*

X

Consejos para relacionarte con personas que no conoces sin sentirte raro o nervioso

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/21/2018

Valiosos consejos para introvertidos

Susan Cain es una mujer introvertida que ha creado una plataforma llamada Quiet Revolution, en la que ofrece asesoría para personas que buscan tener nuevas relaciones o tienen problemas para hablar en público.

Cain sugiere que la clave para esto es cambiar de mentalidad. En vez de pensar "¿Qué les voy a decir?", hay que pensar "¿Qué puedo hacer para que los demás se sientan mejor?". Este simple cambio puede hacer maravillas, pues es el principio de una inteligencia emocional que, además, suele hacer que disminuya la ansiedad.

Por otro lado, es importante sentir una conexión o afinidad con las personas con las que se quiere conectar. Cain recomienda no ponerse presión por no poder hacer contacto con personas no afines sino, más bien, dedicarse a aquellos con los que se siente conexión. Después de todo, uno no sufre por no conectar con quienes no siente afinidad o interés, sino por no poder conectar con quienes cree que podría tener una gran relación.

Para poder estar en un estado de apertura, es importante trabajar internamente con el miedo. "Entre más paz sientes, más poder tienes", dice esta introvertida que a todas luces ha superado su problema de hablar en público. La forma de conquistar el miedo es exponerse a aquellas situaciones que nos producen temor pero de manera gradual, en eventos que no nos abruman, y poco a poco ir enfrentando situaciones más complejas. Se trata de hacer que tu personalidad no esté reprimida y pueda expresarse. Una buena estrategia es pensar en intentar que las cualidades y los intereses de los demás salgan a relucir. Esto crea una situación doblemente virtuosa, pues a todas las personas les gusta cuando una situación les permite expresar quienes son realmente, y por otro lado, hace que dejes de pensar en ti mismo y dirijas tu atención a los demás. De entrada esto ya hace maravillas, pues nuestra ansiedad existe justamente en el pensamiento que se obsesiona consigo mismo.

Cuando se trata de hacer una presentación, una estrategia muy buena, aunque básica, es simplemente pensar en qué les será interesante a los demás, y cómo se puede presentar de forma que les parezca atractivo -en lugar de pensar en qué quieres decir tú y en qué es lo que te interesa a ti-. Obviamente, uno conoce mejor y podrá hablar mejor de algo que le interese, pero al planear la manera de presentarlo resulta muy útil pensar en los demás.

Te podría interesar:

Selección japonesa vuelve a dar una clase de educación: limpian vestidor y dejan mensaje

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/21/2018

Ahora los jugadores japoneses dan una lección de limpieza y fair play

Derrotados in extremis en un partido que debió de haber roto el corazón de los japoneses, la selección japonesa todavía tuvo la clase para limpiar su vestidor y dejar un mensaje de agradecimiento, con lo cual demostró lo que es saber perder.

A diferencia de los típicos jugadores y entrenadores que, en el berrinche, culpan al arbitro, encuentran excusas o se niegan a hablar con la prensa, los japoneses se despidieron de sus fanáticos, hablaron con todos los periodistas y dejaron en el vestidor -el cual limpiaron antes- un mensaje de agradecimiento. ¡Y aún más: lo escribieron en cirílico! 

Antes ya habíamos hablado de la excelente costumbre de la afición nipona de limpiar las gradas después de los partidos, algo que hacen siempre los japoneses cuando van a eventos masivos. Ahora vemos que también los jugadores y el plantel lo hacen, con lo cual muestran que no sufren de "estrellitis" como muchos otros jugadores modernos que se sienten verdaderas deidades.

Esta sublime disciplina de los japoneses ya les había generado dividendos. Clasificaron a la segunda ronda, empatados en todo con Senegal, por tener menos tarjetas amarillas. 

Japón iba ganando 2 a 0 con un estupendo desempeño, anulando a una muy buena selección belga, la cual, sin embargo, demostró que tenía más calidad individual y acabó por darle la vuelta a los japoneses con una tercera diana en tiempo de compensación, seguramente causada por el hecho de que Japón siguió buscando la victoria hasta el último minuto. Japón se va triste, pero sin ningún remordimiento, habiendo dejado todo en la cancha y fuera de ella, dejando una lección de clase mundialista.