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Hombre intenta tomarse una selfie con un oso y muere atacado por el animal (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/04/2018

ESTE VIDEO CONTIENE CONTENIDO GRÁFICO QUE PUEDE SER PERTURBADOR

Un hombre en la India recibió una horrible lección, pues murió después de intentar tomarse una selfie con un oso herido y ser atacado por este animal. La escena fue sumamente dramática: un grupo de personas intentó ayudar al hombre lanzando objetos al oso y un perro feral, heroicamente, trató de salvar al hombre, mordiendo al oso. Sin embargo, ningún esfuerzo llegó a buen puerto.

El hombre venía de una boda junto con un grupo de gente en una camioneta cuando en la carretera, pasando por el distrito de Nabarangpur en Odisha, observó a un oso y decidió interrumpir su trayecto para obtener una foto memorable. Y vaya que lo fue.  Según testigos, cuando el hombre se perfilaba para tomarse la selfie, el oso arremetió contra él. Durante el proceso irrumpió un perro que, al parecer, intentó ayudar al hombre.     

De acuerdo con los oficiales, el hombre murió en el lugar y el oso está siendo atendido por sus heridas. Este es un problema bastante grave en la India, el país que tiene más muertes por selfies en el mundo, con unas 76 en un período de medición de poco más de 2 años. En las redes sociales, las selfies con animales salvajes como los osos se han convertido en un trend topic. Además de que es algo peligroso, estas selfies suelen significar abusos para algunos animales y fomentan la crueldad animal, pues las personas suelen mantener animales en cautiverio para satisfacer la vanidad de los cazadores de selfies.

Aunque lo sucedido es muy triste y esperamos que la familia del hombre que murió en garras del oso obtenga sosiego, cosas como estas recuerdan aquella frase: Hay dos cosas que son infinitas, el universo y la estupidez humana...

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Sociedad

Por: pijamasurf - 05/04/2018

El último gran humorista de la contracultura estadounidense examina con lucidez la esencia de la política

La política es una disciplina polémica por el hecho un tanto sencillo (aunque no siempre obvio) de que la convivencia humana es conflictiva por definición. El matiz, sin embargo, es que en esa convivencia necesaria entre seres humanos, hay conflictos que pueden “resolverse” en la intimidad o en la inmediatez y otros que, por nuestro propio desarrollo como especie, con el tiempo requirieron de métodos un tanto más complejos: elecciones, representatividad, gobiernos…

Hay quien dirá que todo eso es innecesario (y desde cierta perspectiva, lo es), pero por desgracia, colectivamente no hemos alcanzado el punto de nuestra evolución en que seamos capaces de convivir entre nosotros sin la mediación de una figura de autoridad que nos indique cómo conducirnos, que marque los límites pero quizá sobre todo que nos permita desentendernos de la responsabilidad de nuestras propias decisiones. En cierto sentido, ese es el fundamento de la política moderna: ceder nuestra autonomía y nuestra libertad y, con ellas, la responsabilidad que implica asumir las decisiones u omisiones que hagamos y las consecuencias que se derivan de ellas. Mucho más sencillo que ser libres es permitir que alguien más elija por nosotros.

Particularmente en las últimas décadas siglo XX, el comediante George Carlin fue una voz una crítica del estilo de vida predominante en Estados Unidos, sobre todo en sus aspectos económicos, sociales y políticos. Carlin se convirtió así en una de las principales figuras de la contracultura occidental, sirviéndose del humor y la elocuencia para señalar esas verdades de las que muchos nos damos cuenta pero no siempre atinamos a articular o incluso tenemos cierto temor de aceptarlas conscientemente, por distintos motivos. 

“Se llama 'sueño americano' porque tienes que estar dormido para creerlo”, dice Carlin en uno de los los videos que ahora compartimos, pero muchos de los temas que toca no se limitan únicamente al contexto estadounidense.

Finalmente, los videos muestran también que hubo una época en que, sobre todo en Estados Unidos, el espectáculo conocido como stand-up servía para deslizar opiniones que usualmente se consideran incómodas y que sin embargo es necesario enunciar. Dicho de otro modo, se trataba de un humor que inesperadamente apelaba a la reflexión del público, al desafío de las ideas corrientes y a la puesta en duda de las creencias establecidas. Hoy en día el stand-up se ha vuelto una moda, pero la mayoría de los comediantes que lo encabezan suelen hacer justamente lo opuesto que hacían otros como George Carlin: sus rutinas están basadas en el racismo o el clasismo, el sexismo, la reproducción de clichés culturales y otras formas de humor instantáneo y cómodo. 

Al menos desde la Grecia antigua, reír también ha sido una forma de reflexionar sobre la existencia; como seres humanos, quizá no deberíamos conformarnos con menos que eso.