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Cómo entrenar a tu cerebro para mantener la calma y enfrentar obstáculos

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/19/2018

Expertos psicólogos e investigadores comparten hacks para entrenar a la mente para dejar de sentir ansiedad

Según la premisa de la pirámide de las necesidades del psicólogo Abraham Maslow, el ser humano se enfrenta a distintas crisis separadas por niveles que debe superar para alcanzar un bienestar general mayor o la trascendencia. Es decir que primero se requiere satisfacer las necesidades fisiológicas –hambre, respiración, sueño, sexo…–, después las de la seguridad –empleo, cama, salud, propiedad privada, familiar, recursos morales, seguridad física…–, continuado por la afiliación –amistad, pareja– y el reconocimiento –autorreconocimiento, confianza, respeto propio y de otros, éxito…–, y finalmente la autorrealización o la trascendencia –creatividad, espontaneidad, ausencia de prejuicios, aceptación de hechos, resolución óptima de problemas–. De modo que si no se logra satisfacer las primeras necesidades, las fisiológicas, no podremos satisfacer las otras; por ejemplo, si uno muere de ganas por ir al baño, es probable que su mente se encuentre pensando en ello en vez de prestar atención a su proyecto laboral o académico.

¿Cómo superar cada uno de esos estadios para alcanzar la trascendencia? No se trata tan sólo de recibir comida para mantener al cuerpo más o menos estable ni de recibir reforzamientos positivos a la hora de realizar algún proyecto laboral, sino de entrenar al cerebro a encontrar su equilibrio desde la raíz biopsicosocial. De alguna manera, según Steven Kotler y Jamie Wheal (autores de Stealing Fire: How Silicon Valley, the Navy SEALs and Maverick Scientists Are Revolutionizing the Way We Live and Work), se trata de comprender que el medio ambiente influye en el cerebro, mente y cuerpo de un individuo, pero que estos últimos tienen reacciones que influyen a su vez en el medio ambiente alterando el circuito inicial. Este es un circuito retroalimentativo, con el cual se puede trabajar con los principios estoicos desde la fisiología.

De modo que en vez de tratar los desafíos como eventos abrumadores que se presentan en la vida, se trata de identificar las emociones que nos provocan los eventos de alrededor e intentar regularlos mediante hacks sencillos que la psicología, la neurociencia y la meditación se han encargado de brindar en los últimos años. Por ejemplo, respecto de los casos de depresión, varios estudios científicos han demostrado que hay un incremento en los niveles de serotonina al llevar una dieta equilibrada y saludable, hacer ejercicio cotidianamente, meditar, hacer jardinería y llevar a cabo acciones filantrópicas; en otras palabras, éstas son actividades ideales para regular desde la fisiología la sensación de anhedonia. Otro ejemplo es cuando frente a una situación específica, como la ansiedad en una entrevista de trabajo o la presentación de un proyecto en público, se pueden reducir los niveles de cortisol –por el estrés– y aumentar la testosterona –y con ello la autoconfianza– mediante una respiración profunda en cuatro puntos: inhalar 4 segundos, sostener la respiración durante 4 segundos, exhalar 4 segundos, sostener la respiración durante 4 segundos y repetir la dinámica; o también, previamente, hacer una caminata utilizando la meditación del aquí y el ahora.

En palabras del autor Neil Strauss:

Cuando vemos consecuentemente más de ‘lo que realmente está sucediendo’, nos liberamos más de las limitaciones de nuestra psicología. Podemos hacer un mejor uso de nuestros egos, modulando nuestra neurobiología y con ello, nuestra experiencia. Podemos entrenar a nuestros cerebros a encontrar nuestras mentes.

A partir del dominio de las emociones desde lo fisiológico, los especialistas en la salud emocional y psicológica recomiendan no sólo evitar sobreprensar –con el fin de prevenir el estrés– sino también realizar una técnica llamada reframing. Este es un método terapéutico que ayuda a cambiar la perspectiva de una situación y así encontrar soluciones viables o adecuadas con las herramientas que ya se poseen o que están a punto de desarrollarse. En otras palabras, este método consiste en cuestionar la veracidad de la creencia inicial y la utilidad de nuestro agobio mediante un cambio positivo en la narrativa interna –en la manera de contarnos las cosas que están sucediendo a nuestro alrededor–. La narrativa que nos contamos del mundo es un factor desencadenante en la manera de enfrentar las circunstancias y de regular tanto nuestro estado de ánimo como nuestra fisiología.

En resumen, la completa toma de conciencia del cuerpo y sus sensaciones permite comprender el pensamiento y, en caso de ser necesario, modificarlo mediante el reframing y el desarrollo de nuevas herramientas. Es de esta manera que el proceso retroalimentativo de las necesidades básicas de Maslow dará lugar a la autorrealización y la trascendencia, el bienestar en general y la continua motivación para gozar del aquí y el ahora.

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Lupercalia, las orgiásticas fiestas de las cuales se desprende el Día de San Valentín

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/19/2018

Las lupercales eran fiestas paganas de la fertilidad de las cuales, al parecer, se fue gestando el Día de San Valentín

A pesar de que los historiadores no tienen muy claro cuál es el origen de la celebración de San Valentín, parece que la Antigua Roma podría ser un buen punto de comienzo para entender el surgimiento de esta fiesta. Entre el 3 y el 15 de febrero los romanos celebraban la fiesta de lupercalia, un rito de fertilidad que llenaba Roma de mujeres y hombres desnudos.

Esta era una fiesta pagana, que hoy sería políticamente incorrecta en extremo. Los historiadores creen que las lupercalia eran algo así como la versión hardcore de otra festividad llamada februa, relacionada con la purificación de la primavera. En la lupercalia, los sacerdotes (luperci) ofrecían sacrificios a los dioses en una cueva donde supuestamente habían sido nutridos por una loba los míticos fundadores de Roma, Romulo y Remo (el término lupercalia significa "la fiesta de los lobos"). Después del sacrificio, básicamente seguía una orgía un tanto bizarra. “Los románticos romanos estaban alcoholizados y desnudos durante esta fiesta”, afirma Noel Lenski, de la Universidad de Colorado.

Es difícil saber hasta qué punto la naturaleza un tanto perversa y desmesurada de los romanos es exagerada, pero según se cuenta, siguiendo los relatos que hace Plutarco, la ciudad estaba llena de hombres y mujeres desnudos dándose latigazos. Se creía, por ejemplo, que los látigos (y los latigazos) de piel de ciertos animales hacían más fértiles a las mujeres. La visión histórica suele simplificar y hacer casi todo lo antiguo un rito de fertilidad. Posteriormente se llevaba a cabo una rifa en la que cada hombre sacaba el nombre de una mujer, y las parejas estaban destinadas a copular mientras duraran las festividades. No se podría decir que el amor no circulaba libremente en esta fecha, aunque lo hacía de una forma que probablemente hoy nos parecería denigrante. 

Hay que mencionar que la fiesta actual de San Valentín tiene un linaje bastante antiguo y no sólo orgiástico sino también romántico. Con el paso de años la celebración se fue suavizando y luego, de la mano de Shakespeare y Chaucer, se comenzó a romantizar y a popularizarse en el Reino Unido y el resto de Europa. Con el trabajo de estos poetas la festividad fue civilizando su paganismo y volviéndose más romántica (ya que, en realidad, lo romántico casi no existe sino hasta el amor cortés de finales del Medievo). Shakespeare hace mención de la fecha en A Midsummer Night's Dream, como la fecha en la que los pájaros se empiezan a aparear, sintiendo los primeros bríos energéticos del año. Los tórtolos de San Valentín. Incluso fue antes, poco después de Chaucer, cuando se comenzó a hacer tarjetas de papel con mensajes amorosos. Así que si bien se podría decir que la festividad tiene un origen un tanto oscuro, también es cierto que no fue "inventada" de la nada y celebra en cierta forma el triunfo de la civilización y la evolución, más suave, del amor. Y es que aunque algunas personas pueden hablar de la fiesta como una oda al consumo, sin duda son mejores las rosas y los bombones a los látigos (aunque, quizás, en la moda del bondage y el S&M tenemos un poco de la herencia original de esta lupercalia).