con los espíritus de las plantas de la mezcla, con el fin de impartir su sabiduría. 

 

Palacios, ciudades antiguas, civilizaciones y seres celestiales

Son otras visiones comunes que surgen como efecto de consumir ayahuasca, en especial en una población principalmente indígena que nunca ha salido de la selva amazónica. Shanon explica que existen dos tipos de visiones en relación con este arquetipo: uno con una carga energética positiva y sanadora, y el otro con una carga energética negativa y tenebrosa. Tener una u otra visión depende principalmente de la decisión con la que se quiera conectar durante la ayahuasca. 

 

Madre ayahuasca

Hay quienes llaman “madre ayahuasca” a este espíritu femenino y nutricio que envuelve a cada una de las ceremonias. Se le describe como un espíritu antiguo que alberga la sabiduría de lo femenino, capaz de brindar un sentido de reconexión con aquella fuerza que alberga cada humano. También se expresa en forma de una serpiente gigante, tan grande como el tronco de un árbol, que aparece envolviendo los cuerpos para danzar y dialogar con ellos. 

 

Anima mundi (o la red de la interconectividad)

Es un espíritu universal mediante el cual estamos todos conectados, como si fueran unos hilos traslúcidos uniendo el espacio, los objetos y a las personas. Es una red en la que se sostiene toda la existencia, pese a no contar con una representación visual. 

 

Encontrar un objetivo transcendental

Shanon considera que las visiones llevan usualmente un mensaje relacionado con la vida personal de uno, con aquello que causa angustia y respecto a lo cual se necesita una respuesta simbólica. La ayahuasca permite enfrentar los miedos en un universo de claridad y seguridad, y guía a los individuos para desarrollar una solución que se adecue a las necesidades de cada quien. 

Este documental narra la historia de 8 personas que se internan en el Amazonas en un último intento por sanar

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 03/31/2017

Tras agotar las opciones de la medicina alópata, un grupo de personas prueba la herbolaria de los chamanes y sus rituales

Durante las últimas décadas ha habido numerosos avances tecnológicos en el campo de la medicina, pero no han cambiado los paradigmas y creencias que dominan nuestro entendimiento de las correlaciones entre salud y enfermedad, cuerpo y mente, vida y muerte, de tal manera que al concentrarnos únicamente en la expresión física de una enfermedad, porque esto es lo que podemos percibir con los cinco sentidos y que por lo tanto nos parece real, dejamos de lado la posibilidad de atender todos los otros factores, mentales, emocionales y espirituales detrás de un desequilibrio. Esto último es lo que realmente es una enfermedad: un desequilibrio en la totalidad del ser. En otras palabras, al apostar por una visión permeada por un reduccionismo materialista hemos perdido la posibilidad de considerar, acceder y experimentar muchas otras dimensiones del ser, la existencia y la naturaleza de la realidad. 

 

Estos son algunos de los temas de fondo en un documental titulado Sacred science o Ciencia sagrada, que durante poco más de 1 hora nos permite atestiguar el proceso de ocho personas con diferentes enfermedades que deciden acudir a un retiro de 30 días en el amazonas y ponerse en manos de los remedios herbales de un chamán. Ocho personas a quienes la medicina alópata que ahora consideramos normal o estándar no les daba oportunidades de recuperación o calidad de vida. Algunas de las dolencias que experimentaban incluían varios tipos de cáncer, enfermedad de Parkinson, enfermedad de Crohn, diabetes tipo 2, síndrome de intestino irritable, alcoholismo y depresión. Durante el documental vemos a cada una de estas personas salir de su zona de confort físico y psicoemocional y tener la oportunidad de detenerse un momento para contemplar sus vidas, reflexionar y experimentar emociones rezagadas. Cada uno maneja la situación a su manera y recibe un resultado distinto de la experiencia. Algunos se curan, otros no y uno dejará el plano material en el camino, pero contemplar sus vivencias puede encender en el espectador la chispa del entendimiento de sus propios desequilibrios o enfermedades. 

 

Y ello porque, en resumidas cuentas y como uno de los participantes del documental comenta, las enfermedades están en la mente y el corazón de las personas y no son simplemente físicas, aunque tengan expresiones concretas en el cuerpo. Su tratamiento incluye algunas plantas de poder como la ayahuasca y el cactus conocido como San Pedro que profundizan el proceso de transformación de cada uno de ellos, pues para sanar de la enfermedad debe haber una suerte de muerte del aspecto que la causa y la identificación del ego con ese aspecto. El renacimiento puede experimentarse como la curación de la expresión física de la enfermedad, pero su expresión también se refleja en los aspectos espirituales y emocionales, de tal forma que la aseveración de que hay una nueva persona después del proceso de muerte o transformación resulta muy ajustada a la realidad.