*

X
Los cuervos son ávidos practicantes de las artes del discernimiento, la intuición, el castigo y el agradecimiento

“Say 'Nevermore'", said Shadow.

"Fuck You", said the Raven.

Neil Gaiman

En alguna tradición, aunque no descarto que imaginaria, se dice que cuando uno anda sobre el camino y de pronto duda, ante una bifurcación, qué sendero elegir, hay que mirar al cielo en busca de un cuervo para que éste, con su vuelo, nos indique la dirección correcta. Tal vez esto se deba a que los cuervos saben a dónde van, tal vez a su inteligencia –que destaca por un filo casi sensorial– o a su afición por anidar en las alturas para gozar con holgura del panorama.    

Además de presumir un fecundo simbolismo dentro de muchas tradiciones, en otro plano son seres que ejercen una suerte de pragmatismo trascendental: difícilmente se equivocan y llevan las artes intuitivas a las proximidades de la impecabilidad. Por eso pareciera que una de sus muchas cualidades, recién comprobada, resulta particularmente didáctica: su capacidad de discernir entre benefactores y agresores, de premiar a unos y castigar a otros –como Condes de Montecristo.

Un estudio publicado hace poco en la revista especializada Animal Behavior, advierte que los cuervos no perdonan. Dicho de forma menos categórica, los cuervos determinan cuando una persona es o no su aliada, y este juicio queda impreso en su memoria.

Investigadores experimentaron con nueve cuervos, todos criados en cautiverio por ellos mismos y por lo tanto familiarizados entre sí. Los cuervos fueron entrenados para recibir un trozo de pan de uno de los investigadores, luego llevarlo a manos del otro y recibir, a manera de premio, un pedazo de queso. Sin embargo, en ejercicios posteriores el entrenador que en un principio intercambiaba el pan por el queso, en lugar de recompensarlos procedía a comerse el queso.

Un par de días después las aves fueron presentadas con tres entrenadores: el que les daba el pan, el que comía el queso frente a ellos en lugar de dárselos, y un tercero neutral que no había participado en el ejercicio anterior. Seis de las siete aves fueron a jugar con el primero, el justo, una con el neutral, y al “traidor” simplemente lo ignoraron. 1 mes después se organizó una dinámica similar, con igual resultado. Es decir, los cuervos simplemente no perdonaron a aquel que los engañó.

Al parecer, esta estricta política corvina es proporcional al agradecimiento que profesan con sus benefactores. Y aquí viene a la memoria el caso de Gabi Mann, la niña que a sus 8 años, y tras 4 de alimentar diariamente a un grupo de cuervos salvajes, un día comenzó a recibir aves regalo de ellos. Pero no sólo eso: la mayoría de estas ofrendas eran objetos brillantes, los cuales ejercen una una fascinación entre estas aves, que incluso acostumbran atesorarlos, y por lo tanto estos obsequios representaban sus más valiosos hallazgos.

En resumen, los cuervos eligen bien a las personas de quienes se rodean, difícilmente perdonan y practican un profundo agradecimiento. Contemplarlos podría aportarnos enseñanzas mucho más útiles, y naturales, que perseguir lecciones fáciles en notas de Internet (incluida esta). Así que si quieres “autosuperarte”, busca cuervos y obsérvalos. 

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis 

Te podría interesar:

Este es uno de los mejores productores de hip hop de nuestra época (y seguro pasará a la historia)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 06/17/2017

Este es DJ Premier, una pieza fundamental en el auge del hip hop

En los últimos años, el hip hop ha pasado de ser un género decididamente marginal y under, al foco mismo de la atención y el gusto musical contemporáneos. Como a veces sucede, aquello que de inicio se gesta en los meandros subterráneos de la cultura, de pronto asciende y merece la atención de las mayorías, quienes lo descubren como algo novedoso y atractivo, aun cuando antes les pareciera asunto de poca monta.

Ese proceso tiene algo de épico, pues también es usual que los primeros artífices de una nueva corriente cultural, cuando pasan desapercibidos, se atrevan a lo que nadie nunca ha hecho, con lo cual su creatividad es valiente y osada, pero sobre todo inesperadamente libre.

Tal es el caso de DJ Premier (Christopher Edward Martin), considerado uno de los mejores productores de hip hop de nuestra época y que al menos desde la década de 1990 ha impulsado el género. De hecho, el trabajo de DJ Premier detrás de las consolas es fundamental para explicar la llamada “era dorada” del hip hop, pues prácticamente la música de todos los grandes del género –The Notorious B.I.G., Jay-Z, Kanye West, Snoop Dogg, entre varios otros– ha pasado por sus manos.

E incluso cuando se trata de intervenir hits que podrían considerarse lejanos al hip hop, DJ Premier hace gala de su talento:

En este video podemos conocer otros datos que dan cuenta de esa valentía que DJ Premier ha tenido a lo largo de su trayectoria para la labor que hace, misma que incluso le llevó a vender su casa para poder comprar su estudio de grabación.

Una actitud que, por otro lado, es capaz de contagiarse; en este video se recoge el freestyle de algunos de los asistentes a la presentación del productor en la Ciudad de México, el pasado 27 de mayo, en un evento organizado por  Phono Música y Distrito Global y patrocinado, entre otros, por The Kraken Rum.

El hip hop pasó de la cultura subterránea del Bronx a los grandes escenarios, y en esa historia una pieza fundamental es DJ Premier.

 

Videos cortesía de The Kraken Rum México