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Por qué la atención es más importante que la inteligencia

Salud

Por: pijamasurf - 02/08/2018

La atención es en realidad la base de la inteligencia, aquí un argumento que muestra su importancia

La inteligencia es, posiblemente, la virtud más admirada y deseada en nuestra sociedad. Hasta hace unos años, la atención o la facultad de controlar aquello en lo que nos enfocamos no tenía un papel preponderante en la discusión intelectual o científica en nuestra sociedad, salvo algunas excepciones, como es el caso del psicólogo William James. Hace unos 100 años James notó que la atención era la cualidad esencial de una mente genial, e incluso consideró que si la atención podía entrenarse, ello debería ser la base de la educación:

La facultad de controlar una atención inquieta una y otra vez es la raíz misma del juicio, el carácter y la voluntad... Una educación que aumente esta facultad sería la educación por excelencia.

En su libro The Attention Revolution, Alan Wallace explica cómo la atención modela la realidad:

Nuestra facultad de atención nos afecta de innumerables formas. Nuestra percepción de la realidad está estrechamente vinculada a dónde ponemos nuestra atención. Sólo aquello a lo que le ponemos atención nos parece real, mientras todo lo que ignoramos --no obstante qué tan importante pueda ser-- parece desvanecerse en la insignificancia. El filósofo y pionero de la psicología moderna William James hizo esta observación hace más de 1 siglo: "Por el momento, eso a lo que atendemos es la realidad"... Cada uno de nosotros elige, en la forma en la que pone atención a las cosas, el universo en el que habita y las personas que se encuentra. Pero para la mayoría de nosotros esta "elección" es inconsciente, así que en realidad no es una elección.

Jordan Peterson dice que las personas en el mundo actual tienden a identificarse con el contenido de su intelecto pero esto no es apropiado, ya que no somos sólo nuestro intelecto, somos nuestras emociones, nuestras motivaciones, nuestras relaciones, nuestro contexto social y demás. A un nivel más básico, como dice la frase de James: Por el momento, eso a lo que atendemos es la realidad, es nuestra atención la que construye lo que somos. Nuestra atención es nuestra conciencia misma, la inteligencia es el contenido de la conciencia. "Puedes identificarte con tu inteligencia pero no eres sólo esto, existen muchas razones para pensar que la atención es una función de más alto orden que el intelecto, puesto que la atención es lo que le enseña a la inteligencia", dice Peterson. Hay muchos tipos de inteligencia (emocional, verbal, lógica, matemática y demás), pero una persona que tiene dominio de su atención no sólo puede aprender a dominar diferentes aspectos de la realidad y construir su inteligencia, sino que además tiene la base esencial para una mente sana -una atención plena- que no se ve arrastrada por las vicisitudes de la existencia. Y es que, por otro, lado, como señala el maestro budista Dzongsar Khyentse Rinpoche, aunque no solemos darnos cuenta, la mayoría  de nuestros problemas ocurren por estar distraídos.

 

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Salud

Por: pijamasurf - 02/08/2018

“La habilidad para aprender efectivamente debería ser una capacidad en la vida. Es como un anticriptonita. Te da como un poder casi mágico que da la capacidad de ser exitoso en cualquier campo”

En 1952, el científico Albert Einstein confesó que no poseía ningún talento especial que lo hiciera inteligentísimo: “Sólo soy apasionadamente curioso”. Es decir, para él, el aprendizaje se trataba realmente de un estilo de vida que no acababa en las clases de la escuela sino que continuaba a lo largo de la curiosidad del por qué, el cómo, el para qué de cada una de las cosas que se encuentra a nuestro alrededor. Sin embargo, para Ulrich Boser, del Center for American Progress y autor de Learn Better: Mastering the Skills for Success in Life, Business and School, el aprendizaje requiere una fórmula un poco más rigurosa que la curiosidad.

En palabras de Boser, “la habilidad para aprender efectivamente debería ser una capacidad en la vida. Es como un anticriptonita. Te da como un poder casi mágico que da la capacidad de ser exitoso en cualquier campo”. De modo que para poder continuar con el proceso de aprendizaje, Boser recomienda poner en práctica tres principales estrategias:

 

– Encontrar un sentido

La investigación realizada por Boser ha demostrado que la motivación es un elemento clave para el aprendizaje exitoso. De modo que para dominar una idea, es indispensable descubrir el “para qué sirve” o “qué tiene que ver” con los intereses de uno mismo. En palabras de Boser: 

Es imposible aprender si no queremos aprender, y para ganar experiencia tenemos que observar tanto las habilidades como el conocimiento como elementos invaluables. Tenemos que crear un sentido. Aprender es cuestión de darle un sentido a algo. 

Principalmente porque “las personas pueden hacer cosas –literalmente– miles de veces sin realmente aprenderlo”; sin embargo, si no nos detenemos y cuestionamos “¿qué es esto y para qué existe?”, el aprendizaje nunca surtirá efecto.

 

– Desarrollar la metacognición

Broser explica que los humanos confían en exceso en su propia inteligencia, físico y esfuerzo en general, creyéndose superiores a aquellos que se encuentran a su alrededor. Esto, por mera lógica probabilística y matemática, es imposible: “No hacemos el suficiente esfuerzo para entender las cosas que desconocemos”. Esto parece ser debido a que no se pasa mucho tiempo analizando aquello que sí y que no conocemos. Para Broser, pensar sobre el pensar es una manera muy efectiva para mejorar el aprendizaje: “La metacognición tiene dos aspectos. El primero de planificación, '¿Cuáles son mis objetivos y cómo aprenderé esto?'. El segundo, el monitoreo, '¿Hay otra manera de hacerlo? Cómo podré mejorar mi progreso? ¿Por qué estoy haciendo esto?'”.

La metacognición, de acuerdo con la Educational Endowment Foundation –EEF– del Reino Unido, es una de las intervenciones educacitivas más afectivas que se han comprobado: los estudiantes mejoran la manera en cómo piensan sobre el pensamiento al acelerar su aprendizaje y mejorar sus notas en general.

 

– Aprehender el poder del olvido

Las personas solemos olvidar a veces más del 50% de lo que se aprendió en las últimas 24 horas. Según Boser, es un hecho muy normal y, de hecho, es algo muy positivo para el aprendizaje pues se tiene la oportunidad de re-recordar y retener la información por más tiempo. De hecho, es una práctica educativa clave pues brinda ventajas como el “interabandono”. Es decir, cuando alguien se enfrenta a según qué situaciones en el trabajo, la vida en la pareja o situaciones de la vida, se requiere de un tiempo a solas para asimilar qué acaba de suceder. Esto ayuda no sólo a comprender la información, sino también a almacenarla de diferentes maneras en la memoria a largo plazo.

Si bien existen malentendidos sobre el aprendizaje, es importante comprender que cuando las emociones positivas se encuentran involucradas siempre existirá una puerta para el conocimiento y el entendimiento de cada cultura, civilización, personalidad y conducta…