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Científicos identifican la zona del cerebro involucrada en las experiencias espirituales

Ciencia

Por: pijamasurf - 06/13/2018

Estudio parece haber encontrado la región cerebral asociada con las experiencias místicas o espirituales

Un grupo de científicos creen que han identificado la zona en el cerebro en la que se procesan los momentos que son descritos como espirituales o trascendentales.

Según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Yale, la región parietal del córtex cerebral muestra una actividad que se correlaciona con las experiencias espirituales. De acuerdo con el neurocientífico Marc Potenza, las investigaciones como esta son particularmente importantes, ya que las experiencias espirituales tienen grandes impactos en la vida de las personas. Asimismo, entender estos estados podría tener aplicaciones en un futuro para la recuperación de adicciones, enfermedades mentales y el desarrollo de la resiliencia mental.

Para lograr tener una imagen cerebral de estas experiencias, los investigadores hicieron que 27 jóvenes intentarán revivir sus experiencias espirituales y las describieran, mientras se medía su actividad cerebral. 

Se encontró que los jóvenes tenían menor actividad cerebral en el lóbulo parietal (actividad involucrada en la conciencia del yo) al recordar estas experiencias. También se registró una disminución en las regiones asociadas con el procesamiento sensorial y emocional. Esto tiene algunas similitudes con las resonancias magnéticas con LSD, que muestran que los psicodélicos también disminuyen la actividad del ego.

El hecho de que exista una correlación entre la actividad neural y las experiencias de la conciencia no significa que la conciencia sea generada por el cerebro. Una forma de explicar esto es con la metáfora de la televisión. El aparato de TV no genera la imagen, sólo la sintoniza; lo que se ve en la imagen no está dentro de la televisión. Si la televisión se daña físicamente, la señal también se modifica; de la misma manera que si el cerebro se ve afectado, se altera el contenido y la experiencia de la conciencia.

 

Imagen: Víctor Tongdee

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Por qué la telepatía intergaláctica podría ser la mejor forma de contactar inteligencia extraterrestre

Ciencia

Por: pijamasurf - 06/13/2018

Una idea que parece descabellada, pero no lo es tanto: la telepatía intergaláctica

Encontrar vida extraterrestre enviando señales de radio con fórmulas matemáticas no es muy probable. Simplemente porque el cosmos es enormemente vasto, ya que tan sólo para llegar al otro lado de nuestra galaxia -una entre miles de millones- el mensaje tardaría 100 millones de años. Así que habría que esperar otros 100 millones de años para recibir una respuesta. Y, cómo dice Rupert Sheldrake, para ese entonces "¿quién se va a acordar de la pregunta?". Así que si realmente queremos tener un buen prospecto para encontrar vida inteligente en otras partes del cosmos, debemos probar con algo más veloz que la velocidad de la luz. Esto es un problema para la ciencia, ya que aunque podemos pensar que nuestra tecnología va a aumentar exponencialmente, no existen indicios de que podamos viajar más rápido que la velocidad de la luz, si tomamos en cuenta las constantes universales aceptadas hoy en día y el límite que representa la velocidad de la luz. 

Sheldrake, aunque tiene un pedigrí científico -estudió en Cambridge y demás-, no es un científico que piense como la mayoría. La alternativa para resolver este predicamento, según él, es lo que la ciencia llama "el problema duro": la conciencia. La ciencia no sabe realmente qué es la conciencia; incluso, algunos científicos niegan su existencia o la rebajan a un mero epifenómeno de la complejidad de la materia. Sheldrake, quien es uno de los principales investigadores de la telepatía (aquí puedes consultar su evidencia), considera que la conciencia no sólo es fundamental sino que existe más allá del cuerpo; existe como un campo, como una mente extendida. Sus experimento con telepatía le hacen pensar que en lugar de invertir en millonarios proyectos como el SETI podríamos invertir en estudiar y desarrollar nuestra propia conciencia, y esto nos brindaría un método para responder a las grandes preguntas de la actualidad -ya no sólo sobre la existencia de Dios, sino sobre vida extraterrestre inteligente-. Entra entonces la "telepatía intergaláctica" (Sheldrake habla sobre esto en el minuto 1:18:00 en este video). La idea suena descabellada, como algo en lo que pensarían las huestes que usan sombreritos de aluminio, pero si uno la considera sin prejuicios, no lo es tanto. Y es que si la conciencia es fundamental y existe en todas las cosas, como muchos científicos empiezan a creer (gracias a la aceptación que está teniendo el panpsiquismo entre algunos de los neurocientíficos y filósofos más reputados, como Christopher Koch o Thomas Nagel), entonces es posible que haya enormes difusiones de conciencia, no sólo seres parecidos a nosotros. No sólo los animales, las plantas o los cristales podrían tener algún tipo de conciencia; también las estrellas, las galaxias e incluso el universo mismo podría ser algún tipo de superconciencia integrada. Pese a que la conciencia es lo más fundamental e íntimo que tenemos -todo lo demás es una inferencia- no conocemos realmente qué es y, menos aún, sus límites. Así que, por lo menos, sondear la conciencia debería ser tan importante como sondear las profundidades del espacio cósmico. Y quizás al hacerlo nos llevemos la sorpresa de que al profundizar en nuestro conocimiento de la conciencia logramos descifrar los secretos más remotos del universo. Telepatía integaláctica: he allí un poco de comida para la mente.