*

X

Estas palabras del filósofo Epicteto te ayudarán a no engancharte en discusiones estúpidas e insignificantes

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/20/2018

Las palabras de este sabio estoico son un bálsamo para la era de Twitter

La filosofía estoica parece ser una de las escuelas filosóficas que mayor interés generan en nuestro días, quizás porque la gente busca encontrar una actitud más sana ante el constante influjo de estímulos a los que se ve expuesta y anhela una vida más significativa y armónica y no sólo dedicada a apilar bienes materiales. Uno de los exponentes más notables del estoicismo fue el griego Epicteto, de quien se dice que vivió una vida sencilla y tranquila sin muchas posesiones. Epicteto es famoso por enseñar que las cosas externas que nos suceden están fuera de nuestro control y, por lo tanto, debemos reaccionar de manera tranquila y desapegada. El individuo es responsable de sus actos y de sus reacciones a los sucesos, y es en esto en lo que se debe enfocar. En su Enquiridión, Epicteto escribe:

Cuando cualquier persona te trate mal o hable mal de ti, recuerda que ella hace o dice esto porque cree que es su deber. No le es posible entonces seguir aquello que te parece correcto a ti, sólo lo que le parece correcto a ella. En este mismo sentido, si esta persona se equivoca en su opinión, es ella quien se ve lastimada, pues es ella quien se ha engañado; pues si un hombre supone que una proposición verdadera es falsa, no es la proposición la que es afectada, sino el hombre que se ha engañado sobre ésta. Si procedes sobre esta base de pensamiento, serás más ecuánime en tu temperamento con aquel que te injuria: pues dirás en cada ocasión, así le parece a él.

Hay que hacer unos breves comentarios sobre esto. Es importante tomar las palabras de Epicteto con cierta consideración, es decir, entender que no son una autojustificación para seguir siendo abusado o para permanecer en un estado de pasividad que genera frustración. Se trata de una comprensión filosófica que libera de tomarse las cosas personalmente, al crear cierta distancia reflexiva. Entender que las personas suelen ser ofensivas generalmente por una ignorancia o por condicionamientos que les obligan a actuar de tal forma, y no por un mal u odio intrínseco -ellas mismas son víctimas de sus ideas y de los "programas" socioculturales que se les han inculcado-. La reacción de Epicteto puede leerse también como una práctica de compasión, muy en el espíritu del budismo. Uno no se molesta -al menos, no se queda con resentimiento- con el que lo agrede; más bien, se coloca en sus zapatos y observa cómo esa persona no sabe hacer otra cosa más que lo que hace. Esto, por supuesto, más allá de la posible sensación real de compasión, es una forma de evitar problemas y confrontaciones que la mayoría de las veces son estúpidos, pues como señala Epicteto, la realidad no se ve afectada por una creencia errónea. 

Una última especificación merece ser señalada. Sería equivocado aplicar las ideas de Epicteto de tal manera que uno dejara de reaccionar a todo lo que dicen los demás simplemente para evitar todo conflicto, creando de esta forma una burbuja de superioridad en la cual uno deja de cuestionar las propias ideas y lleva a cabo un mecanismo de defensa. Esto es algo que ocurre mucho hoy en día en Internet. Epicteto habla desde la perspectiva de un filósofo que es, antes que nada, capaz de no aferrarse y apegarse a sus propias ideas y creer que él tiene la razón. Los estoicos también aprendieron mucho de Sócrates y de su famosa humildad. Por otro lado, lograr esta actitud tiene el enorme beneficio de liberar espacio mental, justamente para dedicarnos a la reflexión pura de las ideas o la autoexaminación, al no estar dispuestos hacia el otro con rencor, algo que puede consumir toda nuestra atención.

 

También en Pijama Surf: Si logras entender y aplicar estas palabras de Epicteto en tu vida, evitarás mucho sufrimiento innecesario

Te podría interesar:

7 asombrosas predicciones de Nikola Tesla que se han convertido en realidad

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/20/2018

El genio clarividente de Tesla

El nombre de Nikola Tesla es legendario. También son legendarios su genio científico y su capacidad de invención, así como su rivalidad con Thomas Alva Edison (sobre quien siempre pesará la sombra del plagio con respecto al trabajo de Tesla) y su enfrentamiento directo con J. P. Morgan, el empresario que le negó el apoyo financiero cuando supo del proyecto del físico para llevar los beneficios de la energía eléctrica al mayor número posible de personas, pero gratuitamente (lo cual, según una popular teoría de conspiración, sí consiguió, pero sus descubrimientos fueron incautados por no beneficiar los intereses económicos de una élite). Asimismo, es mítico su estilo de vida: célibe, vegetariano, casi asceta. Legendaria es, en fin, su capacidad para entender algunos de los problemas del género humano más allá de la coyuntura y hacer ver que cuando éstos se quieren resolver de verdad, la solución se encuentra en la raíz, no en la superficie. Prueba de esto es su capacidad preclara de anticipar mucha de la tecnología y ciertos fenómenos que vemos desarrollarse hoy en día. 

 

La TV

Se puede decir que casi no existe ninguna tecnología importante que no haya sido anticipada por Tesla. Por ejemplo, en una entrevista en 1926, el inventor describe lo que hoy en día son los teléfonos celulares, los drones, el Internet inalámbrico y las impresoras. En ese entonces la televisión ya estaba desarrollándose, pero Tesla imaginó con gran precisión cómo la TV sería aplicada masivamente en la sociedad. "Podremos ver y escuchar eventos, la toma de poder del Presidente, un juego de la Serie Mundial, el terror de un terremoto o el de una batalla como si estuviéramos presentes", dijo.

 

Los smartphones

En una especie de vaticinio sobre lo que hoy conocemos como celulares inteligentes, Tesla planteó lo siguiente:

Podremos comunicarnos instantáneamente el uno con el otro, no obstante la distancia. Y no sólo eso, a través de la televisión y la telefonía nos veremos y escucharemos tan perfectamente como lo hacemos cara a cara, sin importar los intervalos de distancias de miles de millas, y estos instrumentos serán sumamente simples en comparación con nuestro teléfono actual. Un hombre podrá llevar uno de estos instrumentos en el bolsillo de su chaleco.

 

El wifi

Antes que McLuhan imaginara una aldea global como resultado de los medios electrónicos, Tesla ya había concebido que la tecnología crearía un cerebro global al que todos estaríamos. conectados: "Cuando la tecnología inalámbrica sea aplicada, todo el planeta será convertido en un enorme cerebro, que es lo que en realidad es, todas las cosas siendo partículas de una totalidad real y rítmica".

 

Robots

De acuerdo con Tesla, la promesa de los autómatas que, según se pensó desde el siglo XVIII, terminarían por abolir la condena divina del trabajo como única posibilidad de existencia en este mundo, sería finalmente una realidad en este siglo en el que nos encontramos: "Los robots tomarán el lugar que los esclavos tenían en las civilizaciones antiguas. No hay razón para que esto no suceda en menos de 1 siglo, dejando a la humanidad libre para aspiraciones más elevadas. (...) La solución de nuestros problemas no descansa en destruir las máquinas, sino en dominarlas".

 

Agencias gubernamentales de protección al medioambiente

Aunque ya inserto en una dinámica irreversiblemente industrial, en la época de Tesla no existían en el mundo los niveles de contaminación que padecemos actualmente. Con todo, el hombre vislumbró que ésta se volvería algo intolerable y que, desgraciadamente, tendrían que crearse dependencias de gobierno que velaran por la conservación del medioambiente. "Solo un lunático beberá agua que no esté esterilizada", le dijo a Viereck. “El Secretario de Higiene o Cultura Física será, de lejos, mucho más importante en el gabinete del presidente de los Estados Unidos en el 2035 que el Secretario de Guerra". (Esto último queda por verse, pero Tesla al menos acertó en que tendríamos "secretarías de medioambiente").

 

Los drones

Tan temprano como en 1898, Tesla hizo una demostración de lo que llamó un "autómata", una máquina controlada remotamente. Y en el mismo año, llenó una patente para un aparato que "controlaba vehículos en movimiento", el cual sería dirigido a través de "ondas, impulsos o radiación recibida a través del agua, la tierra o el aire". Además, el inventor predijo las guerras de drones, pues creyó que éstos serían usados con fines bélicos.  

 

El empoderamiento de la mujer

En enero de 1926, un periodista llamado John B. Kennedy entrevistó a Tesla. La entrevista fue publicada en la revista Colliers bajo el título "Cuando las mujeres son jefes" y es discutida en Tesla: Man Out of Time (Public library), un libro que nos da una perspectiva más profunda y dimensionada de la mente y el espíritu del gran inventor. Tesla habló del empoderamiento de las mujeres como uno de los efectos más importantes de la tecnología en el mundo "del mañana":

Es claro para cualquier observador entrenado, e incluso para el sociológicamente inexperto, que una nueva actitud frente a la discriminación sexual ha llegado al mundo a través de los siglos, recibiendo un estímulo brusco justo antes y después de la guerra mundial.

La mente femenina ha demostrado una capacidad para todas las adquisiciones mentales y los logros de los hombres, y conforme las generaciones sobrevengan esa capacidad será ampliada; la mujer promedio será tan bien educada como el hombre promedio, y luego mejor educada, por las facultades latentes de su cerebro que se estimularán en una actividad que será tanto o más intensa y potente debido a siglos de reposo. La mujer ignorará precedentes y asustará a la civilización con su progreso.

 

Con información de Vanguardia y Smithsonian