*

X

Borges sobre cómo convertir la enfermedad y el dolor en arte

Arte

Por: pijamasurf - 10/19/2018

"Un escritor, o todo hombre, debe pensar que cuanto le ocurre es un instrumento"

Entre las numerosas páginas memorables de Borges, hay algunas que no sólo nos deleitan desde una perspectiva intelectual o literaria, sino que nos llegan a encontrar desde la emoción, la melancolía y la posibilidad espiritual de hallar una cierta iluminación. Borges no es sólo el frío escritor ajedrecista y el erudito: hay algo de fuego y oscuridad; Borges es también el individuo que sufrió mucho (por o pese a su celebridad) pero que mantuvo siempre una cierta actitud agnóstica y una capacidad de asombro que le permitieron seguir adelante pese a su ceguera. Justamente en unas páginas que se titulan La ceguera, Borges nos regala palabras que pueden ser invaluables para las personas que sufren de enfermedades físicas o mentales. El escritor argentino empieza:

He dicho que la ceguera es un modo de vida, un modo de vida que no es enteramente desdichado. Recordemos aquellos versos del mayor poeta español, fray Luis de León: "Vivir quiero conmigo, gozar quiero del bien que debo al cielo, a solas sin testigo, libre de amor, de celo, de odio, de esperanza, de recelo". Edgar Allan Poe sabía de memoria esta estrofa.

Para mí, vivir sin odio es fácil, ya que nunca he sentido odio. Pero vivir sin amor creo que es imposible, felizmente imposible para cada uno de nosotros. Sin embargo, el principio “vivir quiero conmigo,/ gozar quiero del bien que debo al cielo”: si aceptamos que en el bien del cielo puede estar la sombra, entonces, ¿quién vive más consigo mismo? ¿Quién puede explorarse más? ¿Quién puede conocerse más a sí mismo? Según la sentencia socrática, ¿quién puede conocerse más que un ciego?

Cualquier terapeuta, o incluso un businessman, reconocerá en estos párrafos la actitud ideal para enfrentar una adversidad: tomarlo como una oportunidad para profundizar en el autoconocimiento. Claro que hay que tener curiosidad intelectual y una cierta independencia, hay que estar fascinado con la mente y el conocimiento en sí. Sin sus queridos escritores, sin Poe, sin Chesterton, sin Stevenson, sin Léon Bloy, sin Schopenhauer y varios más, Borges habría perecido en la penumbra. Los siguientes párrafos son vitales, incluso los podríamos incrustar dentro de una especie de alquimia psicológica, de utilizar la propia oscuridad, el propio sufrimiento para alcanzar la sabiduría, una gnosis que germina en la sombra, como los alquimistas, que utilizaban lo más ruin y vil para transformarlo en oro:

Un escritor, o todo hombre, debe pensar que cuanto le ocurre es un instrumento; todas las cosas le han sido dadas para un fin y esto tiene que ser más fuerte en el caso de un artista. Todo lo que le pasa, incluso las humillaciones, los bochornos, las desventuras, todo eso le ha sido dado como arcilla, como material para su arte; tiene que aprovecharlo. Por eso yo hablé en un poema del antiguo alimento de los héroes: la humillación, la desdicha, la discordia. Esas cosas nos fueron dadas para que las transmutemos, para que hagamos de la miserable circunstancia de nuestra vida, cosas eternas o que aspiren a serlo.

Si el ciego piensa así, está salvado. La ceguera es un don. Ya he fatigado a ustedes con los dones que me dio: me dio el anglosajón, me dio parcialmente el escandinavo, me dio el conocimiento de una literatura medieval que yo habría ignorado, me dio el haber escrito varios libros, buenos o malos, pero que justifican el momento en que se escribieron. Además, el ciego se siente rodeado por el cariño de todos. La gente siempre siente buena voluntad para un ciego.

Celebremos esta actitud maravillosa, que seguramente no dominaba todo el tiempo la vida de Borges, pero que el escritor claramente entendió como la forma más positiva y quizás la más genuina de asumir su condición.

Te podría interesar:

Leonardo Prakash, sitarista mexicano, estrena su disco 'In to the Fourth Dimension'

Arte

Por: pijamasurf - 10/19/2018

El sitarista Leonardo Prakash se presenta este 19 de octubre en la Ciudad de México

Sorpresivamente, en los últimos años México ha amasado un interesante acercamiento a la música oriental, y particularmente a ese maravilloso instrumento que es el sitar. Ya hemos destacado aquí antes al sitarista Sidartha Siliceo, cuyo trabajo es reconocido mundialmente. Ahora toca referirnos a Leonardo Prakash, también sitarista mexicano, que está estrenando su primer disco.

Leonardo Prakash es el proyecto de Leonardo Nieto Joly, quien conoció la música de la India a los 14 años, cuando fue enviado a estudiar a ese país. En su primer disco, In to the Fourth Dimension, Prakash hace una summa de 10 años explorando ritmos  orientales y africanos en una fusión con armonías que provienen de la música occidental, sobre todo del rock progresivo. Su música por momentos tiene atmósferas que evocan los paisajes sonoros de la India, pero sobre todo evoca una estimulante fusión que oscila entre el rock psicodélico, el country y hasta baladas instrumentales, con una amplia paleta emocional que tiene momentos melancólicos, efusivos y catárticos. La constante es una cualidad hipnótica y una riqueza expresiva. Según las propias palabras del artista, es "un viaje del alma expresado con el sitar". Un fecundo punto de encuentro entre Occidente y Oriente.

Este viernes 19 de octubre, Leonardo Prakash se estará presentado junto con los músicos Miguel Hiroshi y Rafael Marcelino, ambos multiinstrumentalistas con una amplia carrera. Se estrenará el disco ante el público de la CDMX y poco después ante el público de San Luis Potosí, la ciudad en la que nació Leonardo Nieto Joly.

 

Consulta aquí los detalles del evento