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Un glitch en el asistente virtual de Amazon hizo a una pareja pasar una situación penosa y generó preocupación sobre la privacidad de esta tecnología

El escritor de ciencia ficción Philip K. Dick anticipó que en el futuro serían nuestros aparatos los que nos espiarían, ya no los agentes del FBI. Sea esto accidental o perverso, ese futuro ya está aquí, como prueba un reciente incidente. 

Una pareja de Portland se sobresaltó cuando uno de los empleados del esposo los alertó de que había estado recibiendo mensajes de audio con sus conversaciones privadas. En primera instancia la pareja se mostró incrédula, pero luego el empleado les detalló una de sus conversaciones: una discusión sobre pisos de madera. Los mensajes habían sido enviados por el asistente virtual de Amazon, Alexa, la personalidad que reside en el aparato Echo.

Ante esta situación, Amazon admitió que existe una vulnerabilidad en el software de Alexa que hace que adivine las conversaciones y tome acciones con base en estimaciones que pueden ser, evidentemente, incorrectas. Amazon explicó que lo sucedido es algo sumamente raro. Debieron de haber ocurrido varias fases de malinterpretación: primero, el aparato debió de haber escuchado una palabra similar a su nombre y luego interpretar la conversación subsecuente como "enviar mensaje", y más tarde debió de preguntar "¿nombre de contacto?" y en la conversación de fondo interpretar un nombre y una afirmación a su pregunta.

Amazon explicó que se encuentra trabajando para que esto no vuelva a suceder, e informó que se puede evitar cualquier accidente desactivando la función de Echo para hacer llamadas. 

De cualquier manera, quedan ciertas dudas en cuanto a la protección de datos. Alexa funciona escuchando incesantemente el ambiente, para responder cuando se le menciona ("Alexa"). Una vez que se le llama, Alexa almacena la información de las conversaciones que ocurren cuando se ha activado su función de asistencia en la cuenta personal de Amazon de los usuarios. Esta información se queda allí indefinidamente, a menos de que los usuarios la borren manualmente. Y recientemente, Amazon hizo una patente que en un futuro permitiría a Alexa dar asistencia aunque no sea llamada. Por ejemplo, Alexa podría escuchar una conversación en la que se menciona el plan de ir a cenar y tomar la iniciativa y enviar un mensaje con una recomendación, mientras la conversación transcurre. 

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Hombre que combate obsolescencia de electrónicos irá a la cárcel por extender vida de computadoras

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 05/26/2018

El inventor y activista Eric Lundgren fue sentenciado por extender la vida de computadoras de manera ilegal

El término "obsolescencia programada" hace referencia a la forma en la que muchos aparatos electrónicos son diseñados o programados para ser desechados tempranamente, cuando bien podrían ser usados por más tiempo. Las razones por las que esto ocurre van desde cuestiones en la fabricación que podrían ser evitadas hasta detalles irrelevantes en la funcionalidad, o el mismo marketing que hace que los usuarios busquen comprar nuevos aparatos cuando los que tiene siguen funcionando perfectamente.

En contra de esta nefasta tendencia, que además produce una enorme cantidad de basura electrónica, la cual suele ser la más tóxica del mundo -por el uso de metales raros en los gadgets-, el emprendedor Eric Lundgren creó un negocio en el que utilizaba desechos electrónicos para extender la vida útil de otros electrónicos. Lundgren cobró fama al construir un automóvil con desechos electrónicos, que superó en una prueba a un auto Tesla.

Un tribunal de Miami recientemente lo condenó a 15 meses de cárcel por infringir los derechos de Microsoft al crear "discos de restauración" para prolongar la vida útil de las computadoras. Lundgren había argumentado que estos discos no tenían valor alguno, pero la corte determinó que su valor era de 25 dólares cada uno (según fueron valuados por Microsoft), aun cuando podían descargarse gratuitamente y sólo podían usarse en computadoras que ya contaban con la licencia de Microsoft. 

Los CDs de restauración ayudan a los usuarios a restaurar Windows en las computadoras si la instalación está corrupta, y requieren que los usuarios tengan una licencia de uso previamente adquirida. Generalmente, los usuarios los tiran a la basura o los pierden. Sin embargo, los mismos discos pueden ser descargados a una computadora en un proceso que, aunque no es demasiado complicado, muchos usuarios no se sienten capaces de hacer. Lundgren notó que, en muchos casos, las personas estaban tirando sus computadoras viejas y comprando nuevas en vez de restaurar Windows, así que decidió manufacturar estos discos que podrían enviarse a tiendas de computación por 25 centavos de dólar. Con esto, según Lundgren, se podían reducir los desechos electrónicos.

Lundgren fabricó y envió 28 mil discos a un corredor en Florida. Sin embargo, esto no salió como pensaba, ya que las autoridades estadounidenses decomisaron el envío. Cuando un corredor llamado Robert Wolff le ofreció 3 mil 400 dólares por los discos, ambos fueron detenidos por traficar productos falsificados y por infracción de derechos de autor.

Existe cierto consenso en que lo que Lundgren hizo fue ilegal. Mo obstante, el mismo juez notó, durante el juicio por el caso, que la sentencia fue difícil, pues estaba consciente de que la intención de Lundgren era evitar los desechos electrónicos, y no hacer negocio. 

 

Foto: David Sprague/LA Times