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20 cosas que te ayudarán a mejorar tu vida sexual, según experto mundial en relaciones

Buena Vida

Por: pijamasurf - 11/27/2017

Tips del profesor John Gottman para tener una relación de pareja sexualmente satisfactoria

El doctor John Gottman es uno de los principales expertos en el mundo en relaciones de pareja, habiendo fundado un instituto que estudia las relaciones de pareja desde hace 3 décadas. Gottman señala que después de estudiar de manera cercana a más de 3 mil parejas, ha encontrado una serie de puntos que se repiten, los cuales podríamos considerar como los hábitos y actitudes de parejas que tienen una buena vida sexual, lo cual es muy importante para que una pareja pueda durar y ser feliz. Gottman identifica primero 13 puntos que hacen comúnmente las parejas que tienen una buena vida sexual y luego seis cosas que las parejas que no tienen una buena vida sexual tienden a repetir. 

 

1. Se dicen "Te amo" genuinamente todos los días

2. Se besan pasionalmente sin razón específica

3. Se dan regalos románticos sorpresa

4. Saben lo que azuza o lo que apaga la excitación de su pareja

5. Son físicamente afectivos, incluso en público

6. Juegan y se divierten juntos

7. Se abrazan (o apapachan) seguido

8. Hacen que el sexo sea una prioridad, no lo último en una lista de cosas por hacer

9. Se mantienen siendo buenos amigos

10. Pueden hablar cómodamente de sus vidas sexuales

11. Tienen citas semanales

12. Toman vacaciones románticas

13. Recuerdan constantemente acercarse a la otra persona

 

Estos son los seis puntos que hacen las parejas que no tienen una vida sexual activa y satisfactoria, según la investigación de Gottman.

 

1. Pasan poco tiempo juntos en una semana típica

2. Se centran solamente en su trabajo (generalmente él) y se centran en los hijos (generalmente ella)

3. Se la pasan hablando sobre todo lo que tienen que hacer (listas de pendientes)

4. Priorizan muchas cosas antes que su relación

5. Viven vidas separadas e independientes

6. No buscan intencionalmente acercarse al uno al otro

 

El último punto es lo que el Dr. Gottman ha definido como la clave para que una persona pueda tener una relación de pareja satisfactoria

Desarrollar inteligencia emocional

El desarrollo de la inteligencia emocional es especialmente importante para los hombres ya que por improntas socioculturales, los hombres suelen tener carencias en habilidades de inteligencia emocional, fundamentalmente no saben reconocer, aceptar y escuchar las propias emociones y las de la otra persona.

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Bastaría con sentarse, niños y adultos, en un sofá cómodo para relajarse, y empezar a sentir el cuerpo y cada una de sus sensaciones: cierren los ojos, presten atención al aire que entra y sale, y libérense de cualquier pensamiento de la mente

Para hablar sobre la violencia, criminalidad e inseguridad en algunos sitios, es inevitable no dirigir la mirada hacia la historia de vida del victimario. Muchos especialistas de la salud han propuesto modelos biopsicosociales para explicar las posibles causas que forjan las altas tasas de inseguridad. Por ejemplo, de acuerdo con psiquiatras y psicólogos, hay una correlación entre una crianza pobre en estímulos físicos (caricias), emocionales (muestras de afecto) o cognitivos (aprendizajes en general) y un bajo desarrollo de empatía y sentido de humanidad.

Por ello, esta ola enfocada en el bienestar emocional a nivel personal y social promueve una solución preventiva. Se trata de desarrollar empatía, amabilidad y cuidado social –también llamado metta, según los budistas– desde los primeros años de vida, para así generar conexiones neuronales mientras se generan conexiones sociales. Metta reencarna las nociones de cariño, amistad y amabilidad de las antiguas escrituras Pali, retoma los principios de la meditación, la recitación de mantras y el ofrecimiento de buenos pensamientos hacia uno, los otros y el universo.

El objetivo de metta en nuestras sociedades cada vez más fracturadas es enriquecer el sentido de unidad, es decir que al formar parte de un universo, no sólo somos responsables de su existencia y su mantenimiento, sino también de las consecuencias positivas y negativas de nuestras aciones. Esto, de alguna manera, va elevando nuestra capacidad de benevolencia, compasión y cariño innatos, hasta convertirla en una realidad cotidiana con impacto en la autoestima, en el enriquecimiento de los vínculos afectivos e incluso en el desempeño laboral.

Transmitir metta a las generaciones más jóvenes requiere más que palabras sobre el respeto hacia otras personas; también es indispensable realizarlo mediante acciones: se debe escoger un espacio silencioso –libre de distractores– y un momento del día en que se esté relajado, descansado y relativamente contento. La duración de esta práctica variará de acuerdo con la edad del niño y la facilidad que se tenga como adulto para la meditación; sin embargo, es seguro que conforme se vaya progresando en conjunto, los períodos serán cada vez menores y más fluidos.

Bastaría con sentarse, niños y adultos, en un sofá cómodo para relajarse, y empezar a sentir el cuerpo y cada una de sus sensaciones: cierren los ojos, presten atención al aire que entra y sale, y libérense de cualquier pensamiento de la mente.

Después de gozar de unos minutos de tranquilidad, pronuncien el mantra “Puedo ser feliz”. Al inhalar, formen una sonrisa ligera; al exhalar, piensen la frase que posibilita la felicidad. Esto no significa que se tenga que experimentar ese sentimiento en ese momento, sino jugar con el pensamiento y la posibilidad del deseo de felicidad personal. A continuación, siguiendo la misma rutina, se dirán las frases: “Puedo estar a salvo”, “Puedo ser fuerte” y “Puedo vivir en paz”. Cada frase requiere ser explicada como un método para sentirse seguros mediante la tranquilidad; la salud tanto física como mental requiere un ejercicio continuo, los problemas pueden presentarse pero no por eso debemos agobiarnos ante las dificultades, pues somos siempre merecedores de amor y podemos amar a aquellos que nos aman de regreso. Para finalizar, se puede cerrar la sesión preguntándose mutuamente cómo se sienten al practicar metta, qué es lo que más se disfruta en este proceso y si se liberó alguna angustia que estuviera presente en la mente.

Esta práctica, con el paso del tiempo, ayudará a brindarle un sentido positivo a los vínculos sociales –principalmente con las figuras del padre y la madre– y a desarrollar la empatía a lo largo de la vida. Después de todo, la interacción entre la meditación y el afecto tiene el poder de potenciar la regeneración de la plasticidad neuronal y, por lo tanto, de la salud plena de una persona.