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Un ejercicio que destruye cualquier argumento contra el aborto

Salud

Por: pijamaSurf - 10/22/2017

Un valioso ejercicio para reflexionar en torno al largo debate sobre el aborto

El tema del aborto ha sido, sin duda, uno de los más polémicos en las últimas décadas, y en la danza argumentativa que se gesta en torno a él existen, como suele ocurrir en estos casos, buenos puntos de ambas partes. Evidentemente, el sector más "progresista" o liberal de la sociedad respalda la posibilidad de que una mujer pueda decidir, bajo ciertas directrices, sobre su propio cuerpo, mientras que del otro lado tenemos a los grupos que esgrimen el "valor de la vida" como razón tajante para empujar su prohibición. 

Hace poco el escritor estadounidense Patrick S. Tomlinson lanzó una pregunta que, a ojos de muchos, parece un argumento irrefutable en contra de quienes condenan el aborto aludiendo el derecho a la vida, bajo cualquier circunstancia, de un embrión. Esto ocurrió a propósito de una serie de cambios en los que la administración de Trump está incurriendo, algunos de los cuales han revivido en Estados Unidos el debate provida-prodecisión. 

A continuación te compartimos las ideas de Tomlinson, con el ánimo de detonar una reflexión al respecto –sin la intención de cambiar tu postura:

Es un escenario simple con dos posibles desenlaces. Nunca alguien quiere elegir uno de estos, por que la respuesta correcta destruye su argumento.

Pero SÍ hay una respuesta correcta en realidad, y es por esto que el público "provida" odia el ejercicio. 

Aquí va. Estás en una clínica de fertilidad. El por qué no importa. Suena la alarma de incendio. Corres hacia la salida. Mientras avanzas por el corredor escuchas a un niño llorar detrás de una puerta. La abres y encuentras a un niño de 5 años pidiendo ayuda. 

Está en una esquina del cuarto. En la otra esquina observas un contenedor con la leyenda "mil embriones humanos viables". El humo aumenta. Te comienza a sofocar. Sabes que puedes salvar a uno u otro, pero no ambos pues morirías intoxicado por el humo, y por lo tanto no podrías salvar a nadie.

Salvarías A) al niño, o B) los mil embriones. No hay "C", pues esta opción significa que todos mueren.

En una década de discutir contra los grupos antiaborto en torno a la definición de vida humana, jamás he obtenido una respuesta clara, a favor de A o B, ante esta pregunta.  

Jamás responden con honestidad porque todos entendemos instintivamente que la respuesta correcta es "A". La vida de un niño vale más que mil embriones. O 10 mil, o 1 millón. Porque no son lo mismo, ni moral, ni ética ni biológicamente. 

4 acciones para silenciar el pensamiento compulsivo

Salud

Por: PijamaSurf - 10/22/2017

Cuando el miedo, la incertidumbre o la angustia nos invaden las venas, es importante tomar un respiro para reducir la tensión, aclarar la mente y descubrir cuál es la mejor opción

Ante lo desconocido, muchas veces podemos sentir miedo, incertidumbre y angustia. Sin embargo, ¿cómo dejar de experimentar estos sentimientos cuando, por ejemplo, se debe tomar una decisión entre permanecer en la zona de confort o aventurarse a un nuevo empleo?

Estos sentimientos son reacciones naturales ante los cambios importantes de nuestras vidas y actúan como un filtro, una guía que señala cuáles son los caminos a seguir. Es decir que ante una decisión como continuar o dejar una relación de pareja, una persona siempre escogerá la posibilidad en la que se pronostique menos sufrimiento a corto, mediano o largo plazo y, por lo tanto, sus acciones conscientes o inconscientes estarán dirigidas en esa dirección. Es el miedo, la incertidumbre o la angustia lo que marca el camino hacia un mejor futuro, pues de no experimentar estos sentimientos, no nos veríamos obligados a tomar una decisión.

Cuando el miedo, la incertidumbre o la angustia nos invaden las venas, es importante tomar un respiro para reducir la tensión, aclarar la mente y descubrir cuál es la mejor opción para nosotros. Si bien es difícil enfrentar esa decisión sin pasar por una serie de pensamientos compulsivos, te compartimos algunos consejos:

 

– Calma el pensamiento compulsivo mediante la mente en blanco

No se trata de controlar el flujo de pensamiento, sino de regularlo para que no nos abrume y nos lleve al borde del pánico. La mejor manera de hacerlo es mediante la respiración profunda: inhala durante 4 segundos, sostén la respiración 4 segundos, exhala durante 4 segundos y sostén la ausencia de respiración durante 4 segundos.

 

– Una vez tranquilo, observa el pensamiento y la sensación sin juzgar ni intentar detener

No intentes detener la acción en la mente: observa atentamente de dónde surge, qué miedo intenta dominar y cuánto de ese miedo está haciéndose realidad. Tener claro el rol de cada pensamiento permite que surjan los pensamientos como una manera de liberarse del interior. Recuerda que mientras más observador te vuelves existe una mayor autoconciencia y, en consecuencia, más autodominio.

 

– Comprende que la vida tiene cambios indispensables a lo largo de los años

Gracias a los cambios surge la evolución y, por lo tanto, el crecimiento. El desapego hacia los objetos, estatus sociales o vínculos es indispensable si nos lastiman o impiden el crecimiento en aras de nuestra trascendencia.

 

– La meditación cotidiana permite facilitar la toma de decisiones a largo plazo

En el proceso de meditación, el dominio sobre el pensamiento hace posible la sensación de autocontrol y empoderamiento. Esto brinda una oleada de seguridad en cada decisión que se tome a lo largo de la vida.