*

X

¿Qué hacer cuándo te despiertas y es demasiado temprano para levantarte y demasiado tarde para volver a dormir?

Salud

Por: pijamasurf - 07/04/2018

En vez de luchar con el insomnio, hazlo tu amigo

La revista de salud de Harvard aborda el tema de qué hacer cuando te despiertas a la mitad de la noche y ya es muy tarde para volver a dormir -o simplemente, demasiado difícil- pero es demasiado temprano para levantarte e iniciar tu día. Por ejemplo, cuando te levantas a las 3-4 de la mañana. Muchas personas se quedan en la cama rumiando, cambiando de lado, con cierta frustración, luchando, como si fuere, contra el insomnio.

La revista de Harvard ofrece las típicas recomendaciones para evitar el insomnio: no tomar estimulantes como el café, evitar las siestas, hacer ejercicio, tener un horario regular, hacer de la habitación un santuario para el sueño (oscuro, silencioso, limpio), no cenar mucho, relajarse antes de dormir, etc. Todo eso está muy bien. Sin embargo, no se aboca al tema, a veces ineludible, de qué hacer en esos momentos.

La marea nocturna del insomnio es a veces simplemente demasiado fuerte para ir en contra de ella, y uno pierde aún más energía de la que ya desperdicia por no dormir bien cuando se resiste a este enemigo poderoso.

En uno de los episodios recientes del excelente podcast Expanding Mind, el escritor y académico Erik Davis habla sobre su propia experiencia frecuente de despertarse a las 3-4 de la mañana con enorme ansiedad. Davis cuenta que en vez de luchar contra estos estados, ha aprendido a aceptarlos. Lo que suele hacer es utilizarlos para meditar. Davis se sienta en la oscuridad y observa su mente en un momento especialmente propicio para meditar, por el silencio que suele dominar a esas horas. Horas que han sido, por otra parte, tradicionalmente dedicadas a la oración y a la contemplación religiosa. Al empezar a meditar, cuenta Davis, su mente suele estar en un estado sumamente agitado, frenético, casi psicótico, pero el solo hecho de iniciar ese acto de observación desapegada hace que pronto la intensidad de los pensamientos disminuya. De cualquier manera, esa energía mental es sumamente interesante para un meditador. 

Los resultados de esta meditación insomne, según Davis, suelen ser que después de una media hora o algo así, regresa a la cama y tiene un sueño delicioso. Y la ventaja de esto es que cuando te levantas en  la mañana, de alguna manera ya hiciste algo, ya meditaste. Para Davis (quien además de escribir libros sobre tecnología, música y culturas alternativas ha practicado meditación por varias décadas), lo fundamental de esta práctica es lo que llama "la alegría de la conciencia", es decir, el modo de atención que reconoce que todos los fenómenos que aparecen en la conciencia -sin calificarlos como buenos o malos- son interesantes y significan una experiencia única, plena y rica por su diversidad, por la cualidad de su presencia. Si uno puede tomar esta actitud -aunque evidentemente, esto no podrá ser todo el tiempo-, la realidad se convierte más en un juego que otra cosa.

Te podría interesar:

¿Crees que eres atractivo? Este estudio muestra que eres un pésimo juez de tu apariencia

Salud

Por: pijamasurf - 07/04/2018

Pasamos enormes cantidades de tiempo evaluando si nos vemosbien o no, y ese tiempo es absurdo, como muestra esta investigación

Las personas, particularmente los jóvenes hambrientos de aceptación y admiración, pasan grandes cantidades de tiempo ante el espejos acicalándose y evaluando su apariencia. Un nuevo estudio sugiere que esto podría ser una pérdida de tiempo, y no por vanidad sino por la ineficacia de nuestros juicios.

El investigador Nicholas Epley realizó un estudio en el que le pidió a estudiantes universitarios que observaran una foto de ellos mismos que había sido recientemente tomada y que evaluaran el efecto que tendría su apariencia en el sexo opuesto, en una escala del 0 al 10, en la que 10 era "muy atractivo". Luego miembros del sexo opuesto, por su parte, calificaron las fotos.

Los resultados del experimento mostraron que las personas no son mejores en evaluar su apariencia que el mismo azar. Uno podría decir un número al azar y tener la misma efectividad que en atinar a qué tan atractivo se es. O, como dice Epley, tu evaluación de tu nivel de atracción es tan precisa como la de cualquier otra persona que te califique. En términos de qué tan atractivos somos, no nos conocemos. Epley cree que la razón por la que no logramos vernos de manera precisa es que constantemente nos estamos comparando con imágenes previas de nosotros mismos, mientras que los otros nos comparan con las demás personas. Nos vemos como con un microscopio, mientras los demás nos ven con los ojos desnudos. 

Para muchas personas esto es realmente un problema, ya que sufren por sentirse inadecuadas o por distorsiones de su imagen corporal. Si acaso podemos tomar una conclusión de esto es que lo más sano es dejar de escrutinar la propia imagen y aceptar que no podemos hacer demasiado al respecto -ni siquiera emitir un juicio acertado-, por lo cual es más importante dedicarse a otras cosas que puedan hacernos sentir mejor, y cultivar menos el narcisismo.