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Las diferencias entre las trufas de psilocibina que se han puesto de moda y los 'hongos mágicos'

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 08/06/2018

Las diferencias y los peligros de consumir trufas psicodélicas de hongos u "hongos mágicos" tradicionales

Los psicodélicos están viviendo un momento de excitación tanto en la cultura popular como en la ciencia. Particularmente, los hongos que contienen psilocibina han mostrado gran potencial para tratar la depresión y otros padecimientos. Esto ha generado una proliferación de psiconautas y nuevas versiones para el consumo recreativo.

Una nueva ola de "viajes" se ha hecho accesible en las grandes ciudades del mundo con las famosas trufas de chocolate de "hongo mágico", las cuales son vendidas en muchas ciudades de manera ilegal pero en Ámsterdam, de hecho, son legales. Estas trufas proliferaron justamente cuando Ámsterdam prohibió los "hongos mágicos" pero permitió esta versión, que es un poco distinta y ciertamente menos potente.

Mientras que los viajes con trufa de hongo son descritos sobre todo como "divertidos", los hongos clásicos producen viajes introspectivos más profundos, que contienen un mayor riesgo de malviaje, pero también un potencial de mayor espiritualidad.

Los hongos tradicionales de psilocibina han sido consumidos durante miles de años; es posible que su uso sea casi tan viejo como el Homo sapiens. Terence McKenna, por ejemplo, creía que habían propiciado la evolución del lenguaje. Una dosis típica es de 10-40mg o 1-4gr de hongos secos. Existen docenas de hongos psicodélicos. El viaje suele durar entre 4 y 8 horas.

Las trufas empezaron a popularizarse en el 2008 cuando Holanda prohibió el consumo de hongos con psilocibina. Se producen controlando las condiciones climáticas, para evitar que crezca el micelium. Están hechas con la parte subterránea de los hongos, llamada Sclerotia. Normalmente se venden en cajas con diseños psicodélicos. El viaje dura entre 3 y 5 horas y suele ser más suave, se puede interactuar fácilmente con las otras personas e incluso suelen utilizarse en fiestas. Tienen el mismo ingrediente activo que mimetiza la serotonina en el cerebro.

También se encuentran en el mercado versiones gourmet en las que se mezclan estas trufas con chocolates y otros ingredientes, creando una especie de psicodelicatessen.

Debe mencionarse que al igual que los hongos, las trufas son ilegales y, en todo caso, se recomienda supervisión si se van a consumir, ya que aunque no son peligrosas físicamente, psicológicamente pueden producir un estado de desequilibrio que puede provocar un accidente o un evento trágico.

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Arañas en microdosis de LSD construyen telarañas más simétricas; gatos alucinan y se aterran ante los ratones

Psiconáutica

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El doctor Albert Hofmann cuenta los efectos del LSD en animales

En su libro LSD: My Problem Child, el inventor del LSD, el doctor Albert Hofmann hace un recuento de investigaciones que se llevaron a cabo con esta polémica sustancia que hoy empieza a volver a ser admitida en la investigación médica. Hofmann narra, entre otras cosas, los experimentos que se hicieron con LSD en animales, desde un elefante que murió al recibir una dosis letal hasta arañas que optimizaron su arquitectura. En el caso del pobre elefante "Tuko", murió al recibir una dosis de 297mg de LSD, dosis suficiente para que cerca de 3 mil personas sientan los efectos de la sustancia. La razón de este desatino fue que la dosis letal en un elefante es hasta mil veces más baja en sentido proporcional a la dosis letal del LSD con animales mucho más pequeños y menos complejos, algo que evidentemente no sabían los investigadores. 

Hofmann explica que los efectos del LSD no pueden medirse bien en animales, ya que la sustancia afecta sobre todo las funciones cognitivas más altas del ser humano. Dicho eso, sí existen algunos efectos interesantes o más bien curiosos. Por ejemplo, cuando un chimpancé en una jaula es dosificado con LSD, aunque no parece verse afectado de manera conspicua, los otros chimpancés se empiezan a alterar notablemente. Esto se debe a que el chimpancé bajo la influencia del LSD deja de seguir el orden jerárquico tribal. Esto recuerda un poco al ser humano, y la irónica frase de Tim Leary de que el LSD produce efectos psicóticos en las personas que lo han tomado.

En el caso de los gatos se observan perturbaciones del sistema motor, alteraciones en su comportamiento (se empiezan a lamer obsesivamente), se les eriza el pelo y presentan síntomas que sugieren alucinaciones. En vez de atacar a los ratones, miran al vacío o incluso entran en un estado de terror ante los roedores que antes eran sus ansiadas presas.

Hofmann menciona el caso de arañas que "en dosis bajas óptimas" logran construir telarañas "mejor proporcionadas y más exactas de lo normal". En dosis altas, el efecto es al contrario y sus telarañas se vuelven menos ordenadas. De nuevo, esto recuerda al ser humano; específicamente, a la nueva ola de profesionistas de Silicon Valley que toman microdosis de psicodélicos para mejorar su desempeño en el trabajo.  

Arañas en LSD

Arañas en cannabis

 

Imagen: Nightflight