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Lo que revelan las búsquedas de porno de los deseos reprimidos de hombres y mujeres

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/03/2017

Los análisis de las búsquedas de porno muestran que la sociedad reprime muchas de sus preferencias sexuales

Los datos de sitios de porno como Pornhub son una mina de oro para los científicos sociales que estudian la conducta del ser humano. Uno de ellos es Seth Stephens-Davidowitz, autor del libro Everybody Lies. En una reciente entrevista, Stephens-Davidowitz compartió su análisis de las búsquedas de porno y lo que revelan de la sociedad. Lo que despunta de esta investigación es que existe una gran brecha entre lo que las personas dicen que les gusta o lo que hacen abiertamente y su conducta en línea. 

En líneas generales, los datos muestran que existen muchos más hombres homosexuales en el clóset de lo que creemos; que muchos hombres prefieren mujeres con sobrepeso a mujeres delgadas, pero que esta preferencia no es algo que admitan; que las mujeres casadas están preocupadas sobre si su esposo es gay; que muchas mujeres heterosexuales ven porno lésbico; y que el porno que muestra violencia contra las mujeres es más popular entre las mujeres que entre los hombres.

Stephens-Davidowitz hace hincapié en un tema notable, que es que las personas tienen miedo de actuar en el mundo conforme a sus verdaderos deseos cuando éstos son políticamente incorrectos: "Por ejemplo, estoy seguro de que una gran cantidad de hombres se ven más atraídos por mujeres con sobrepeso que por mujeres delgadas, pero intentan salir con mujeres delgadas para impresionar a sus amigos y familiares". Esto muestra una patología social esencial, una especie de confusión masiva en la que una gran cantidad de mujeres hacen esfuerzos sumamente estresantes para permanecer esbeltas y así conseguir pareja, pero sus parejas en realidad están más atraídas por cuerpos que pesan más --cuerpos más normales y naturales, al menos en la sociedad de Estados Unidos. Así que esto es altamente ineficiente. 

Otras tendencias interesantes globales son que en la India los hombres buscan más que en ningún otro lugar porno en el que pueden ver personas adultas siendo amamantadas y las mujeres buscan en Google "Mi esposo quiere que lo amamante". En Japón hay una tendencia de más del 10% de las búsquedas entre hombres japoneses con el término "cosquilleo", la cual es una de las más curiosas y menos perturbadoras.

El 5% de los hombre solamente se ven atraídos por porno gay. El 20% de las mujeres que ven porno, ven porno lésbico. Un dato un poco preocupante es que el porno que muestra violencia en contra de las mujeres es mucho más popular entre la mismas mujeres y esto no tiene variaciones importantes en diferentes partes del mundo, es decir, no está correlacionado con cómo son tratadas las mujeres en diferentes países.

En Estados Unidos la principal pregunta que tienen las mujeres sobre sus esposos es si son gay, y esto crece aún más en los estados del sureste.

Sólo el 20% del total del porno que se ve estos días es sobre sexo vaginal que lleva al orgasmo entre dos personas heterosexuales que pueden tener un bebé. Mientras tanto crece el porno de caricaturas, sexo anal, sexo oral, sexo con los pies, incesto, porno de la tercera edad, porno animal, sexo con objetos. Esto hace ver que, evidentemente, el sexo no se trata sólo de la reproducción.

"Probablemente el 30% de las personas ven exclusivamente porno que te parecería desagradable", concluye Stephens-Davidowitz. 

¿Por qué Francia es el país más pesimista del mundo? (INFOGRAFÍA)

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/03/2017

Francia aparece constantemente en el último lugar de los sondeos sobre actitudes hacia el futuro

Si les preguntáramos, ellos probablemente dirían que por realistas e incluso por su inteligencia. Los otros países son más naïve. En Francia el pesimismo es una especie de deporte nacional ligado a la crítica, al análisis más concienzudo y despiadado, a la racionalidad que destruye el optimismo (que a fin de cuentas es una forma de fe). Nadie como Voltaire para arrojar una mirada desangelada y llena de ingenio a la condición humana: "el optimismo es la locura de insistir en que todo está bien cuando somos miserables". El mundo es una tragedia, pronto moriremos y no hay solución, no hay dios, no hay trascendencia. Sólo tenemos esta existencia. Francia también produjo a Sartre, quien "hizo del ennui algo chic", y generó mayormente el posmodernismo, quizás la ideología dominante actualmente, una ideología en la que, en términos generales, se pone en duda la existencia de la verdad y la moral y se ve todo con ironía y escepticismo. El psicólogo canadiense Jordan B. Peterson no tiene clemencia con esta visión del mundo:

Los posmodernistas logran ser nihilistas y totalitarios al mismo tiempo, algo que ni siquiera Nietzsche había soñado pese a que tenía la más grande imaginación para la patología que jamás haya existido. Además combinan el nihilismo y el totalitarismo con los peores aspectos de la religión.

Evidentemente se puede diferir de lo que piensa Peterson del posmodernismo, pero el punto aquí es que Francia y sus intelectuales son el gran exponente del pesimismo, en gran parte por haber deconstruido las grandes narrativas y los grandes centros de significado. Algunos dirán que con razón. Nadie domina la razón como los franceses, pero, parafraseando a Pascal, la razón sin corazón no conduce a la felicidad y quizás eso sea un error del intelecto. Creer que tener razón es más importante que ser feliz o que encontrar significado y motivación para vivir bien es una trampa de la infatuación del propio intelecto. 

Todo esto a colación de una nota que publicada en The Economist en la que se sugiere que el éxito de la campaña de Macron en parte se debe a su entusiasmo y a su optimismo --remedios para combatir la morosidad francesa. Y los prospectos económicos lo celebran (aunque claro, esto parece ser también parte de la agenda neoliberal de The Economist, que se encarga de crear burbujas constantemente). Lo interesante de esto es, sin embargo, el contraste de la actitud positiva de Macron con el pesimismo francés, siendo que Francia invariablemente aparece en los últimos lugares y generalmente en el último en sondeos sobre los países que ven con menos optimismo el futuro (ver aquí o aquí).

Existen dos lecturas fundamentales de esto (los posmodernistas nos dirían que existen innumerables perspectivas, cada una remitiéndonos a otra, en una infinita cadena de referencias circulares). Por un lado, el pesimismo francés parece ser en parte reflejo de su inteligencia, de no ser engañados tan fácilmente por los políticos y demás, y también de su frío análisis de la condición humana (la vida como la vivimos es esencialmente trágica). Por otro lado, parecen ser esclavos de su propia inteligencia, ya que una cierta actitud positiva (no una mera actitud delusoria, sino una afirmación de lo "bueno") en términos pragmáticos es bastante útil para casi cualquier cosa que realizamos en la vida. ¿Puede un agnóstico tener fe?