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Sigue esta meditación para calmar la ansiedad

Salud

Por: pijamasurf - 12/01/2017

En vez de malgastar la energía en pelear contra la ansiedad, es cuestión de hacer las paces tanto con los aspectos negativos de tus emociones como con los positivos

Se dice que la ansiedad, trastorno fuertemente relacionado con la depresión, es la nueva epidemia que azota actualmente a la población mundial. Sus síntomas pueden rondar en la psicosis, y sus consecuencias, en la muerte. Frente a esta epidemia, se introdujeron tres principales ansiolíticos, fármacos a los que se les conoció por sus efectos somníferos y anhedónicos, y terapias de electroshock. De alguna manera, estas fueron medidas que no sólo asustaron a los pacientes sino que también redujeron la popularidad de tales sustancias. 

Ahora, tras décadas de investigación al respecto, los especialistas en la salud promueven otras medidas para reducir la incidencia de ansiedad en las personas. Entre ellas se encuentra un cambio en el estilo de vida que implique una mayor actividad física, alimentos equilibrados y naturales, el consumo adecuado de agua, actividades que fomenten la filantropía, y una práctica regular de meditación. 

Esta última práctica, la de la meditación, implica un análisis de las sensaciones asociadas con la angustia y ansiedad: desde los estímulos desencadenantes hasta métodos orgánicos -las respiraciones profundas- para regular los síntomas. Los maestros promueven la meditación como herramienta terapéutica para traer a la conciencia el origen de la ansiedad, que puede estar en emociones reprimidas, creencias irracionales, pensamientos y recuerdos. Sin embargo, cuando se pone en práctica la meditación es importante no tratar de forzarse para encontrar el origen o el significado de la ansiedad, sino intentar descubrir el verdadero yo.

Es decir, se trata de reconocer cualquier cosa que exista en el interior, y que su mismo reconocimiento ayude a tranquilizar y producir la plenitud del ser. Por lo tanto, en vez de malgastar la energía en pelear contra la ansiedad, es cuestión de hacer las paces tanto con los aspectos negativos de las emociones como con los positivos. Esto sucede gracias a que la práctica de la meditación procura explorar intencionalmente la experiencia de la ansiedad desde la tranquilidad, la paciencia y la sensación de bienestar. Es decir, que una vez que la persona se encuentre en un lugar mental seguro, pueda traer a la memoria aquel evento que pudo causarle una crisis de ansiedad. Esto ayudará a recuperar energía y tiempo para explorar el Ser desde el bienestar. Para lograrlo, escucha el siguiente audio: 

Descubre cómo se puede morir de soledad

Salud

Por: pijamasurf - 12/01/2017

Ya sea que estés rodeado de gente y te sientas solo, o te aísles porque prefieras estar en soledad, el efecto sobre la longevidad se verá reflejado en ambos escenarios.

Desde el nacimiento hasta la muerte, el ser humano necesita de los cuidados y mimos de otras personas pues son maneras de regularse ante el miedo, tristeza o angustia. Las caricias, palabras de ánimo o platillos caseros, son acciones que suelen brindar bienestar, cobijo, un sentido de conexión, apapacho y amor. Desgraciadamente en los últimos años, ante la invasión desenfrenada  de la tecnología, todas estas acciones se transformaron en movimientos dactilares sobre un gadget electrónico, en dividir la atención entre el teléfono y escuchar las peripecias de un niño, en pasar las tardes frente a un videojuego en vez de salir a interactuar con los vecinos, etcétera. Es decir que la contención física de los vínculos, aquella que brindaba múltiples herramientas psicoemocionales, involucionó a una contención tecnológica de graves consecuencias.

Esta situación, de acuerdo con los psicólogos expertos en el apego infantil, ha desencadenado una ola de sensación de soledad en las nuevas generaciones. Se trata de una epidemia que amenaza con la longevidad –incluso más que la obesidad por sedentarismo, fumar 15 cigarrillos al día o sufrir de alcoholismo–, que según Julianne Holt-Lunstad y Tim Smith, de Brigham Young University, está afectando principalmente a la población de jóvenes: “El efecto es comparable con la obesidad, algo que la salud pública toma con delicadeza. Necesitamos empezar a hablar más seriamente sobre nuestras relaciones sociales.”

Ya sea que estés rodeado de gente y te sientas solo, o te aísles porque prefieras estar en soledad, el efecto sobre la longevidad se verá reflejado en ambos escenarios. La data recogida por Holt-Lundstad y Smith en una muestra de 3 millones de personas, demostró que “aunque las personas mayores tienden a estar más solas y a enfrentar un mayor riesgo de mortalidad, la soledad y el aislamiento social predicen una muerte prematura entre personas más jóvenes de los 65 años.” En otras palabras, “con el aumento de sensación de soledad, podemos predecir una posible epidemia de soledad en el futuro.”

A lo largo de la investigación de Holt-Lundstad y Smith, en donde lograron controlar variables como el estatus socioeconómico, edad, género y condiciones preexistentes de salud, se encontró que la ausencia o presencia de una red de apoyo social tenía un impacto en la salud. Es decir que una persona posee una mejor salud si cuenta con vínculos afectivos, de lo contrario, sin una red de apoyo, aumenta el riesgo a la salud. Esto se debe principalmente a que el ser humano es un ente social que requiere de vínculos para su supervivencia tanto física como psíquica.

Si bien el uso de redes sociales y apps de citas aparentemente ha promovido la interacción entre personas, la realidad es que ha provocado el aislamiento psicosocial de las civilizaciones actuales. Por lo que la integración plenamente consciente de los vínculos afectivos –ya sean familiares o amicales– a nuestra cotidianidad, podría ser la responsable tanto de la salud tanto de uno como de las siguientes generaciones.