*

X
Las cámaras de laptops y demás aparatos pueden ser fácilmente intervenidas, según advierte el FBI

Los comentarios hace 1 año del director del FBI, James Comey, sobre el riesgo de seguridad que representa tener una webcam sin cubrir han desatado toda una creciente preocupación entre usuarios. Poco después de la afirmación de Comey, quien dijo que él mismo cubre su webcam, se dieron a conocer imágenes en las que se ve cómo Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, también bloquea su cámara.

Esto ha generado un debate sobre si realmente una persona común y corriente debería tapar su webcam o si esto es sólo algo que haría una persona célebre o que tiene algo que ocultar. ¿Paranoia o razonable protección de la privacidad? 

Lo primero que hay que saber es que es relativamente fácil obtener acceso a una webcam y grabar lo que estás haciendo, sin que se prenda el foco verde de la cámara o cualquier señal indicativa. Un caso en la corte demostró que el FBI tiene la capacidad de usar las cámaras de las laptops para espiar. Snowden reveló también que la NSA utiliza plugins para tomar control de las cámaras. Y hace un par de años, una pareja inició un caso contra un hacker que habría subido a Internet un video de ellos teniendo sexo, esto por medio de entrar a su smart TV (evidentemente, no sólo las laptops son susceptibles al espionaje).

Considerando esto todavía queda plantearse si uno realiza alguna actividad enfrente de su computadora que no le gustaría que fuera registrada, o si la molestia de tener que quitar un pedazo de cinta de la cámara cada vez que se usa es mayor que la importancia de ocultar cierta actividad que quizás, remotamente, podría ser grabada. Por otro lado, no es posible saber hasta qué punto grandes compañías de tecnología podrían ya estar buscando obtener información de sus usuarios utilizando las cámaras de sus aparatos. Mientras que uno debate  internamente esto, ya se ha desarrollado una creciente industria de cubiertas para webcams y aparatos, con artículos que llegan a costar más de 20 dólares. Y es que siempre existe la oportunidad de distinguirte de los demás con una cubierta divertida, por ejemplo, un ojo que todo lo ve (y que siempre te está viendo a ti).

Cuestionado, Jony Ive habló sobre el uso constante del iPhone como un mal uso

Hace unos días el New Yorker entrevistó a Jony Ive, el diseñador en jefe de Apple, creador del producto más famoso del siglo, el iPhone. En la entrevista, Ive dijo que "como cualquier herramienta, se puede ver que hay un uso maravilloso y un mal uso". A esto le preguntó el editor:

Remnick: ¿Cómo se está usando mal? ¿Qué es el mal uso de un iPhone?

Ive: Creo que usarlo constantemente.

Existe una clara tendencia (incluyendo entre los mismos fabricantes, diseñadores, ingenieros y demás) que debemos notar y, en algunos casos, hablar francamente de que el uso de la tecnología digital está siendo excesivo y esto genera ciertos problemas. Uno de los autores más críticos de la tecnología moderna, Nicholas Carr, señala en su blog que si bien es encomiable que Ive admite que hay un problema con el uso compulsivo de los teléfonos, también se podría decir que los fabricantes son un poco cínicos, porque este "mal uso" no es casualidad o no es simplemente un error y responsabilidad de los usuarios. Los smartphones son diseñados para ser adictivos (como puede comprobarse en esta investigación), para hacerse fetiches. El mismo Apple se jacta de haber creado un diseño completamente "inmersivo" con su iPhone X.

Carr dice algo importante: si Apple y los demás gigantes de la tecnología están notando el problema y quieren hacer algo al respecto hay cosas que podrían hacer, simples pero significativas. Por ejemplo, propone que en vez de que los teléfonos por default tengan push-notifications (notificiaciones que te avisan cuando algo nuevo sucede, y hacen ruido), que éstas vengan instaladas en modo No molestar y que el usuario tenga que tomar la decisión de activarlas conscientemente. Con sólo ese paso, se podría generar una cierta conciencia y un cambio interesante. Actualmente, dice Carr, el iPhone por default está en el "modo molestar" ("disturb").

En la misma entrevista, Ive señaló que el objetivo de Apple, según dijo Steve Jobs, no es ganar dinero. Esto está  seriamente en duda por el momento, pero podrían hacer algo al respecto tomando medidas como la que recomienda Carr. Estamos al borde de un punto de inflexión con la tecnología digital, y esperamos ver a algunos de los actores principales priorizar justamente el bienestar de la humanidad y no sus reportes trimestrales con sus accionistas.