*

X
Muchas bodas podrían reemplazar la marihuana por el alcohol en estados como California.

Recientemente California pasó de ser un estado donde era legal la marihuana médica a uno donde es legal la marihuana recreacional. No hay duda de que la cultura cannábica está viviendo una revolución en Estados Unidos y todas las actividades y productos están viviendo su influencia en los lugares donde ha sido legalizada.

The Guardian reporta sobre una boda cuyo tema esencial fue el cannabis.  En el momento en el que Zak Walton y Dani Green fueron declarados como marido y mujer, la pareja celebró con un fuerte jalón de un bong de cannabis. Los asistentes no se inmutaron ante esto, después de todo la mayoría había fumado antes. La pareja, por ejemplo, había comido dosis especiales de ricos pastelitos para estar entonada.  La wedding planner dijo que "el efecto psíquico es muy relajante. Dani y Zak querían entrar a su matrimonio en este espectro". Y todos estaban en el mismo espectro.

Además de mesas con diferente parafernalia para fumar o comer cannabis, habían arreglos flores que mezclaban flores tradicionales con flores de marihuana y se repartían diferentes snacks de marihuana. Uno de los asistentes a la boda tuvo loors para la hierba: "te abre más a las experiencias sensuales. Permite que los hombres, especialmente los jóvenes, pueda empatar el ritmo sexual de una mujer". Así que tal vez la boda desencadenó en una armonía sexual.

Las bodas pueden ser algo estresantes y algunos de los asistentes dijeron que la marihuana les permitió relajarse en la ceremonia. Suponemos que las cepas que se fuman deben de ser previamente seleccionadas con cuidado, ya que existen algunos cepas sumamente poderosas, que podrían producir alguna pifia, como por ejemplo que el novio olvidará sus votos o que alguien tuviera un ataque de paranoia. Pero al menos en este caso todo fue bastante mellow. Y pues siendo que la mayoría de las bodas son eventos llenos de alcohol, y el alcohol es en muchos sentidos más violento que la marihuana, al final no debe de haber tantos problemas. 

Según The Guardian esto es parte de la "weedification" de todo (la marihuanización de productos y experiencias, incluyendo bodas). Incluso existe ya una compañía especializada llamada Cannabis Wedding Expo, así que seguramente esto se convertirá en una importante tendencia en estados como California y la marihuana una alternativa al alcohol como sustancia de comunión y recreo afrodisiaco. 

 

 

Te podría interesar:

Por qué los psicodélicos no deberían de usarse recreacionalmente, sólo terapéuticamente

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 02/02/2018

El futuro de los psicodélico debería de ser la legalidad médica pero no recreacional

El profesor de psicología Jordan Peterson recientemente contestó a una serie de preguntas de usuarios en su canal de YouTube y abordó el tema del uso de los psicodélicos. Sustancias psicodélicas como el MDMA, el LSD, los hongos, la ayahuasca, la ketamina y otras, están viviendo una especie de renacimiento en su aplicación medicinal y terapéutica ya que numerosos estudios recientes sugieren que podrían ser muy efectivos en el tratamiento de diferentes enfermedades mentales y trastornos de conducta. Al mismo tiempo, numerosas personas experimentan con estas sustancias en entornos recreacionales, utilizándolas para divertirse, entretenerse o tener experiencias pico. Esto es lo que dijo Peterson, sin duda uno de los más brillantes psicólogos de nuestra época:

No estoy seguro de qué rol jugarán en el futuro. No conocemos realmente cómo funcionan, aunque parecen afectar el sistema de serotonina del cerebro. Son incalculablemente peculiares y revelan cosas de la estructura del mundo que ignoramos completamente... Son malas drogas de fiesta, creo que no son para la diversión, deben usarse seriamente, en formas que afirmen la vida en consonancia con una exploración genuina o pueden causar mucho peligro. Carl Jung dijo "ten cuidado de la sabiduría que no te has ganado". Espero que las investiguemos científicamente, porque hay mucho que aprender allí.

La visión de Peterson parece sumamente razonable. Los psicodélicos pueden ser muy efectivos en el tratamiento de la depresión, la ansiedad, el miedo, la pérdida de sentido ante la muerte, el tabaquismo y otras condiciones, pero lo son, en gran medida, cuando se toman en un entorno seguro, bajo supervisión médica, ya sea con un doctor o un verdadero curandero o chamán. De otra forma presentan riesgos muy grandes. La intención y lo que Tim Leary llamó set and setting son fundamentales para una buena experiencia, ya que la mente se vuelve sumamente sensible y sugestionable en estas experiencias. Por ello es necesario un contexto sagrado y/o profesional. Notablemente, los experimentos que se realizan en la Universidad de Johns Hopkins, pionera en esta nueva etapa, utilizan música clásica religiosa como la de Bach y de otros compositores, o música oriental devocional en playlists previamente diseñados. Se presenta a los participantes una rosa (una compañera visionaria) y se los intenta llevar, en general, hacia lo místico y lo estéticamente conmovedor. En otras palabras, la ciencia está tratando de crear un protocolo de una experiencia mística, de un encantamiento de lo sagrado, y para ello el tratamiento es sumamente serio y lleno de significado. Algo que es imposible de reproducir cuando se ingieren estas sustancias en una fiesta o sin motivo alguno más que para divertirse.

La frase de Jung que cita Peterson es sumamente importante. Muchas personas buscan ingerir psicodélicos para tener experiencias espirituales fast-track, sin hacer todo un trabajo previo, sin ganarse el conocimiento y la sanación. Los psicodélicos, aunque en sí mismos pueden ser experiencias tortuosas, donde el individuo se enfrenta con su sombra o demonios, son utilizados como productos milagro. En cambio, cuando son parte de un tratamiento médico o psicoterapéutico, se vuelven herramientas específicas muy valiosas que son usadas en cierto momento y luego dejadas a un lado. Sin este trabajo, se corre el riesgo de aferrarse y volverse adictos espiritualmente a estas sustancias, a sólo encontrar la sabiduría y la dicha cuando se consumen.

Evidentemente surge la pregunta si entonces la mejor forma de legislar en torno a estas sustancias es hacerlas legales con fines medicinales solamente y no recreacionalmente. Esta parece ser la mejor vía para una sociedad, en general, inmadura. Para individuos maduros, en una sociedad consciente de los efectos de estas sustancias, quizás se podrían tener otras alternativas. Los individuos podrían consumirlos responsablemente en entornos autocurados que cuiden el set and setting y que hagan sagrada la experiencia o que le den sentido y propósito. Pero la realidad es que, como vemos con organismos que actualmente comercializan la ayahuasca de manera irresponsable, vendiendo brebajes por Internet y demás, nuestra sociedad difícilmente encararía esta libertad con responsabilidad y madurez. Por lo cual lo mejor será que la medicina y la psicología puedan incorporar técnicas de sanación chamánica y que los mismos facilitadores tradicionales puedan ofrecer terapias dentro de un marco legal.