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Por qué la telepatía intergaláctica podría ser la mejor forma de contactar inteligencia extraterrestre

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/30/2018

Una idea que parece descabellada, pero no lo es tanto: la telepatía intergaláctica

Encontrar vida extraterrestre enviando señales de radio con fórmulas matemáticas no es muy probable. Simplemente porque el cosmos es enormemente vasto, ya que tan sólo para llegar al otro lado de nuestra galaxia -una entre miles de millones- el mensaje tardaría 100 millones de años. Así que habría que esperar otros 100 millones de años para recibir una respuesta. Y, cómo dice Rupert Sheldrake, para ese entonces "¿quién se va a acordar de la pregunta?". Así que si realmente queremos tener un buen prospecto para encontrar vida inteligente en otras partes del cosmos, debemos probar con algo más veloz que la velocidad de la luz. Esto es un problema para la ciencia, ya que aunque podemos pensar que nuestra tecnología va a aumentar exponencialmente, no existen indicios de que podamos viajar más rápido que la velocidad de la luz, si tomamos en cuenta las constantes universales aceptadas hoy en día y el límite que representa la velocidad de la luz. 

Sheldrake, aunque tiene un pedigrí científico -estudió en Cambridge y demás-, no es un científico que piense como la mayoría. La alternativa para resolver este predicamento, según él, es lo que la ciencia llama "el problema duro": la conciencia. La ciencia no sabe realmente qué es la conciencia; incluso, algunos científicos niegan su existencia o la rebajan a un mero epifenómeno de la complejidad de la materia. Sheldrake, quien es uno de los principales investigadores de la telepatía (aquí puedes consultar su evidencia), considera que la conciencia no sólo es fundamental sino que existe más allá del cuerpo; existe como un campo, como una mente extendida. Sus experimento con telepatía le hacen pensar que en lugar de invertir en millonarios proyectos como el SETI podríamos invertir en estudiar y desarrollar nuestra propia conciencia, y esto nos brindaría un método para responder a las grandes preguntas de la actualidad -ya no sólo sobre la existencia de Dios, sino sobre vida extraterrestre inteligente-. Entra entonces la "telepatía intergaláctica" (Sheldrake habla sobre esto en el minuto 1:18:00 en este video). La idea suena descabellada, como algo en lo que pensarían las huestes que usan sombreritos de aluminio, pero si uno la considera sin prejuicios, no lo es tanto. Y es que si la conciencia es fundamental y existe en todas las cosas, como muchos científicos empiezan a creer (gracias a la aceptación que está teniendo el panpsiquismo entre algunos de los neurocientíficos y filósofos más reputados, como Christopher Koch o Thomas Nagel), entonces es posible que haya enormes difusiones de conciencia, no sólo seres parecidos a nosotros. No sólo los animales, las plantas o los cristales podrían tener algún tipo de conciencia; también las estrellas, las galaxias e incluso el universo mismo podría ser algún tipo de superconciencia integrada. Pese a que la conciencia es lo más fundamental e íntimo que tenemos -todo lo demás es una inferencia- no conocemos realmente qué es y, menos aún, sus límites. Así que, por lo menos, sondear la conciencia debería ser tan importante como sondear las profundidades del espacio cósmico. Y quizás al hacerlo nos llevemos la sorpresa de que al profundizar en nuestro conocimiento de la conciencia logramos descifrar los secretos más remotos del universo. Telepatía integaláctica: he allí un poco de comida para la mente. 

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Científicos investigan posibilidad de que haya existido una civilización millones de años atrás en la Tierra

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/30/2018

Aunque parece descabellado, científicos consideran seriamente la posibilidad de que haya existido una civilización industrial hace millones de años y haya sido borrada (casi) completamente de la faz de la Tierra

El tema parece digno de la especulación teosófica -con sus ideas de Lemuria y demás-, pero un grupo de científicos reputados se encuentra investigando la posibilidad de que haya existido una civilización inteligente e industrial hace millones de años en el planeta Tierra. Y es que, de haber existido una civilización así, los rastros no serían tan evidentes -tomando en cuenta que los más de 4 mil millones de años de la Tierra comprenden un rango suficientemente amplio para la evolución (y destrucción) de vida inteligente-.

La investigación surgió a partir de una visita que hizo el físico Adam Franck al Godard Institute de la NASA para hablar con el científico Gavin Schmidt. Franck estaba interesado en estudiar si las civilizaciones avanzadas de otros planetas teóricamente también habrían de producir un cambio climático en sus hogares. Pero Schmidt hizo la pregunta de ¿cómo podemos saber que esta es la única vez que ha habido una civilización en nuestro planeta? La idea parece increíble para un científico, pero no lo es tanto, al menos no como algo que no merezca investigarse y que pueda descartarse de entrada.

En vez de discutir sobre extraterrestres, los científicos se enfrascaron en una discusión sobre posibles remanentes de una civilización antigua. Los registros geológicos no llegan más allá del período Cuaternario, hace 2.6 millones de años. Si se quiere mirar más atrás de esto, uno se encuentra con el polvo hermético del tiempo. Sí, se tiene evidencia de dinosaurios más antiguos que eso, pero en dichos casos se depende de restos fósiles. El tema con los fósiles es que de toda la vida que ha existido sólo una muy pequeña fracción se fosiliza y eso depende de cosas como su hábitat, el período en el que existieron, la proporción de tejido vs hueso, etc. Es probable, por ejemplo, que si el Homo sapiens desapareciera hoy, en algunos millones de años no existirían registros fósiles de nuestra especie. 

Nuestra civilización industrial sólo ha durado 300 años, y puede que no dure demasiado tiempo más. Así que no es implausible que una explosión civilizatoria podría haber existido durante un lapso similar en el pasado -y 500 años o algo así, en comparación con una ventana de miles de millones de años, no son nada-. Los objetos tecnológicos y los fósiles no son confiables. Sin embargo, Franck y Schmidt observan que hay algo mediante lo cual se podría sondear el paso de cientos de millones de años: los trazos de alteraciones fisicoquímicas. Por ejemplo, actualmente estamos alterando la composición de elementos raros para la fabricación de gadgets, estamos utilizando fertilizantes y produciendo radiación nuclear. Este tipo de cambios fisicoquímicos podrían ser detectados. De hecho existen candidatos para esto, que ha sido llamado la hipótesis Siluriana; estos son eventos "hipertermales" que indican cambios drásticos en la temperatura de la tierra, en la salinidad y en los componentes químicos de la atmósfera. Por ejemplo en el Eoceno, entre hace 56 y 34 millones, hubo eventos hipertermales. Claro que los científicos deben analizar los casos para poder determinar si estas anomalías fueron causadas por eventos naturales, lo cual es obviamente la hipótesis más probable. El trabajo, por otro lado, podría servir para aplicar modelos a otros planetas en los cuales podrían haber existido civilizaciones en tiempos remotos, como podría ser el caso de Marte, que en algún momento de su existencia tuvo mucha agua.

 

Con información de Daily Grail

 

Foto: Planet of the Apes