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‘El hombre que vio demasiado’: mirón de mirones

Arte

Por: Lalo Ortega - 07/14/2017

Este documental de Trisha Ziff explora la obra fotográfica de Enrique Metinides y su singular mirada sobre la fatalidad cotidiana de la vida

Creo que se puede interpretar a un país con sus noticias y su acercamiento a la noticia.

Dan Gilroy

Éste, uno de varios en El hombre que vio demasiado, es un testimonio extranjero sobre las fotografías de nota roja en México, aquellas que de forma cotidiana vemos colgadas en incontables puestos de periódicos a nuestro paso por las calles, y con las que tenemos una peculiar forma de relacionarnos: las esquivamos conscientemente con la mirada, o las miramos como hipnotizados. O quizá, a medio camino entre lo uno y lo otro, nos ingeniamos la manera de ver a escondidas. El punto es que nos encanta mirar.

Mirones, también, los que aparecen por cientos en las fotografías que Enrique Metinides ha tomado por décadas, en una carrera que comenzó a los 9 años. Mirones, por cuenta doble, los que nos metemos a la sala de cine para ver un documental sobre él, y sus fotos de accidentes, crímenes y desastres. El hombre que vio demasiado (Trisha Ziff, 2015), con testimonios del propio Metinides, curadores y fotógrafos, no sólo es una colección de anécdotas (todas ellas fascinantes, dicho sea de paso); también es una exploración de nuestra relación con la realidad mediante las imágenes y, más importante, de cómo el ojo del mirón que nos atañe fue moldeado por sus experiencias de vida.

Sin duda, imágenes como las suyas cuentan con un poder de shock magnético, pero las fotografías, por su naturaleza, tienen un impacto unitario. Trisha Ziff, directora del documental y curadora fotográfica, las compila en el libro 101 Tragedies of Enrique Metinides, pero el carácter “horizontal” del cine, como ella lo llama, permite ir más allá de la imagen en sí. El montaje permite yuxtaponer a la fotografía con la anécdota, pasado con presente, accidentes con testigos, familias con trabajos, para lograr metáforas de una ciudad que imprime titulares con fotografías de muertos, al mismo ritmo que fabrica cajas donde ponerlos. Unos segundos iniciales de cinematografía mordaz sobre la prensa sensacionalista, pero igual de consciente de la necesidad incontenible de mirar.

Pero por qué miramos es quizá el tema más trascendental de El hombre que vio demasiado. Más allá de la técnica y la composición de sus fotos (dominadas por intuición de oficio), y de los riesgos para obtenerlas en primer lugar, hay en ellas una brutalidad y una belleza simultáneas.

Retratos de personas que se tomaron el café matutino, salieron de casa y nunca volvieron, víctimas del catastrófico azar. ¿Será la nuestra una fascinación honesta por la fragilidad de la vida, expuesta por una casualidad letal?

Y todo vuelve a Metinides y su destino como el máximo voyeur, que también parece dictado por la casualidad: la de una infancia junto al Ministerio Público y la de un padre que, cualquier día, le puso una cámara en las manos

 

El hombre que vio demasiado ganó el Premio Ariel al Mejor Largometraje Documental en el 2016. Se proyecta en el Cine Tonalá de la Ciudad de México como parte del ciclo #MásCineMexicano, iniciativa para impulsar la distribución de producciones nacionales independientes. Estará en la cartelera durante julio; puedes consultar las fechas y horarios de su proyección en este enlace.

Papiros Digitales: una poética sinestésica bilingüe

Arte

Por: María Romeu - 07/14/2017

Los Papiros Digitales son libros electrónicos bilingües español-inglés que combinan la poesía, la música y la plástica en un concepto interactivo de estética didáctica multimedia

Lo peor que puede haber es un lector pasivo.

Juan Domingo Argüelles1

Cuando a fines del siglo XIX Stéphane Mallarmé regó las páginas con las letras de Un lance de dados haciendo discurrir el poema como lluvia visual en la sensibilidad desconcertada del lector, desató el irreversible torrente de comunión entre la poesía y los lenguajes visuales. Para entonces, la canción popular, los poemas homéricos y hasta los salmos habían ya conjugado la música y el verbo.

Por su parte, la ópera había logrado desde el barroco temprano reunir felizmente, además de a la música y el teatro, una buena colección de artes menores y, en ocasiones, la pintura y la danza en un espectáculo total arrollador para los sentidos que consolidaba la sinestesia estética.

Sin embargo, fue el cine el que se entronizó como séptimo arte a principios del siglo XX. Distinción especialmente significativa dado que la imagen en movimiento, desde sus orígenes, ha sido un producto cultural de consumo popular, lo que vulneró la consideración de las bellas artes como elitistas y abrió un espacio a la tecnología en la escena estética.

El pasado fin de siglo nos obsequió la era digital y con ella una nueva y variada gama de posibilidades interactivas para el lector. El texto enriquecido, el hipertexto, la red, las redes, los archivos de audio y video accesibles en cualquier momento y por innúmeras ocasiones se volvieron, merced a la variedad de soportes que los admiten, parte de la cotidianidad de prácticamente todo el mundo.

Los documentos digitales son así una puerta permanentemente abierta a la erudición y la elevación de la conciencia humana, siempre y cuando sus contenidos apunten a estos propósitos y sus desarrollos sean consecuentes.

Como fruto de estas realidades surgen los Papiros Digitales, libros electrónicos bilingües español-inglés que combinan la poesía, la música y la plástica en un concepto interactivo de estética didáctica multimedia.

Su propuesta plástica en ilustración digital abarca desde el dibujo de una sola línea hasta los modelos 3D, incluyendo la fotografía.

Una de las características de la textualidad intermedial es que no se puede contar sin perder parte de su sentido, es algo que se tiene que explorar de primera mano (María Andrea Giovine2)

 

Los Papiros Digitales son una iniciativa poética que conjunta la textualidad y la multimedialidad en una experiencia sinestésica que busca resonar en la sensibilidad del lector-interactor digital iniciándolo, desde su más temprana edad, en el disfrute artístico y la reflexión, a través de una poética literaria, musical y plástica que constituye un diálogo entre lenguajes y con el lector.

El propósito de la poesía es crear lenguaje, derribar una y otra vez la frontera de la expresión para nombrar la realidad no revelada de la experiencia humana. Como publicaciones bilingües, Papiros Digitales busca traspasar también la frontera del idioma llevando su mensaje a otras geografías mentales.

No son los elementos visuales per se, no es la música per se, todo está amalgamado de una manera integral para crear un sentido intermedial, un sentido holístico de lectura. 2

Amén de presentar literatura multimedial, Papiros Digitales apuesta a convertir al lector en creador a través de juegos que, en el terreno plástico, le permiten explorar desde el trazo libre hasta la composición abstracta pasando por la recomposición de los trazos empleados en la ilustración del Papiro.

En el ámbito musical, se propicia la educación del oído incorporando a las páginas temas musicales, identificando los capítulos con frases melódicas, asociando piezas de distintos subgéneros a personajes o momentos dramáticos de las obras y ofreciendo juegos que permiten combinar pistas instrumentales o componer temas musicales.

Un hombre no enseña bien más que lo que tiene para él poesía (Rabindranath Tagore)

 

La poesía es más que un texto encabalgado, rítmico y eufónico, es la forma como la sensibilidad humana se responde sobre el amor, la razón, la pasión, la guerra, el azar, la intuición, la voluntad o la ausencia de ellos. Es una respuesta vital y, por lo mismo, echa mano de todos los lenguajes que halla en su búsqueda de significado. Papiros Digitales expone en prosa, en verso y como diálogos esa búsqueda.

Mas nada,

no somos el lenguaje

sino la posibilidad de serlo

la adivinación recordando

lejanamente la forma de decirlo,

de unir las estrellas con la tela de la araña,

de dividir el aire en rincones

habitados por nuestra respiración difícil.

No somos el lenguaje

sino el lenguaje que se mueve,

que hiere la piel, que la evapora.

Separados de los atrapaconceptos,

delante de la apariencia, de las formas

hijas de la soledad, olvidamos.

Mas nada,

seguimos diluidos en esa forma preexistente,

hurgando en el basurero de las sensaciones,

guardando en el bolsillo la última palabra.3

But nothing,

we are not the language
but the possibility of being it,

divination remotely
recalling the way to say it,

to connect the stars with the spider web,

to divide the air into corners
inhabited by our hard breathing.
We are not the language

but the moving language
that hurts the skin, that evaporates it.
Apart from the concept-catchers,
before the appearance, the solitude’s

daughter forms, we forget.
But nothing,
we are still diluted in that pre-existent form,

rummaging in the dustbin of sensations,

keeping the last word in our pocket.

Por lo mismo, la interacción que se propicia alrededor de la creación literaria invita al lector a recrear la lectura en poemas visuales y a escribir historias propias, a reinventar y reinventarse en un experimento lúdico.

Papiros Digitales apela además a alimentar en el ser humano su deseo de ser humano, de desarrollar una conciencia personal y colectiva más elevada, de contribuir a la formación de una comunidad regida por una ética de la armonía con uno mismo, con los demás y con la naturaleza. Busca así proponerle al lector algo distinto para que pueda, no nada más aprender y divertirse, sino hacer de la lectura una forma de la existencia.1

Papiros Digitales es un proyecto estético, poético, y a final de cuentas eso es lo que necesitamos actualmente: no más libros, no más textos, sino más oportunidades de configurar sentido a partir de la propia vida.2

Esa misión incluye

asegurar el brillo

de la estrella de los hombres

con destellos de naturaleza humana

y convertir el empleo

de cualesquiera que sean sus dones

en agradecido homenaje

a la rama que sostuvo el nido

de donde alzaron el vuelo.4

That mission includes

ensuring the brightness
of the star of men
with glints of human nature

and turning whatever gifts

they may have into

a grateful homage
to the branch that held the nest

from whence they took flight.

 

Notas
* Portadas de Rafael Barbabosa Argüelles, Música de Carlos Ortega Guerrero. En la animación de Unicleodón, una leyenda sin tiempo, participación de Fernanda Moreno*
1 Juan Domingo Argüelles, poeta, ensayista, editor, crítico literario, divulgador y promotor de la lectura. Sus libros más recientes son Por una universidad lectora y otras lecturas sobre la lectura en la escuela; Breve antología de la poesía mexicana impúdica, procaz, satírica y burlesca; Dos siglos de poesía mexicana: el XIX y el XX; Un instante en el paraíso: Antimanual para leer, comprender y apreciar la poesía; Fragmentario parcial; El libro de los disparates: 500 barbarismos y desbarres que escribimos en español; El último strike. En 2004, reunió su obra poética en el volumen Todas las aguas del relámpago. Ha recibido los premios Nacional de Poesía Efraín Huerta; de Ensayo Ramón López Velarde; Nacional de Literatura Gilberto Owen y el Nacional de Poesía Aguascalientes. Es columnista de La Jornada Semanal y de Laberinto del diario Milenio. Las citas provienen de su presentación en el Lanzamiento de Papiros Digitales, Museo Universitario Arte Contemporáneo, UNAM, Ciudad de México, el 10 de diciembre del 2016.

2 María Andrea Giovine Yáñez, doctora en letras por la UNAM. Autora de Ver para leer y Palabra que figura, así como de numerosos artículos sobre intermedialidad y poéticas visuales en papel y en soportes alternativos, con especial interés en literatura electrónica. Es investigadora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Es integrante del Laboratorio de Literaturas Extendidas y Otras Materialidades. Fue titular de la columna “Poéticas visuales” en el Periódico de Poesía de la UNAM. Ha impartido asignaturas de literatura comparada y traducción literaria y fue galardonada con el Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el Área de Docencia en Humanidades en 2012. Las citas provienen de su presentación en el Lanzamiento de Papiros Digitales, Museo Universitario Arte Contemporáneo, UNAM, Ciudad de México, el 10 de diciembre del 2016.

3 Fragmento de Hojalata y Lámina. Plate and Tinplate. Papiros Digitales, 2015. Google Books.
4 Fragmento de Helvixir, la leyenda del juego y el sitio. The Legend of the Game and the Site. Papiros Digitales, 2016. iBook.