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6 aspectos que comparten las personas más felices, según la ciencia

Salud

Por: Pijama Surf - 07/22/2017

La práctica del "buen vivir" es mucho más rica y viable de lo que muchos creen

En este artículo postulamos la felicidad no como un estado de perfección perenne, sino más bien como una manera de hacernos de un estado mental más armónico, lo que propicia el buen vivir. Tenemos como ejemplo a Matthieu Ricard, el monje budista considerado como el hombre más feliz del mundo, precisamente por tener estados mentales mucho más saludables y armónicos.

Siendo así, es verdad que podemos practicar ciertas filosofías o hábitos que nos acerquen a una psique con un mayor bienestar y por lo tanto aproximarnos al arte del “buen vivir”. Muchos estudios muestran cómo el individualismo nos hace aislarnos, cómo el materialismo nos engaña; cómo sentirte bien está ligado una visión más desapegada de la vida, aunque con un equilibrio.

Estos son seis aspectos que, según diversos estudios, comparten las personas más felices:

 

Eligen el tiempo sobre el dinero

Estar preocupado por tener mucho dinero es inútil cuando somos sus esclavos. ¿Dinero para qué? ¿Para demostrar qué, a quién? Es verdad que el dinero es necesario para subsistir, pero gastar nuestro tiempo obsesivamente en conseguir dinero es, justamente, no usar nuestro tiempo para disfrutar de nuestra vida. Así lo prueba esta investigación de Social Psychological and Personality Science.

 

Son agradecidos

Si no te das tiempo para entender lo que tienes y lo que significa que lo tengas, nunca pararás de sentir insatisfacción. Hazte el hábito de agradecer cada mañana o cada noche a la vida, a tu dios, a lo que signifique trascendencia para ti, y haz un repaso, justamente, de aquello que agradeces. Esto le da perspectiva a tu vida, hace que valores y que te valores.

 

Tienen suficiente dinero para vivir, pero no son ricos

El dinero suficiente nos da la tranquilidad de disfrutar de otros aspectos, pero tener mucho dinero podría producir exactamente lo contrario. Un estudio mostró que tener mucho dinero no está ligado al bienestar emocional.

 

Tienen relaciones afectivas profundas

Aunque un aspecto imprescindible para ser feliz es saber pasar tiempo solo, no es lo mismo eso que aislarte. Tener relaciones personales sanas, profundas, hace que puedas compartir tus emociones, sentirte parte de la vida de otros, lo cual es extremadamente saludable para tu psique.

 

Gastan su dinero en experiencias, más que en cosas materiales

Los buenos momentos fungen como un acervo que colma de satisfacciones a futuro. En momentos difíciles, el recuerdo y el afecto a los momentos buenos pueden ser un puente de esperanza de que la vida en ocasiones puede parecer mala pero tiene muy buenas cosas también. Gastar tu dinero en experiencias te provee de herramientas para construir una historia que te llene de satisfacciones.

 

Toman siestas

Curiosamente, las siestas son parte de los buenos hábitos que hacen que te desconectes durante períodos. Esto es bueno, ya que te aterriza y te da perspectiva cuando estás demasiado inmerso en tu vida; algo así pasa también con la saludable práctica de la meditación.

¿Se puede meditar borracho? ¿Tiene algún beneficio hacerlo?

Salud

Por: PijamaSurf - 07/22/2017

La pregunta que motivaba al usuario /u/iboard330 era descubrir si habiendo bebido es posible seguir los procesos de meditación e incluso gozar de algún beneficio en dicha condición

Tanto en la teoría como en la práctica, la meditación requiere de procesos psicoemocionales elaborados para conseguir desenfocar conscientemente a la mente de la información de alrededor, es decir, es una actividad que requiere toda la atención en nuestras sensaciones del aquí y el ahora, como una toma de consciencia de la –ir–realidad. Por lo tanto, considerar la meditación durante un estado alterno de la realidad parecería un ejemplo claro de disonancia cognitiva; sin embargo, de acuerdo con un usuario de la plataforma Reddit, es posible meditar durante un trance etílico.

El usuario /u/iboard330 consideró como una buena idea realizar un experimento único: meditar mientras se emborrachaba. La pregunta que lo motivaba era descubrir si es posible seguir los procesos de meditación e incluso gozar de algún beneficio en dicha condición. Fue así que primero estableció una línea base de relajación meditativa para que, sorbo a sorbo, pudiese estar completamente consciente de los cambios a los que se enfrentaba. Te compartimos su experiencia:

Esta noche estoy realizando el experimento con la esperanza de traer conciencia sobre lo que me sucede cuando bebo. Primero meditaré brevemente para establecer una línea base, y sorbo a sorbo, estaré consciente de cómo cambio.

Estoy bebiendo whiskey, solo. El primer vaso tiene cuatro shots.

Línea base: Encuentro que es más difícil concentrarse. Hay una tensión notable entre mis cejas.

1er sorbo: El espacio de la cabeza se abrió, incrementó ligeramente la tensión entre las cejas.

2º sorbo: El flujo de conciencia es más pronunciado, la música en la periferia. Impaciencia.

3er sorbo: Nublado. Es difícil conseguir una respiración profunda. La voz interna es cada vez más ruidosa. Es más fácil distraerse.

4º sorbo: Impulsos.

‘Me pregunto qué pasaría si me acabara la botella’.

‘Quizá debería fumar algo de mariguana también y ver qué pasa’.

Más allá de eso, la mente se vuelve más silenciosa. Me rendí a tratar de mantener los ojos cerrados. La realidad es una especie de sueño, las imágenes y los sonidos en la mente son más ruidosos.

5º sorbo: Lo estoy sintiendo. Es más fácil cerrar los ojos ahora. Mi mente está caótica pero nada persiste por mucho tiempo, como si fuesen flashes en la periferia, casi como un ruidito. La voz interna está inquieta. Han pasado casi 45 minutos ahora.

6º sorbo: Puedo decir que a mi cuerpo no le gusta esto. No me siento bien, lo cual es anormal para mi nivel de tolerancia.

El alcohol es lo opuesto al mindfulness. Busca la manera de saltar y surfear, y si no lo permites, te castiga con náuseas. Promueve la falta de conciencia, y te recompensa con la ilusión de una mente callada, pero realmente es una apatía amplia.

Después de decidir de qué meditar mientras estoy borracho, volví a tomar un par de shots, y eventualmente empecé a realizarme preguntas serias en torno al alcohol.

Además, en su post agregó el ejemplo del maestro budista Chögyam Trungpa Rinpoche, quien era públicamente conocido por incorporar alcohol en sus enseñanzas, meditar mientras estaba borracho, y decir con frecuencia: “Beban tres sorbos [de alcohol] y entonces observen el efecto en la mente. ¿Se han relajado? ¿Su mente se está extendiendo en el espacio? Si es así, entonces deténganse”. El objetivo de Trungpa Rinpoche era beber bajo las premisas del mindfulness para traer plena conciencia a través de cada sorbo. Ya que el budismo tántrico es no-dual y no practica la renuncia al mundo, todas las actividades, incluyendo beber alcohol, son parte de un estado meditativo, de una atención plena.

Si bien el alcohol es un depresivo del sistema nervioso y por tanto es considerado generalmente como un elemento negativo en la práctica de la meditación, Trungpa Rinpoche invita no usarlo como un escape convencional sino como una herramienta para adormilar al ego. Para él, esta es la razón por la que hace siglos, en los monasterios de linaje en Kagyü, los monjes incorporaron alcohol en sus prácticas esotéricas vajrayana.

Esto quiere decir que el practicante de la meditación que desee indagar en estas prácticas requiere años de maestría sobre el ego y la conciencia, de desarrollar la mente y las emociones como herramientas para experimentar el éxtasis puro y trascender los demonios internos. Antes no es recomendable mezclar alcohol y meditación, ya que seguramente será desastroso.