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El Dragón está escupiendo meteoros: estrellas fugaces Dracónidas en máxima intensidad 8 de octubre

Ecosistemas

Por: Pijamasurf - 10/04/2018

Las Dracónidas nos esperan con un enigma

El Dragón se encuentra en estado de actividad: su fuego está por llegar. Las estrellas fugaces de las Dracónidas han entrado a su fase de mayor intensidad y llegarán a su pico el 8 de octubre (las noches del 7 y 9 son buenos días también). Las Dracónidas se ven con mucha mayor abundancia en el hemisferio norte y en ocasiones pueden producir ráfagas de lluvias de hasta 600 meteoros por hora, según fueron observadas en el 2011. Entre 1933 y 1946, Draco disparó miles de estrellas fugaces cada hora. El tema es que nadie sabe bien qué esperar pues, en ocasiones, estos meteoros pueden ser de los más aburridos. 

Este año existen existen algunos indicios de que quizá sea un gran espectáculo, ya que el cometa (de donde realmente surgen estos meteoros) 21P/Giacobini-Zinner estuvo el 10 de septiembre lo más cerca de la Tierra que ha estado en 72 años. Habrá que ver qué pasa, lo cual le agrega una emoción añadida a este espectáculo que requiere justamente de la serendipia de una noche sin nubes, poca contaminación lumínica, la voluntad de desvelarse y en este caso, un factor X que ni siquiera los científicos saben calcular. Una cosa digna de mencionarse es que las Dracónidas alcanzan su pico entre las 9 y 11 de la noche, por lo cual no es necesario trasnochar.

Las Dracónidas, también llamadas Giacobínidas, son una de las lluvias fugaces más jóvenes y lentas; esperemos que este año sean abundantes en sus racimos de fuegos. Te deseamos buenas vistas.

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Contaminación ambiental causa 'enorme' reducción de inteligencia, según inquietante estudio

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/04/2018

Estudio muestra que los altos niveles de contaminación son equivalentes a perder 1 año de escuela

En un estudio realizado en China, pero aplicable a ciudades de todo el mundo, se encontró que respirar aire contaminado causa una seria reducción de la inteligencia. La investigación fue llevada a cabo por un equipo internacional en el que participaron científicos de Yale, y a partir de los resultados obtenidos se concluye que los daños son "enormes", pues sobrepasan por mucho las estimaciones que generalmente se hacen respecto a los efectos de la contaminación.

Esto es seriamente alarmante, pues un 95% del mundo respira aire que se considera hasta cierto punto peligroso. Los resultados del estudio muestran que los niveles altos de contaminación afectan los resultados en aritmética y aprendizaje de lenguas con un impacto equivalente a perder 1 año entero de educación. Algo así como que vivir en una gran ciudad contaminada nos quita 1 año de escuela. Al parecer, este daño es aún más pronunciado en los hombres y en las personas de edad avanzada.

La investigadora Rebecca Daniels le dijo a The Guardian que "los hallazgos de este reporte son extremadamente preocupantes". Se sabe que la contaminación del aire produce 7 millones de muertes anuales y, aparentemente, estas muertes están relacionadas con las enfermedades neurodegenerativas. Los investigadores agregaron que su estudio sugiere no una correlación, sino una causalidad directa entre la pérdida de inteligencia y la contaminación. La pérdida de inteligencia parece producirse por el estrés oxidativo.

Quizás este es un factor a considerar en la interpretación de una reciente investigación que apunta a que existe un declive general en la inteligencia de las nuevas generaciones.

Recientemente, otro estudio encontró rastros de magnetita en la Ciudad de México, sustancia química que causa daño cerebral.

Si te es imposible vivir fuera de una ciudad contaminada -como a miles de millones de personas en el mundo-, al menos se recomienda que busques salir los fines de semana y hacer ejercicio fuera de las áreas contaminadas. Asimismo, hay que evitar caminar por calles muy transitadas o, por lo menos, alejarse del borde del andén. También se sugiere evitar los escapes de los vehículos; por ejemplo, no caminar en contrasentido en una calle inclinada, lo cual genera una cascada de gases con nanopartículas tóxicas.