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En busca del tiempo perdido: lugares abandonados dispersos por toda Francia (FOTOS)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 10/30/2017

Este fotógrafo pasó 5 años buscando en Francia sitios alguna vez habitados por el ser humano y ahora relegados al olvido

En Pijama Surf hemos elogiado antes los lugares abandonados, especialmente porque en no pocas ocasiones, el abandono da a un sitio un aspecto poco común y podría decirse que hasta mágico. 

El aislamiento, la ruina y el olvido son algunos de los elementos que pueden llegar a posarse en un lugar y darle así, junto con el obligado paso del tiempo, una estética que acaso ninguna mano humana puede igualar. 

En las imágenes que ahora compartimos se conjuga eso y, además, otra condición admirable: estos lugares abandonados se encuentran dispersos a lo largo y ancho de un mismo territorio: Francia.

El autor de las fotografías es Roman Robroek, quien, según cuenta en su sitio, pasó los últimos 5 años en el país galo, con el propósito casi único de capturar el abandono de ciertos lugares.

La empresa lo llevó del norte al sur de Francia, a casas, hoteles, hospitales, parques, iglesias y otros sitios públicos y privados, la mayoría en puntos del mapa apartados del resto de la población, en una búsqueda que en cierto modo evoca la de las leyendas y las narraciones fantásticas, como si el tesoro al final de la aventura no fuera otro más que el olvido.

 

Más imágenes en el sitio del autor

 

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El objetivo en estos casos es instaurar la capacidad de resiliencia, es decir, de sobrevivir y superar fenómenos traumáticos frente toda adversidad

Terminar una relación de pareja, la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo o del hogar, desidealizar una premisa de vida, son algunos ejemplos que pueden desencadenar enfado, confusión, tristeza y un cambio drástico de orden psiconeurológico. Para los budistas, este proceso, el de desapegarse para aceptar los cambios de la vida, es indispensable para la trascendencia espiritual; sin embargo, ¿cómo elaborar este proceso mientras el sufrimiento libera dolor físico y un llanto infinito?

De acuerdo con los especialistas en la salud, se trata de una reacción natural del humano llamada duelo. Se estima que para elaborar el proceso, se puede requerir varios meses e incluso 1 año; en caso de que los síntomas perduren durante más tiempo, se le tilda de duelo patológico y se necesita apoyo tanto farmacológico como terapéutico, aun si se trata del final de una relación de pareja que fue representativa. El objetivo en estos casos es instaurar la capacidad de resiliencia, es decir, de sobrevivir y superar fenómenos traumáticos frente toda adversidad. Desde la antigüedad, existen algunos hacks que facilitan la elaboración del duelo:

– Hablar sobre la perdida con una red de apoyo. Se trata de verbalizar las emociones que invadan el interior del cuerpo. Esto con el objetivo de materializarlas mediante el lenguaje, dando una pauta a la manera de experimentarlas: así, uno comienza a sentirse en dominio de los sentimientos, en vez de sentir que los sentimientos lo sobrepasan.   

– Aceptar los sentimientos. Mientras más se repriman y se rechacen, mayor será la experimentación mediante síntomas psicosomáticos, emocionales e incluso patológicos. Con esto se quiere decir que asimilar la tristeza, rabia, frustración y agotamiento va más allá de tan sólo aceptarlos verbalmente. Se trata de experimentarlos en su totalidad y realizar acciones que faciliten el autocuidado.

– Acciones de autocuidado. Darse una ducha caliente, beber una taza de té mientras se sienta uno a divagar con la mirada, escuchar música en la oscuridad de la recámara, darse un respiro de las redes sociales, mantener una dieta equilibrada y saludable, realizar rutinas de ejercicio y períodos de meditación, asistir a terapia, entre otros.

– Promover la filantropía. Ayudar a otras personas contribuye a lidiar con la pérdida; se puede apoyar económicamente a alguna asociación, donar ropa o alimentos necesarios, o pasar tiempo con personas que se encuentran en circunstancias difíciles.

– Celebrar la vida. Realizar y enfocar toda la atención en actividades que promuevan el movimiento, el bienestar y la vida, siempre son alternativas útiles para casos de depresión, ansiedad y procesos de duelo. Este tipo de actividades pueden ser la jardinería, la danza, tejidos o cosidos, escribir o pintar; es decir, acciones que promuevan la reproducción de la creatividad.