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Tu comida ya no será la misma después de ver estas imágenes (o eso esperamos)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/09/2018

El fotógrafo George Steinmetz ha recorrido el mundo para documentar las implicaciones de alimentar a 7 mil 500 millones de seres humanos diariamente

¿Te has preguntado alguna vez de dónde vienen los alimentos que consumes o en qué condiciones se producen? Lo más probable es que la respuesta a esas preguntas sea inquietante (y quizá por eso, la mayoría de la gente prefiere no saber). 

En la época en que vivimos, la población humana, que ronda los 7 mil 500 millones de personas, ha convertido al consumo en el motor de la economía, lo cual ha transformado a ésta en un proceso esencialmente despiadado y codicioso de explotación y producción incesantes. Y el caso de la alimentación no es la excepción. De hecho, en la medida en que se trata de una necesidad básica, la alimentación se ha vuelto una de las industrias más ambiciosas del mundo. 

Las fotografías que acompañan esta nota atestiguan dicha ambición. En América, en Asia, en Europa: no importa dónde, habrá siempre una superficie inmensa dedicada a la producción de alimentos. Y George Steinmetz se ha encargado de documentarlo.

mil 500 obreros destazan 10 mil pollos cada hora en esta fábrica en la provincia de Jiangsu, China

 

Steinmetz se graduó como geofísico en la Universidad Stanford, profesión que abandonó desde hace 25 años para dedicarse a la fotografía documental. Después de un viaje de 2 años por África, Steinmetz encontró en la fotografía aérea y panorámica la mejor manera de transmitir la situación urgente por la que atraviesa el planeta.

En el caso de su proyecto Big Food (que con cierta licencia podríamos traducir como Comida al mayoreo), Steinmetz recorrió primero Estados Unidos y después otros países para encontrar los sitios que proveen al mundo de alimento, pero sobre todo, para evidenciar el costo de alimentar a 7 mil 500 millones de personas.

Áreas completas de la selva del Amazonas, devastadas para producir soya. Granjas en Estados Unidos donde miles de aves son criadas para consumo humano pero al mismo tiempo son rociadas con antibióticos de manera cotidiana, para evitar alguna epidemia que podría significar pérdidas económicas para la industria. Estanques en Noruega que "cultivan" el salmón que después será vendido en supermercados de toda Europa, de China o de América. Cerdos en Alemania que apenas ven el matadero, buscan huir. En otras palabras: estragos ambientales, crueldad animal, contaminación química con efectos tanto en la salud humana como en el equilibrio del planeta, explotación laboral, entre varias otras circunstancias.

30 mil hectáreas de techos plásticos, al abrigo de los cuales se cultivan todo tipo de frutas, verduras y flores destinadas al comercio de gran distribución en toda Europa -un sistema contra el que los productores locales difícilmente pueden rivalizar-

 

Como dato anecdótico cabe agregar que en el 2013, Steinmetz y su entonces asistente, Wei Zhang, fueron detenidos, presentados a la policía e incluso encarcelados por tomar fotografías de una granja en Kansas. "Nos trataron como si fuéramos terroristas", dice Steinmetz al recordar el incidente.

Wisconsin, Estados Unidos: un camión circula por las filas de esta "guardería" que acoge a 3 mil 300 becerros alejados de sus madres, cuya leche se usa en la producción de lácteos; ellos, en cambio, son alimentados artificialmente con una mezcla de agua y leche

 

18 mil pavos se apretujan en este corral en Iowa, Estados Unidos, mientras un obrero rocía sobre ellos un antibiótico pulverizado; cada ave pasa en promedio 18 semanas en este espacio, el tiempo suficiente para que la mezcla de soya y minerales con que son alimentados les haga ganar 10kg, el peso necesario para comercializarlos

 

65 toneladas de arenque en un barco pesquero en Oregón, Estados Unidos; los "barcos-fábrica" como este cuentan con la capacidad de transformar cada día 30 toneladas de pescado en filetes, bastones o surimi, particularmente para McDonald's, uno de los consumidores principales del producto

 

En Hjørundfjord, un fiordo típicamente Noruego, cada una de estas granjas de salmón produce 18 mil peces en cada uno de sus ocho estanques; los especímenes crecen en 18 meses, alimentados con una mezcla de soya y pescado

 

Una granja de pepinos de mar en el puerto de Yantái, China, país en donde este animal marino es especialmente apreciado como ingrediente gastronómico

 

La fábrica Taylor Farms (en California) no produce, sólo procesa: 7 mil toneladas de vegetales y ensaladas listos para consumir, cada semana

 

Las imágenes son sin duda impactantes y, por ello mismo, incitan casi inevitablemente a la reflexión. ¿Podría ser de otro modo? ¿Hay otras formas de alimentar a la población humana mundial? ¿Cuánto de todo ese alimento se desperdicia? ¿Cambiarían las cosas si la gente comenzara a tomar conciencia de su alimentación, en todos los sentidos?

 

También en Pijama Surf: Por qué estar bien adaptado a una sociedad enferma (como la nuestra) no es sano

 

Imágenes vía Paris Match, The New York Times y el sitio de George Steinmetz

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Por: pijamasurf - 09/09/2018

El corazón mineral de las flores de cerezo

Las flores de cerezo son, seguramente, las flores más emblemáticas de Japón. Estas preciosas flores (sakura) que han sido descritas inmortalmente por los poetas y pintores zen, florecen apenas unas semanas y son una imagen de la impermanencia. Sin embargo, como por una especie de simpatía mágica, los pobladores japoneses han encontrado las imágenes de estas flores en el interior de las piedras. 

Las piedras de flor de cerezo (sakura ishi) son piedras que al romperse muestran patrones en cruz dorados y rosas, similares a las flores de cerezo. Las piedras obtienen esta forma de la mica, un silicato muy común que suele encontrarse cerca de los cuarzos.

Estas preciosas piedras se formaron adentro de una roca llamada hornfel (o cuernario), en el subsuelo, calentadas por lava fundida durante 100 millones de años, y luego atravesaron otra transformación al ser expuestas a fluidos hidrotermales, los cuales alteran la composición química de los minerales de la piedra, haciendo que la mica reemplace las inclusiones de cordierita de las que estaban formadas. Esta doble metamorfosis las hace extremadamente raras; en Japón, encontrarlas se considera un momento de serendipia. Son bastante delicadas y para preservarlas, los japoneses las recubren de una solución de pegamento de madera mezclada con agua.

 

 

Fotos: John Rakovan