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¿Has notado que Chrome consume grandes cantidades de recursos de tu computadora?

El mundo de los navegadores en los últimos años ha empezado a ser dominado por Chrome; de nuevo Google devora el pastel. La idea que se tiene es que Chrome es el navegador más ligero, rápido y tiene la ventaja de tener add-ons o extensiones. Esto es en gran medida una ilusión, como han descubierto los redactores de Digg y de Motherboard (y como ha notado cualquiera que utilice Chrome de manera saturada, abriendo múltiples ventanas al mismo tiempo).

Chrome tiene un gran problema, que puede constatarse fácilmente checando en la parte de tu computadora que monitorea la actividad o el consumo de RAM de los programas que tienes corriendo. A grandes rasgos, en el caso de personas que gustan de mantener todo abierto, Chrome alenta y llega a dejar pasmada tu computadora, a veces usando varios GB de RAM.

Esto mismo no ocurre con Opera. Opera es un navegado que se puede usar con Windows, macOS y también con Linux. De hecho, a Opera le debemos modalidades como el speed dial, el bloqueador de pop-ups, la navegación privada y muchas otras innovaciones adoptadas luego por otros buscadores. Opera, según comparten Motherboard y Digg, soporta una navegación sin consumir tanto RAM. Opera permite también extensiones y corre sin problemas video, plugins y demás scripts. De hecho es casi lo mismo que Chrome, sólo que sin consumir tantos recursos e idiotizar a tu computadora. Estos son los beneficios de la inteligencia colectiva.

Existe otra razón para hacer el cambio a Opera. Google es seguramente una corporación más poderosa que la mayoría de los países del mundo y tiene una cantidad de datos que lo están acercando a una especie de singularidad. La concentración de poder no es algo bueno en un mundo en el cual la élite no tiene mucha ética que digamos (aunque el slogan de Google es "Don't be evil"). Al bajarle a tu uso de plataformas de Google dejas de alimentar a la Matrix, aunque sea mínimamente.

Hay quienes dicen que este personaje tiene rasgos infantiles, pese a ser un líder de la nación más poderosa del planeta

Psicólogos, psiquiatras y especialistas en la salud mental han tratado de dar un diagnóstico acertado del actual presidente de EEUU, Donald Trump. Mediante sus acciones, lenguaje corporal, publicaciones en redes sociales –principalmente Twitter, entre otros, su cuerpo psíquico ha demostrado ser narcisista, misógino, machista, etcétera.

Hay quienes dicen que este personaje tiene rasgos infantiles, pese a ser un líder de la nación más poderosa del planeta. Frente a esto se viralizan en redes sociales todo tipo de memes que evidencien –o ridiculicen– el pensamiento infantil del presidente estadounidense. Un ejemplo es el browser llamado Make Trump Tweets Eight Again –Hagan los tweets de Trump de ocho otra vez–, que convierte los tuits del magnate en caligrafía de niños. Este programa puede descargarse como una extensión de Google Chrome y es una cortesía de The Daily Show. 

La extensión, como en su descripción señala, “convierte los tuits de Donald Trump en su estado más puro: los garabatos de un niño”.