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Contaminación ambiental causa 'enorme' reducción de inteligencia, según inquietante estudio

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/05/2018

Estudio muestra que los altos niveles de contaminación son equivalentes a perder 1 año de escuela

En un estudio realizado en China, pero aplicable a ciudades de todo el mundo, se encontró que respirar aire contaminado causa una seria reducción de la inteligencia. La investigación fue llevada a cabo por un equipo internacional en el que participaron científicos de Yale, y a partir de los resultados obtenidos se concluye que los daños son "enormes", pues sobrepasan por mucho las estimaciones que generalmente se hacen respecto a los efectos de la contaminación.

Esto es seriamente alarmante, pues un 95% del mundo respira aire que se considera hasta cierto punto peligroso. Los resultados del estudio muestran que los niveles altos de contaminación afectan los resultados en aritmética y aprendizaje de lenguas con un impacto equivalente a perder 1 año entero de educación. Algo así como que vivir en una gran ciudad contaminada nos quita 1 año de escuela. Al parecer, este daño es aún más pronunciado en los hombres y en las personas de edad avanzada.

La investigadora Rebecca Daniels le dijo a The Guardian que "los hallazgos de este reporte son extremadamente preocupantes". Se sabe que la contaminación del aire produce 7 millones de muertes anuales y, aparentemente, estas muertes están relacionadas con las enfermedades neurodegenerativas. Los investigadores agregaron que su estudio sugiere no una correlación, sino una causalidad directa entre la pérdida de inteligencia y la contaminación. La pérdida de inteligencia parece producirse por el estrés oxidativo.

Quizás este es un factor a considerar en la interpretación de una reciente investigación que apunta a que existe un declive general en la inteligencia de las nuevas generaciones.

Recientemente, otro estudio encontró rastros de magnetita en la Ciudad de México, sustancia química que causa daño cerebral.

Si te es imposible vivir fuera de una ciudad contaminada -como a miles de millones de personas en el mundo-, al menos se recomienda que busques salir los fines de semana y hacer ejercicio fuera de las áreas contaminadas. Asimismo, hay que evitar caminar por calles muy transitadas o, por lo menos, alejarse del borde del andén. También se sugiere evitar los escapes de los vehículos; por ejemplo, no caminar en contrasentido en una calle inclinada, lo cual genera una cascada de gases con nanopartículas tóxicas. 

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Cómo conectar con el espíritu de una planta (lecciones de la etnobotánica Kathleen Harrison)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/05/2018

Harrison habla sobre su método para formar una relación espiritual con las plantas

Hoy en día las plantas son para el ser humano, alienado en ciudades, casi el único rescoldo que le queda para reconectar con un mundo natural vivo, lleno de "espíritu". Sabemos que las plantas tienen una cierta inteligencia (tienen memoria, aprenden y comunican información, entre otras cualidades), además de ser la fuente de la vida, del alimento y del oxígeno. Sin embargo, para muchas culturas antiguas las plantas eran mucho más que esto; eran espíritus vivientes que permitían entrar en contacto con un mundo de conocimiento, un puente entre el mundo humano y el mundo espiritual.  

La etnobotánica Kathleen Harrison, esposa del famoso psiconauta y también etnobotánico Terence McKenna, es una de las personas que mantiene viva esta forma sagrada de relacionarse con las plantas. Harrison se define a sí misma como "parte botánica y parte espiritista". En su libro Cannabis and Spirituality, Harrison hace un notable recuento de cómo ella busca conectar con una planta que no conoce:

Cuando en un sendero me encuentro con una especie de planta que me es desconocida, trato de recordar que debo seguir el respetuoso protocolo que he desarrollado. Realmente observo a la planta y trato de ver su forma verdadera y su textura, cómo y dónde sus hojas se conectan con su tallo, lo que sus flores o semillas me hacen recordar, qué otras especies crecen a un lado. Me pregunto cuál podría ser su familia, lo cual puedo adivinar si conozco las características salientes de su familia, o tal vez conozca a algunos de sus primos también. Luego pregunto, en mi voz interna: "¿Quién eres?". Nos doy algo de tiempo. Mente vacía y quieta, y espero hasta que un sentido de lo que surge en mí parece una respuesta. Puede ser una imagen o palabras o un nombre, pero lo más probable es que sea una sensación. Pero este es sólo mi saludo, mi primera introducción. Toma mucho tiempo conocer de verdad a una persona, y lo mismo es cierto para una planta.

Harrison añade que es necesario tener paciencia y desarrollar ciertas capacidades de atención. El ser humano ha desarrollado habilidades para entender a otros seres humanos, una sensibilidad muy sofisticada e intuitiva que percibe múltiples señales. En el caso de las plantas, muchas personas que "no están entrenadas en morfología botánica y sistemas taxonómicos usualmente sienten que no saben cómo 'leer' a una planta". Pero estas habilidades se pueden aprender, y una buena forma de hacerlo es combinar los conocimientos científicos con los intuitivos. La científica señala que ella ama combinar estos modos cognitivos y encuentra que esto es una "forma encantadora de caminar en el mundo natural". Estas son sus recomendaciones para principiantes:

Empieza con el siguiente acercamiento personal: ¿Quién eres? ¿Por qué estás aquí? ¿Puedo hincarme a tu lado? ¿Podríamos llegarnos a conocer? Y entonces, antes de hacer algo tan brusco como devorarla, untártela o cortar esa yerba desconocida de tu jardín, balancea tu sentido interno con lo que aprendes al mirarla, de otros recursos y expertos. Te propongo que esta técnica de atención intuitiva calmada merece por lo menos intentarse.  

Harrison propone un respeto mutuo, un mutualismo, como el principio de una posible relación espiritual con una planta. Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que muchas civilizaciones y poblaciones usan a las plantas como medicinas.