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Empresa canadiense de cannabis paga 50 dólares la hora a conocedores para probar sus nuevas cepas

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 09/29/2018

Connoisseurs podrán ganar mil dólares al mes por 16 horas de trabajo testeando nuevas cepas de marihuana

Canadá está por entrar a un boom de cannabis, y entre las diversas modalidades que se abren al legalizar en todo el país la marihuana están los nuevos tipos de trabajos. Se calcula que la industria de la cannabis podría generar hasta 150 mil nuevos empleos. Y ante esta orgía cannábica se pueden esperar algunos un tanto extraños y, para algunas personas, no muy distintos a un sueño.

La empresa AHLOT ha anunciado que estará empleando a cinco connoisseurs que vivan en cualquier parte de Canadá y que tengan más de 19 años para el puesto de degustador de marihuana. El trabajo significa un sueldo de mil dólares al mes y tiene como descripción probar las nuevas cepas creadas por esta nueva empresa, así como representar oficialmente "al comité de curación de cannabis" de la compañía, que quiere posicionarse en lo que será seguramente un mercado competido, pero en el cual todo está abierto (al menos hasta que Coca-Cola y otras empresas entren, algo de lo cual ya hay indicios).

Los "curadores" de AHLOT tendrán que trabajar 16 horas al mes, aunque se recomienda que asistan a los eventos oficiales de la marca y que la promuevan en redes sociales. Adicionalmente, recibirán 200 dólares en mercancía. No parece ser un mal deal, al menos no para una persona a la que le gusta la sobremanera la marihuana y cuyos intereses en la vida son recreacionales.

Algunos analistas anticipan que la cannabis producirá un boom económico en Canadá. Sin embargo, algunos críticos se han pronunciado en contra de la medida sugiriendo que se trata de un experimento social a gran escala y han citado el caso de Holanda, país que ha mostrado señales de arrepentirse de la legalización.

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La aceptación que están viviendo los psicodélicos es consecuencia de una crisis mundial de salud mental

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 09/29/2018

En un mundo cada vez más deprimido y ansioso, los psicodélicos ofrecen un tratamiento más efectivo

El reciente éxito del libro How to Change Your Mind de Michael Pollan, escritor de numerosos best sellers, comprueba el momento que están viviendo los psicodélicos y su recepción favorable en la cultura mainstream. Pollan escribe para el New York Times y su tour promocional ha aparecido en una cantidad innumerable de medios, incluyendo algunos de los talk shows más populares de la TV estadounidense.

Pollan es un periodista científico que se ha vuelto famoso por sus libros de comida y dietas, pero en su reciente libro abordó el tema de los psicodélicos, interesado, según él, por el creciente corpus de investigación científica que sugiere que sustancias como los hongos mágicos, la ayahuasca, el LSD y otras, pueden ayudar a tratar la ansiedad, la depresión, el trauma, etcétera.

Para escribir este libro el famoso "foodie" participó en diferentes sesiones de ingesta de psicodélicos, incluyendo fumar el sapo de Sonora (Bufo Alvarius) y una sesión con psilocibina guiada por un médico, en la cual experimentó lo que la literatura llama una "disolución del ego".

En una reciente entrevista con Erik Davis en su siempre genial podcast Expanding Mind, Pollan habló sobre el inesperado recibimiento positivo que ha tenido su libro en la cultura mainstream. Si bien todavía existen ciertos tabúes sobre los psicodélicos -y aunque es importante notar que pueden ser peligrosos, no tanto física como psicológicamente-, es evidente que la sociedad está mucho más abierta a estas sustancias. Obviamente, esto se debe en parte a los hallazgos de los estudios de universidades como Johns Hopkins, pero Pollan cree que hay una razón aún más llamativa. Según él, las instituciones de salud mental están rotas, no parecen estar resolviendo competentemente los problemas de las personas en el mundo actual. Hay cuantiosas estadísticas que muestran que los individuos sufren cada vez más ansiedad y depresión. La razón por la cual estaríamos aceptando estas nuevas (aunque realmente ancestrales) medicinas tiene que ver con la desesperación -los enfermos, de los cuales está compuesta en gran medida nuestra sociedad, están dispuestos a hacer cosas que no harían si no estuvieran sufriendo-. Esta enfermedad es de alguna manera un agente de cambio, incluso hacia una curación mayor. 

La forma en la que curan los psicodélicos tiene que ver con su asombrosa capacidad de producir experiencias místicas, o cuasi místicas, de integración con la naturaleza y disolución de la sensación del yo. En diversos estudios de resonancia magnética se ha notado que los psicodélicos disminuyen la actividad del área cerebral asociada con la sensación del yo. En la entrevista con Davis, Pollan bromea y dice que lo que realmente debería ser una sustancia controlada es el ego, no los psicodélicos. Por otro lado, si no estuviéramos tan aferrados a nuestro ego, tal vez no necesitaríamos psicodélicos. Esto invita a reflexionar sobre las causas de nuestra patología colectiva que seguramente tiene que ver con una alienación, un exceso de autoinvolucramiento o ensimismamiento al cual, sin duda, contribuyen la tecnología digital, un sistema capitalista y un paradigma materialista. A fin de cuentas, se trata de una crisis espiritual, y los psicodélicos ofrecen espiritualidad dentro de un paradigma materialista no religioso.

Hay que mencionar, como lo hace el mismo Pollan, que los psicodélicos no son la panacea y tomados bajo un "set and setting" inapropiado pueden, en vez de sanar, producir nuevas experiencias traumáticas.