*

X

¿Cuáles animales se echan flatulencias y cuáles no? Nuevo libro revela este oloroso enigma

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/05/2018

Un esfuerzo científico colaborativo para entender el fascinante mundo de la flatulencia animal

La flatulencia animal ha sido un tema que ha cobrado cierta relevancia en los últimos años, particularmente por esa especulación de que las vacas y sus gases podrían ser uno de los principales contribuyentes al cambio climático. Pero surgen otras preguntas, como la interrogante sobre el poder fétido de las flatulencias de las ballenas o los elefantes, o si las serpientes despiden gases odoríferos... ¿y por dónde?

Después del éxito de un hashtag de Twitter, #DoesItFart, la investigadora Daniella Rabaiotti y Nick Caruso han creado el libro Does it fart?, ilustrado por Ethan Kocak. El libro responde a las incontenibles dudas sobre los hábitos flatulentos del reino animal e utiliza esta curiosidad para explorar la naturaleza biológica de la flatulencia, los procesos digestivos y las bacterias que producen estos gases. Así que los pedos -es imposible no referirse al término vulgarmente usado- son el gancho para explorar cosas más profundas. 

Aprendemos que un tipo de pez (un tipo de carpa con dientes, ciprinodóntido) no sólo produce gases, sino que se infla y llega al punto en el que si no logra liberar el aire muere de un estallido. Sabemos, por los autores, que los chimpancés se echan flatulencias especialmente altisonantes cuando comen higos. Que los tapires los hacen con bastante amplitud. Nadie sabe si las arañas lo hacen -nadie nunca escuchó una ventosidad arácnida- pero sí se sabe que los ostiones, las almejas y los pepinos de mar, no. Las serpientes, las cucarachas, las termitas y las abejas sí se echan gases. Las tortugas se echan gases por el trasero, pero también respiran por allí. Algunos peces lo hacen e incluso su vida depende de ello, pero no los pájaros, animales celestiales que no tienen este hábito (aunque esto no quita que su excremento sea un serio problema en ciudades como Roma).

Evidentemente el tono del libro es ligero, ayuda a liberar el estúpido tabú que existe en torno a este tema y es, además, un excelente regalo para un niño con curiosidad científica.

Te podría interesar:

Las personas con ojos azules comparten un mismo ancestro que se encuentra en España

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/05/2018

Este cambio, previo a los primeros de los registros históricos, sucedió cuando el gen llamado HERC2 sustituyó al gen OCA2 (aquel que determina los niveles de pigmento café en la pupila), resultando en la aparición del color azul en los ojos

Si bien es verdad que los ojos de color azul no poseen tanta resistencia a la luz solar ni precisión visual ante la oscuridad, la realidad es que son mayoritariamente apreciados por su rareza (tanto, que hasta son replicados mediante lentes de contacto). Sin embargo, ¿cómo fue que empezó a existir este fenómeno de la naturaleza?

Desgraciadamente los historiadores, científicos y antropólogos siguen sin descubrir quién fue el primer ser humano en tener ojos azules. Los datos que se tienen hasta ahora apuntan a que “las personas con este tipo de ojos comparten un mismo ancestro, un individuo que vivió hace más de 7 mil años con una mutación genética que ahora se ha extendido a lo largo del mundo”.

De hecho, se cree que se trata de un hombre del período Mesolítico, cuyos restos se encontraron al noroeste de España en el 2006. Según la secuencia de su ADN extraída de sus dientes, el hombre poseía piel oscura y genes que se relacionan con rasgos escandinavos de la actualidad. En palabras de Carles Lalueza-Fox, del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona:

Es sorprendente encontrar que este individuo poseyó versiones genéticas africanas que determinaron la claridad de la pigmentación de los europeos actuales, lo cual indica que tuvo piel oscura.

[…] Es más sorprendente encontrar que poseía variaciones genéticas que producen los ojos azules en los europeos actuales, resultando en un genotipo único en un genoma que es claramente típico de Europa del norte.

[…] Los ojos azules en humanos modernos se relacionan con la misma mutación que un gen llamado HERC2. Si tienes esta mutación en ambas copias de un cromosoma, entonces tendrás  seguramente ojos azules. Este es el caso de este hombre, quien es seguramente el individuo conocido más antiguo con ojos azules.

Este cambio, previo a los primeros de los registros históricos, sucedió cuando el gen llamado HERC2 sustituyó al gen OCA2 (aquel que determina los niveles de pigmento café en la pupila), resultando en la aparición del color azul en los ojos. De hecho, según los investigadores, “cada persona con ojos de colores tiene esta misma mutación genética”.

Partiendo de la idea de que cada individuo con ojos de color azul también tiene una mutación genética, se podría intuir que el cambio probablemente empezó con la migración humana de África hacia Europa. Incluso, esto podría “explicar por qué las personas de ascendencia europea tienen ojos azules, al compartir un mismo ancestro europeo”.