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En la era de Google y Facebook abundan citas atribuidas al Buda que reflejan una especie de sabiduría que se mezcla con lugares comunes, la cultura inspiracional y el new age. Es oportuno aclarar ciertas confusiones

En Internet afloran las citas de segunda mano que recurren a una autoridad para expresar sabiduría popular, clichés o frases inspiracionales, muchas veces simplificando conceptos más profundos y complejos de tal forma que puedan ser compartidos en las redes sociales y demás. Esto es especialmente común con citas atribuidas al Buda (basta buscar imágenes en Google con los términos "citas Buda" o "Buddha quotes" para ver que la mayoría de estas son apócrifas). Hay que decir que esto en sí mismo representa históricamente un problema, ya que el Buda histórico vivió hace 2 mil 500 años aproximadamente y no dejó nada escrito. Algunos siglos después de su muerte se realizó un concilio para escribir sus enseñanzas (de aquí el llamado Canon Pali), las cuales eran memorizadas por sus discípulos, siguiendo una tradición oral, como ocurrió también con los Vedas, himnos que hasta la fecha siguen siendo memorizados. Pero algunas otras escuelas budistas sostienen que otras enseñanzas orales no fueron anotadas en el Canon Pali, específicamente enseñanzas esotéricas o enseñanzas ligadas con los conceptos de la vacuidad, la naturaleza búdica inherente e incluso enseñanzas tántricas, las cuales más tarde fueron anotadas. Por si esto fuera poco, luego existen textos que afirman ser enseñanzas del Buda impartidas en planos visionarios o transmundanos. Así tendremos numerosas escuelas budistas que hacen referencia a diferentes textos y a diferentes conceptos. Sin embargo, hay que decir que ya sea el budismo theravada, el mahayana o el budismo tántrico, todos tendrán sus cánones particulares, los cuales son avalados por una tradición de devotos y maestros realizados, por lo que, aunque existen diferencias y ciertamente polémicas, podemos hablar de textos que tienen cierta autoridad.

A diferencia de esto, tenemos hoy las citas del Buda en Instagram y en Twitter y demás que son versiones rosa new age superacional de las profundas enseñanzas budistas. Ante esta fatua proliferación, el monje budista theravada Thanissaro Bikkhu ha escrito una lista de siete cosas que el Buda nunca dijo, basándose en el Canon Pali, pero que abundan en la web o que son malentendidos de la filosofía budista. 

 

1. "La vida es sufrimiento" 

Esta afirmación es confundida con la primera noble verdad, la verdad del sufrimiento. El Buda dijo que existe el sufrimiento (dukha en sánscrito, también traducido como "insatisfacción" y "frustración"), que esta es una condición básica del samsara, pero no que es una realidad absoluta, ya que de otra manera no podría haber un cese al sufrimiento, ni nirvana y ni siquiera un sendero para alcanzar el despertar o la liberación.  

Como remarca Thanissaro Bikkhu, el Buda enlistó como su primera noble verdad que:

el nacimiento es estresante, el envejecimiento es estresante, la muerte es estresante... asociarse con alguien que se ama es estresante, separarse de alguien que se ama es estresante, no obtener lo que se quiere es estresante. En corto, apegarse a los cinco agregados es estresante.

Esto último es la clave, ya que aquí tenemos el origen del sufrimiento (que Thanissaro Bikkhu busca matizar con la palabra "estrés"): desear cosas impermanentes nos encadena a la frustración, puesto que el objeto de nuestro deseo no es confiable; en la medida en la que nos apeguemos a él estaremos condenados a sufrir cuando cambie y finalmente desaparezca. Es por eso que en el samsara no hay placer que no tenga la semilla del dolor. Sin embargo, esta frustración consustancial al samsara, al mundo cíclico e impermanente, no es su realidad última, es sólo la realidad temporal compartida por todos los seres humanos que padecen la ignorancia fundamental de aferrarse e indentificarse con un yo independiente y separado de un universo de objetos, los cuales necesariamente, en su otredad inasequible, producen este deseo insaciable.

 

2. "El amor pasado es sólo un recuerdo. El amor futuro es sólo un sueño. El verdadero amor es aquí y ahora" 

Esta cita en inglés, "Past love is but a memory. Future love is but a dream. True love is in the here and now", es sólo una de las más conspicuas muestras de citas que son atribuidas al Buda, buscando una autoridad que legitime una frase que es simplemente un lugar común. Thanissaro dice haberla encontrado en una carta pegada en un baño donde estaba enseñando. No tiene ninguna referencia real a las palabras del Buda. Tal cosa cómo "Vive en el presente" no es algo que haya enseñado explícitamente el Buda; lo que enseñó fue la atención y la recolección a las sensaciones del cuerpo y la observación de la mente para su pacificación. Igualmente, el concepto pop de amor que se maneja en esta frase no existe en el budismo.

 

3. "El yo no existe"   

Este es un tema harto complejo, que ha sido discutido por innumerables académicos y que difícilmente tiene solución. No obstante, podemos decir que el Buda enseñó un camino esencialmente práctico, que evita los extremos. Extremos nihilistas como "no existe el yo" o eternalistas como "el yo es eterno y absoluto". En un famoso pasaje del Samyutta Nikaya 44.10 el Buda declinó responder a esta pregunta (y a otras) considerándolas como obstáculos o poco útiles para la práctica, es decir, creer en un yo absoluto o en la inexistencia del yo son puntos de vista que nos dejan atorados en el fango del sufrimiento. La doctrina de anatta o anatma (Atman es el alma o el yo eterno del hinduismo), no es exactamente la inexistencia del yo sino su negación estratégica como "un método para cortar la tendencia de la mente a apegarse a las cosas al reclamarlas como "mías" y como "yo mismo". Si nos atenemos al Canon Pali, lo que podemos decir es que el Buda no afirma ni niega la existencia del yo, se mantiene en esta zona de ambigüedad que es tan perturbadora para nuestra mente racional -pero que quizás nos coloque justo en el estado de alerta y no-identificación que posibilitan la más enérgica motivación hacia la práctica y un entendimiento de la naturaleza de la realidad, más allá de los conceptos y de las dicotomías.

A la complejidad de este tema debe añadirse el hecho de que el budismo mahayana sostendrá luego la idea de una naturaleza búdica inherente o tathagatagarbha, algo que para algunos es similar al concepto atman, pero que los budistas del mahayana señalan que no es una cosa en sí misma, no es una esencia individual -como un alma- sino que es un núcleo indestructible de conciencia impersonal, igual a la vacuidad (shunyata), que existe en todos los seres.

 

4. "Todo es impermanente" 

5. "El sufrimiento viene de resistirse al cambio"  

Estas últimas dos van juntas. Un poco como ocurre con la verdad del sufrimiento, si todo es absolutamente impermanente entonces tampoco es posible el nirvana, el estado libre de sufrimiento. El detalle aquí es que lo que el Buda dijo es que todas las cosas fabricadas o compuestas son impermanentes. Todo lo que percibimos con los sentidos, todo lo condicionado. Este modo de percibir y aferrarse a lo compuesto es lo que produce una serie de aflicciones y formación kármicas (samskaras) que nos atan a la rueda del samsara. Sin embargo, existe un dharma no compuesto y no fabricado, esto es el nirvana -y esto está libre del cambio, la muerte y todo límite. La segunda cita, explica Thanissaro, debe precisarse: el Buda dijo que las personas sufren porque se identifican con las cosas que cambian, se adhieren a las cosas compuestas. Una menta calma y controlada naturalmente no se identifica con nada. Esto se explica en el Samyutta Nikaya 22:1.

 

6."Si quieres ver lo que ha hecho una persona en el pasado, observa su condición presente. Si quieres ver lo que será en el futuro, observa sus acciones pasadas" 

Esta frase, que es citada frecuentemente -incluso por algunos maestros budistas- con leves variaciones, es, para Thanissaro, una simplificación de la teoría del karma que no se ajusta del todo a la visión budista. Y es que para el budismo existen acciones (karmas) que no han aflorado sino que yacen en un estado latente no manifiesto, por lo cual pensar que la apariencia presente revela todo el pasado como si fuera una cuenta de banco con un balance es un tanto erróneo. Más que utilizar la metáfora de una cuenta de banco, donde vemos todo lo que tenemos, lo que hemos gastado y todo lo que debemos, la metáfora budista es la de un campo de semillas. Algunas semillas ya han germinado, algunas ya están listas para germinar y algunas no están listas para germinar, y entre las que ya están listas para germinar, las que germinan son aquellas que reciben la mayor cantidad de riego -esto es, las causas y condiciones que hacen que éstas afloren o que, por el contrario, en su ausencia o ante otras causas y condiciones (viento,  sequía, etc.) hacen que no germinen o que surjan a la superficie y desaparezcan pronto.  

 

7. "Una sola vela puede encender mil velas y no perder su propia luz. La felicidad no disminuye nunca al ser compartida"

De nuevo otra cita muy popular, con esta u otra variación, que es una interpretación de la compasión budista para la era de Instagram. Lo más cercano a esto ocurre en la Anguttara Nikaya, explica Thanissaro, donde el Buda habla sobre el importante tema de la dedicación del mérito, diciendo que aunque se dedique el mérito a los familiares que han muerto y se encuentren en otros planos, pueden aun así recibir el mérito, el mérito no se pierde.

El cerebro produce biofotones: ¿Es la conciencia una propiedad emergente de la luz?

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/03/2017

¿Es la conciencia lo que emerge de la autoorganización de la luz? Una nueva teoría científica podría acercarnos al entendimiento histórico de diferentes tradiciones en las que la luz y la conciencia son vistas como idénticas

Abhinavagupta, una de las grandes mentes religiosas que ha producido la India (junto con el Buda y Shankara), entendió que el universo era una única sustancia que designó como luz-conciencia, prakasha. La luminosidad y la cognitividad eran para este maestro tántrico, que también escribió una influyente teoría estética, una misma naturaleza divina. “Cosas como ‘azul’, ‘amarillo’, ‘bondad’, etcétera, son también sólo luz, Śiva. Si todo lo que existe es esta suprema no-dualidad, luminosa por naturaleza, ¿qué más podría existir?”, escribió. En otras palabras, todos los fenómenos que percibimos son solamente luz; aquellas designaciones de lo que son, son posteriores al acto inmediato de la percepción, que es en sí misma luz. Y aquello que percibe también es fundamentalmente luz, luz reificada, según la filosofía no-dual de Abhinavagupta y, en palabras del físico David Bohm, luz congelada (más sobre la luz-conciencia de Abhinavagupta aquí).

En tiempos recientes, los científicos han descubierto que el cerebro de los mamíferos es capaz de producir biofotones, esto es, fotones apenas visibles, que van desde casi el infrarrojo hasta la luz violeta. La pregunta evidente aquí es: ¿para qué produce estas pálidas fosforesencias el cerebro?

En una nueva investigación, los científicos han concluido que es posible que exista un sistema de comunicación óptica en el cerebro, esto es, una infraestructura sobre la cual la luz puede viajar de manera coherente de una parte a otra del cerebro. La investigación se basó en la existencia de axones mielinizados; los axones son fibras que portan la carga eléctrica de una neurona, y los axones mielinizados están cubiertos de una sustancia que aísla la electricidad. Para dicho estudio se realizó un modelo de cómo la luz podría comportarse sirviéndose de esta capa mielinizada, y los resultados sugieren que los cerebros humanos podrían comunicar más de mil millones de biofotones por segundo. Esto  significa que existe un hipotético mecanismo para transmitir una importante cantidad de bits de información, incluso la creación de una gran cantidad de entrelazamiento cuántico, es decir, toda una red de comunicación basada en la luz, según comentan los científicos que publicaron su trabajo en el sitio de física de la Universidad Cornell. Los investigadores, por supuesto, no saben qué estaría haciendo esta red teórica de luz. 

El hecho de que los científicos hablen de un sistema de entrelazamiento cuántico hace pensar en un posible vínculo con el origen de la conciencia, siendo que algunos investigadores consideran que el entrelazamiento cuántico debe de estar involucrado con el proceso que genera la conciencia -la cual es el fenómeno más elusivo para la ciencia moderna (lee aquí sobre qué es el entrelazamiento cuántico). 

Desde hace algunas décadas, el biólogo alemán Fritz Albert Popp ha investigado estos biofotones que son producidos por las células de animales y plantas. Popp ha teorizado que:

los biofotones son emitidos por un campo coherente de fotones dentro de los sistemas vivientes. Los organismos son emisores y muy probablemente también receptores de señales electromagnéticas que parecen ser esenciales para su funcionamiento.

Popp mantiene que la comunicación biofotónica de un organismo podría ser determinante para procesos metabólicos y de comunicación celular, y menciona también la posibilidad de que la conciencia esté basada en la luz.

El físico David Bohm, uno de los protegidos de Einstein en Princeton, sugirió en su teoría de la totalidad implicada que la luz por naturaleza es holográfica y codifica el patrón de información de la totalidad del universo:

El orden actual (el orden implicado) en sí mismo ha sido registrado en el complejo movimiento de los campos electromagnéticos, en la forma de ondas de luz. Dicho movimiento de ondas de luz está presente en todas partes y en un principio envuelve la totalidad del espacio y el tiempo del universo en cada región. Este envolvimiento y desenvolvimiento no sólo ocurre en el campo electromagnético, sino en otros campos (electrónico, protónico, etc.). Estos campos obedecen leyes mecánico-cuánticas, implicando propiedades de discontinuidad y no localidad.

Bohm, quizás por la influencia tardía de Krishnamurti en su trabajó, equiparó a la conciencia con la totalidad implicada, es decir, con el orden universal que tiene la propiedad de desdoblarse holográficamente, esto es, conteniendo el todo en la parte.

Por último, una reflexión hecha por Car Jung en su libro Sobre la naturaleza de la psique:

Ya que la conciencia siempre ha sido descrita en términos derivados del comportamiento de la luz, en mi perspectiva no es exagerado pensar que estas múltiples luminosidades corresponden a diminutos fenómenos conscientes. Esta luz es la "lumen naturae" que ilumina la conciencia. Si la luminosidad aparece en forma monádica como una sola estrella, sol u ojo, rápidamente asume la forma de un mandala y debe ser interpretada como el sí mismo.  

En otras palabras, Jung está diciendo que el Selbst, el sí mismo, lo que somos, es luz que se autoorganiza, un mandala consciente de sí mismo. La conciencia: un lenguaje de luz, luz que se dice a sí misma. 

 

Lee también: Por qué la conciencia y la energía son lo mismo