*

X

9 preciosos consejos de un hombre de 105 años para vivir más y vivir mejor

Buena Vida

Por: pijama Surf - 08/05/2017

Estos 10 consejos en verdad hacen coincidir dos nociones fundamentales: la longevidad y el bien vivir

El doctor Shigeaki Hinohara es un tipo afable, que irradia una cierta calma y alegría que cualquier persona sensata desearía. A sus 105 años, y habiendo atestiguado guerras mundiales y múltiples hechos históricos, este japonés realmente representa la figura del sabio –más alegre que solemne, pero a todas luces una autoridad en cuanto a experiencia individual se refiere. 

Por lo anterior, cuando el doctor Hinorara (por cierto, especialista en longevidad) se dispone a emitir recomendaciones sobre cómo vivir más tiempo y hacerlo de forma saludable, merece nuestra atención. 

Y antes de pasar a sus nueve recomendaciones vale la pena enfatizar en que, a diferencia de muchos ejercicios similares que plagan Internet, en el caso de esta lista realmente nos remite a la posibilidad de que vivir bien, es decir en paz y disfrutando la existencia, es una de las mejores rutas para vivir más tiempo y gozar de buena salud. A fin de cuentas no se trata de extender nuestra vida para prolongar los miedos, enojos, traumas o envidias, sino para gozar de más tiempo y alargar así el privilegio de la vida. 

 

1. No vivas para comer, come para vivir.

Desayuno café, un vaso con leche y un poco de jugo de naranja con un toque de aceite de oliva. Como unas cuantas galletas y un vaso con leche, si es que como, y ceno vegetales, un poco de pescado y arroz –un par de días a la semana, un poco de carne.

2. Planea y organiza tu vida a futuro y presente.

3. No reglamentes tu vida con horarios de comida o de sueño, escucha a tu cuerpo.

4. Comparte el conocimiento que vayas adquiriendo.

5. Muévete cotidianamente, evita los elevadores y escaleras eléctricas. 

6. Piensa dos veces antes de someterte a una cirugía. 

7. Elige bien un modelo o referente en tu vida a quién seguir. 

8. Encuentra un poema que te resuene especialmente y tenlo presente contigo. 

9. Procura más diversión y momentos disfrutables, y menos medicamentos.

Los 3 puntos claves de Buckminster Fuller para despertar y cambiar el mundo

Buena Vida

Por: PijamaSurf - 08/05/2017

Uno de los pensadores más optimistas del siglo XX nos da 3 claves para cambiar la realidad

El siglo XX fue prolífico en avances tecnológicos, médicos y militares, y también en pensadores de muy diversa índole que podrían agruparse, vistos desde la actualidad y en un ejercicio de síntesis algo apresurado, en apocalípticos, integrados y utopistas. El arquitecto, diseñador y filósofo estadounidense Richard Buckminster Fuller (1895–1983) parece oscilar entre estos dos últimos grupos. De la cúpula geodésica del Epcot Center en Disneyland a diversos proyectos para viviendas accesibles, la mayoría ignorados hasta ahora, se asoma una vida y un pensamiento que intentaron esquivar las complicaciones del capitalismo salvaje y buscar a la vez la realización de un mundo ideal integrando los recursos y los avances disponibles.

Buckminster Fuller optó por ver lo mejor de la humanidad y su visión de las cosas estaba dirigida a construir un mundo globalizado, pero con intenciones menos económicas que de bienestar e igualdad social para todos y cada uno. A continuación, te compartimos los tres puntos claves para entender su pensamiento y aprender de sus decisiones vitales:

 

Tu vida no te pertenece

Cuando era joven Fuller trabajó en una fábrica de textiles, en la marina de los Estados Unidos y en la industria del embalaje para carnes. En sus años veintes, al lado de su suegro, fundó una empresa para construir viviendas ligeras, pero la compañía fracasó. A los 32 años se quedó en bancarrota, vivió en las calles y en los albergues públicos de Chicago y, poco después, su hija murió a causa de las complicaciones de la polio y de la meningitis espinal. Sintiéndose totalmente frustrado y responsable de la muerte de su hija, Fuller se volvió alcohólico y decidió matarse. Pero en el umbral del suicidio tuvo una revelación: su vida no era de su propiedad, sino que le pertenecía a la humanidad. Entonces, prometió dedicar el resto de sus días a un experimento trascendental: encontrar el modo en que un solo individuo podría contribuir al cambio del mundo y beneficiar así a toda la humanidad, lo que sería un ejemplo de un pacto con Dios, mucho menos publicitado que el famoso “pacto con el Diablo”.

 

No intentes cambiar a las personas. Transforma el medio ambiente

Siendo arquitecto, Buckminster Fuller se dio la misión de cambiar nuestra especie, un rol tradicionalmente desempeñado por políticos y líderes religiosos. Por eso su acercamiento fue diferente y comprendió que es casi imposible cambiar a la gente. En contraste, al buscar cambiar el medio ambiente donde las personas se desenvuelven creó espacios como la cúpula geodésica y la casa Dymaxion: un simple recorrido en tales edificaciones puede cambiar la percepción y las ideas de la gente e invitarla a replantear su visión del mundo y de sus posibilidades. En vez de sujetar y sacudir a alguien mientras le gritamos “¡El mundo se cae a pedazos!”, su idea fue crear entornos que muestren en sí mismos una solución posible.


 

Tenemos bastantes recursos para cada individuo en el planeta. Para comprobarlo, hay que concebir al mundo como un sistema total

Fuller concebía al mundo como un sistema en su totalidad, en vez de verlo como una multiplicidad de naciones diferentes, aisladas y en guerra, una forma de pensar que es aún más dominante de lo que creemos. En este sentido, acuñó el concepto de Spaceship Earth (Nave espacial Tierra) para indicar lo que según él somos y dónde estamos: “el hecho más importante de la Nave espacial Tierra es que su guía de uso no viene incluida”. En otras palabras, si podemos pensar el mundo como un sistema interrelacionado y coherente es posible comenzar a dirigir el rumbo y resolver integralmente los problemas y carencias de la humanidad como un todo, en lugar de condenar a la muerte a unos para que los menos tengan más que demasiado.

Richard Buckminster Fuller escribió con abundancia, pero su escritura resulta compleja, si no críptica, lo que no ha ayudado mucho para que sus ideas germinen. Por razones obvias, su trabajo ha sido cuestionado y llevado muy escasamente a la práctica. Ha sido más viable ejecutar sus complejos arquitectónicos en Disney, por ejemplo, que en el mundo tal cual, porque conviene ver su trabajo como algo propio de la fantasía o de la ciencia ficción. La globalización, la visión del mundo como un sistema total está en marcha, pero en condiciones muy diferentes a las que anhelaba Fuller, tal vez ingenuamente.

Después de todo, conceptos como el de “sinergia” (implementado por este arquitecto y utopista norteamericano) aún son usados con frecuencia, y es claro que el cambio de las condiciones actuales de vida requiere de la acción conjunta de todos, como si cada uno fuera un órgano fundamental del gran cuerpo de la transformación colectiva. Así que si esta breve introducción ha despertado tu interés o curiosidad puedes remitirte al libro A Fuller View, una colección de ensayos de diversos autores especializados en su pensamiento que te dejarán más claras sus ideas, para que puedas profundizar en ellas.