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Warner Bros prepara una nueva película de 'The Matrix'

Arte

Por: pijamasurf - 03/15/2017

Warner Bros minará 'The Matrix' y producirá una nueva cinta próximamente

La revista Hollywood Reporter ha informado que Warner Brothers, la productora a la que le pertenecen los derechos de la saga The Matrix, ha decidido producir una nueva cinta de esta franquicia. Warner Bros tiene control total de The Matrix y está considerando traer de vuelta al productor Joe Silver. Sin embargo, se cree que las hermanas Wachowski no se subirán al barco. Se especula que el papel principal será otorgado a Michael B. Jordan.

El motivo del reboot de The Matrix parece ser meramente económico y ha generado más rechazo que anticipación en los fans originales. La idea de regresar a la vida The Matrix es parte de lo que Martin Scorsese ha detectado como la muerte del cine, que implica convertir todas las producciones en un parque de atracciones, y lo que ha notado Ridley Scott: en el 2015 ocho de las 10 películas más taquilleras fueron franquicias; los estudios simplemente ya no se arriesgan con ideas originales sino que buscan fórmulas que garantizan el éxito en la taquilla. El cine ha dejado de ser un arte masivo, para limitarse completamente a una burda máquina de entretenimiento.

Y es que cuántas personas no irán a ver The Matrix por simple nostalgia, fastidio con la realidad cotidiana o incluso sin razón, solamente para distraerse, incluso aunque Warner Brothers esté estropeando una saga que definió a una generación en su interrogación de la realidad.

Acaso Warner está explotando este momento cultural de irrealidad, lo que hemos llamado la Matrix de Donald Trump.

'Pozoamargo': una reflexión cinematográfica sobre la culpa que construye el catolicismo

Arte

Por: Lalo Ortega - 03/15/2017

Con 'Pozoamargo' el director mexicano Enrique Rivero nos invita a reconsiderar las condiciones en que se construye la idea de culpa, mirándolas, mejor, a la luz del deseo

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa… repiten al unísono y en voz baja los habitantes de Pozoamargo mientras se dan golpes de pecho en misa. El protagonista de la película homónima, Jesús, ha llegado a ese remoto pueblo de España empujado por el mismo sentimiento: luego de enterarse de que padece una enfermedad venérea y descubrir que la contagió a su esposa embarazada, la culpa le consume al punto de hacerlo huir de su hogar.

Pozoamargo (Enrique Rivero, 2015) se sirve del lenguaje de los símbolos para señalar, sutil pero contundentemente, la responsabilidad del catolicismo en la construcción social y patológica de la culpa, sobre todo en referencia a la sexualidad y el deseo. Es también, a decir de su director, una exploración de la oscuridad inherente en el ser humano. “Todos tenemos una sombra”, murmura en el tráiler José (Xuaco Carballido), y su tono tiene algo de ominoso, como si descreyera de la expiación o la considerara una búsqueda fútil o innecesaria.

Tras descubrir su enfermedad, y la condena que ésta supone para su esposa e hijo aún sin nacer, el protagonista (interpretado por Jesús Gallego en su debut actoral) se impone su penitencia. La culpa, desde la perspectiva judeocristiana, comienza por el reconocimiento del pecado pero implica también la obligación de pagar esa deuda moral y reparar así el daño provocado. En otras palabras, no hay culpa sin búsqueda de redención. Jesús se retira a la lejana soledad de Pozoamargo para pasar sus días como jornalero. La fotografía de Gris Jordana, impecable en composición e iluminación natural, hace un gran esfuerzo por enfatizar que como el Jesús bíblico, él también ha de vivir su propia tentación en el desierto.

Sin embargo, tomando distancia de dicho episodio de los Evangelios, Rivero parece asegurarnos que el hombre mortal está destinado a sucumbir cuando es tentado. Un símbolo de mal agüero es recurrente en los encuadres de la cinta: el cerdo, animal inmundo en el antiguo imaginario abrahámico, se hace presente en el paso de Jesús por el pueblo, como recordatorio constante de la impureza que debe ser limpiada.

La tentación se manifiesta en el camino de Jesús bajo la forma de Gloria (Natalia de Molina), una joven liberal e irresistible. El encuentro con ella lo hace caer en su infierno personal, es decir, en el fracaso en la búsqueda del ideal cristiano de vida pura y recta.

Donde Cristo tiene éxito, la humanidad parece condenada a fracasar, víctima de su naturaleza siniestra –o quizá sea mejor decir: deseante. Entre la mirada implacable de la cámara y sus tomas largas, un desenvolvimiento parsimonioso y prolongados silencios, Rivero obliga al espectador a convertirse en el testigo de una penitencia que no por dolorosa es más útil para purgar al alma de su deseo. La pregunta, claro, es si eso es necesario o siquiera posible, si se puede arrebatar al alma algo que le es tan propio: desear.

Quizá no se suponga que lo hagamos. Más que someternos al peso de la propia cruz, podríamos encontrar una mejor vida abrazando nuestro propio deseo, lo cual implica también, ineludiblemente, conocer nuestras sombras.

 

Pozoamargo se proyecta en Cine Tonalá como parte del ciclo #MásCineMexicano, iniciativa para impulsar la distribución de producciones nacionales independientes. Puedes consultar las fechas y horarios de su presentación en este enlace.

 

También en Pijama Surf: ¿Qué hace del catolicismo una de las peores religiones de la historia?

 

Twitter del autor: @Lalo_OrtegaRios​