*

X

Neruda sobre hacer silencio, entrar en comunión y aprender de la tierra

Arte

Por: pijamasurf - 03/10/2018

¿Qué ocurriría si todos los seres humanos y sus máquinas se quedaran quietos e hicieran silencio al mismo tiempo?

Es apropiado que uno de los más grandes poemas sobre el silencio sea un llamado al silencio. La poesía nace del silencio de la misma manera que la música es el espacio entre las notas, según dijera Debussy. La poeta Adrienne Rich lo expresa así: "el impulso a crear inicia en un túnel del silencio". El silencio como potencialidad es la fuente inagotable de la palabra creadora, que hace luz sobre el abismo perpetuamente. Pablo Neruda llama a hacer silencio y aprender de la tierra, que en el silencio y en la muerte demuestra que la vida es más fuerte. Así que sin más rodeos de palabras que manchen el silencio, "A callarse":

Ahora contaremos doce
y nos quedamos todos quietos.
Por una vez sobre la tierra
no hablemos en ningún idioma,
por un segundo detengámonos,
no movamos tanto los brazos.
 
Sería un minuto fragante,
sin prisa, sin locomotoras,
todos estaríamos juntos
en una inquietud instantánea.
 
Los pescadores del mar frío
no harían daño a las ballenas
y el trabajador de la sal
miraría sus manos rotas.
 
Los que preparan guerras verdes,
guerras de gas, guerras de fuego,
victorias sin sobrevivientes,
se pondrían un traje puro
y andarían con sus hermanos
por la sombra, sin hacer nada.
 
No se confunda lo que quiero
con la inacción definitiva:
la vida es sólo lo que se hace,
no quiero nada con la muerte.
 
Si no pudimos ser unánimes
moviendo tanto nuestras vidas,
tal vez no hacer nada una vez,
tal vez un gran silencio pueda
interrumpir esta tristeza,
este no entendernos jamás
y amenazarnos con la muerte,
tal vez la tierra nos enseñe
cuando todo parece muerto
y luego todo estaba vivo.
 
Ahora contaré hasta doce
y tú te callas y me voy.
 

(Con información de Brain Pickings)

Te podría interesar:

Un día de 29 horas de luz: toda la discografía del maestro Brian Eno en un solo stream

Arte

Por: pijamasurf - 03/10/2018

Un río que se convierte en un cielo de contemplación: la importante música de Eno reunida en un único flujo auditivo

Brian Eno es quizás quien mejor ha logrado transformar la música culta y la música clásica en un nuevo género popular, melancólico y contemplativo, lleno de espacio para soñar. El llamado padre del ambient -aunque él mismo no se atribuye esto- es quien ha sublimado las atmósferas para crear consistentemente estructuras de psicoexploración, pero es también un músico y artista multifacético, desarrollador de aplicaciones, pintura, arte digital y demás. Eno además perteneció a una de las grandes bandas de art rock (Roxy Music) y en su extensa obra musical nos regala colaboraciones con grandes músicos  y melodías sublimes, líricas y nostálgicas.

La discografía de Eno es una rica paleta de diversidad sonora, donde la única constante es la profundidad. Todo empieza con las cuerdas hipnóticas de Here Come the Warm Jets en 1974, pasando por clásicos como Before and After ScienceMusic for AirportsAnother Green World, Apollo, Evening Star, Another Day on Earth, Lux​, etc., y una pléyade de colaboraciones con artistas como David Byrne, Robert Fripp, Harold Budd, Jon Hopkins y otros genios. Eno además ha sido un prolijo productor; hizo, por ejemplo, el soundtrack de Dune de David Lynch y produjo discos de The Talking Heads, Paul Simon, Jon Hopkins, Grace Jones, tracks de U2 y el sonido de Microsoft.

Here we are

Stuck by this river,

You and I

Underneath a sky that's ever falling down, down, down

Ever falling down.

 

Through the day

As if on an ocean

Waiting here,

Always failing to remember why we came, came, came:

I wonder why we came.

 

You talk to me as if from a distance

And I reply

With impressions chosen from another time, time, time,

From another time.