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"Kidding", la nueva serie de Jim Carrey dirigida por Michel Gondry (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 09/10/2018

El anticipado regreso de Carrey

El dúo extravagante que nos dio Eternal Sunshine of the Spotless Mind está de regreso en una extraña y honesta serie sobre un titiritero y showman. En el transcurso entre dicha película y ahora, Jim Carrey ha vivido una especie de descenso al inframundo y despertar espiritual, una maduración como artista -que lo ha llevado a convertirse también en pintor- y como ser humano (aunque algunos creen que es, más bien, un delirio narcisista disfrazado de despertar espiritual). Después de un considerable hiatus, Carrey reapareció en el 2016 en un oscuro papel  como policía en un thriller polaco, y ahora regresa en un papel más natural, como Mr. Pickles, en una pieza biográfica basada en el programa de PBS: Mr. Pickles' Puppet Time.

Jeff Pickles era el personaje que durante 30 años personificó Jeff Piccirillo, una personalidad de la TV pública de Estados Unidos y quien conducía un popular show para niños, mientras su vida personal se desmoronaba. Después de la muerte de uno de sus hijos, y ya divorciado, Mr. Pickles empieza a tener problemas para adaptarse a la vida; mientras tanto, debe seguir poniendo cara risueña y alegre e interactuando con los niños. Mr. Pickles es una imagen del bien, la honestidad y la sabiduría en un mundo cruel. 

La serie ha recibido reseñas mixtas, aunque en general Jim Carrey ha recibido muchos elogios por su interpretación de Jeff Pickles. Sin duda, se trata de una excelente opción en un mundo en donde cada vez más las series son lo que domina el entretenimiento. La fabulosa imaginación de Michel Gondry, aunada a la maniática versatilidad de Carrey (y especialmente, su talento para encarnar lo mórbido), hacen que esta serie sea uno de los estrenos más atractivos del año.

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La Mezquita del Sheikh Lotf Allah: uno de los lugares más hermosos del mundo (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 09/10/2018

Joya suprema de la arquitectura visionaria islámica, especialmente el interior de su domo es el deleite de la imaginación religiosa

Es difícil encontrar un lugar más hermoso que la mezquita del jeque Lotf Allah en Isfahán, Irán, una de las grandes joyas de la arquitectura islámica. Esta obra, que refleja la noción fundamental del islam, el ishan -la belleza y el gusto como consonancia con Dios-, tardó 16 años en construirse a principios del siglo XVII. Toda su magnificencia tiene como fundamento alabar la gloria divina, pero también proveer algo muy sencillo: un cuarto de rezo en el cual el devoto pueda transportarse al esplendor divino, un vínculo entre lo finito y lo infinito.

La arquitectura de la Mezquita del Sheikh Lotf Allah es comparativamente sencilla; lo que es excesivamente complejo e intrincado es su decoración, realizada con los materiales más finos y las formas más sublimes. Al interior del domo central se puede observar un pavo real dorado, de cuyo centro solar emergen plumas como rayos de sol. Esta es la cámara visionaria por excelencia y una de las más altas notas de la arquitectura sacra. El visitante debe antes atravesar un pasillo que lo va llevando en una especie de ascenso místico hasta ese punto central: el sol pavo real divino, que es como un ojo omnividente.

La arquitectura islámica intenta intimar a través de la forma, a través de la geometría sagrada, la intrincación armónica del diseño y la explosión espiritual del color, lo que es inefable. La esencia de la divinidad es incognosible e irrepresentable; lo más que se puede hacer es acercarse a ella, intimarla, a través de la belleza. Esto porque, como dice uno de los hadiths (palabras reveladas) islámicos: "Dios es belleza, Dios ama la belleza". La arquitectura y el arte en general regresan, a través de la forma y la percepción sensual, a las realidades arquetípicas; en ese sentido, la ornamentación y la sublime expresión geométrica son los umbrales hacia la realidad metafísica de la unidad divina.