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Los hombres quieren hacer todo esto (pero se detienen por miedo a parecer "femeninos")

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/10/2017

Una sencilla pregunta en Reddit hace ver que para muchos hombres la masculinidad es una pesada obligación

Las ideas de masculinidad y feminidad han entrado en un debate más o menos amplio en las últimas décadas, en parte por el avance que las mujeres han tenido en la conquista de ciertos derechos que, tácitos o explícitos, antaño sólo le pertenecían a los hombres.

Este fenómeno ha provocado cambios que van de la capacidad de votar en una elección política hasta el hecho simple de compartir las labores domésticas. Socialmente, además, ha implicado un cambio de conciencia que persiste hasta la fecha, con el ánimo de llevar al ámbito de la reflexión las respuestas posibles a las preguntas ¿qué es un hombre? y ¿qué es una mujer?

Con un sentido un tanto más ligereo, recientemente en Reddit un usuario lanzó una sencilla pregunta para la comunidad masculina de dicha red social:

Men of Reddit; what thing would you do if it wasn't so 'feminine' or socially 'unacceptable'? from AskReddit

Esto es:

Hombres de Reddit, ¿qué cosa les gustaría hacer si ésta no fuera ‘femenina’ o socialmente ‘inaceptable’?

Sorpresivamente, los hombres recibieron de buen grado el reto y comenzaron a compartir algunas de esas acciones que desearían hacer pero ante las cuales se detienen únicamente por el miedo a parecer menos hombres, como si su masculinidad se viese afectada o disminuida y, más aún, como si ésta debiera conservarse en ciertos niveles y estándares. A continuación compartimos la traducción de algunas de las respuestas más populares.

Si no tuviera pene, solamente usaría pantalones para yoga.

 

Creo que esta publicación es perfecta para mí. Una noche, mi novia decidió usar una de esas mascarillas. Así que pensé que por qué demonios no podría tener mi piel bella y suave. Ahora me he hecho adicto y lo hago al menos dos veces por semana.

 

Yo tejería tanto, hermano…

 

Envolverme en terciopelo.

 

Faldas. Necesitamos el espacio para nuestras bolas. De hecho estoy a favor de revivir también las túnicas. Únicamente deberíamos usar vestidos.

 

Es algo realmente sencillo, pero las mujeres huelen tan jodidamente bien. Cuando salen de la regadera, después de bañarse y refrescarse, huelen como si alguien les hubiera vaciado un frasco entero de lunares de colores. Son todo flores y frutas y dulces. Quisiera poder oler como una cama de flores todo el tiempo sin ser juzgado por ello.

 

Decir que las cosas lindas… son lindas.

 

Ser la “pequeña cuchara” –a veces quiero ser a quien se abraza, no el que abraza.

 

Pole dance… ¡esa mierda de verdad funciona en tu abdomen!

 

Como vemos, las respuestas son variadas y apuntan hacia diversos ámbitos de las ideas de ser hombre y ser mujer –sobre todo hacia la belleza, la ternura y la emotividad, aunque no solamente. 

En todos los casos, es claro que algunos hombres viven la masculinidad como una obligación a la cual se encuentran atados, un mandato en apariencia inquebrantable que, sin embargo, desean tanto desobedecer.

Así es como los medios te hacen aceptar ciertas ideas hasta que las crees tuyas (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/10/2017

Chomsky analiza en estos videos cómo las ideas no surgen ni se aceptan espontáneamente, sino a través de un proceso implementado con precisión

El término “propaganda” tiene, no por casualidad, una mala reputación. Apenas lo escuchamos pensamos en regímenes fascistas, en mentiras repetidas una y otra vez hasta que se convierten en verdades (según la conseja de Joseph Goebbels), en medios comprados por el poder en turno y, en suma, en un proceso de manipulación del que nos gusta creernos exentos, como si nosotros no fuéramos susceptibles de ese “lavado” de mente.

Con todo, aun viviendo en el país más democrático del mundo (si es que tal cosa existe), incluso teniendo una formación escolar por encima de la media y acceso potencial a distintas perspectivas de un mismo hecho público, la propaganda puede ejercer su efecto sobre nosotros, en buena medida porque ese es uno de los mecanismos esenciales del sistema en el que vivimos. Para perpetuarse en su posición privilegiada la clase en el poder emplea todos los recursos posibles, y sin duda el manejo de la información es uno de los más poderosos a su alcance.

Los videos que ahora compartimos son una adaptación animada de un par de análisis hechos por el conocido lingüista, activista e investigador del MIT, Noam Chomsky, a propósito de la forma en que se construye el “consenso” público en torno a una idea.

A pesar de lo que podamos creer, las ideas no surgen ni se desarrollan espontáneamente en ninguna sociedad. Su concepción, difusión y eventual aceptación son fases en las que interviene una máquina poderosa ligada con los medios de información pero también con los polos de poder económico y político de una sociedad. La noticia en un periódico, cierto anuncio en la televisión, una campaña publicitaria insistente en el espacio público, son algunas de las manifestaciones finales que llegan al gran público, provenientes de una voluntad que varios pasos atrás se propuso un objetivo: que la gente consumiera cierto producto, que creyera en cierta “verdad”, que tuviera una opinión específica sobre cierto acontecimiento, que acuda a ciertos lugares en su tiempo libre y no a otros, que beba o coma ciertos alimentos, etcétera.

En este sentido, Chomsky desmiente la idea un tanto candorosa de que cada uno de nosotros posee un poder de decisión amplio, que elegimos a cada momento lo que queremos para nuestras vidas y que vivimos en un medio de libertad sin límites. El sistema nos ha vendido esta idea y muchos viven dentro de la ilusión de sentirse personas libres. Sin embargo, quienes establecen las reglas del juego son otros, una minoría selecta con la capacidad de decidir qué se produce, qué se consume, qué sale del mercado, qué le conviene a la economía del mundo. Como alguna vez señaló el filósofo francés Jean Baudrillard, en este sistema nuestra libertad está limitada a elegir entre beber Pepsi o Coca-Cola.

Quizá darse cuenta de esto sea el primer paso para comenzar el difícil proceso de vivir de otra manera, que no es otra cosa más que vivir en libertad auténtica.