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Estas son 6 cosas probadas por la ciencia que puedes hacer para mejorar tu memoria

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/02/2018

Una buena memoria es señal de una mente sana. Aquí algunas cosas que puedes hacer para consolidar tu memoria

A menudo, la solución más sencilla a todos nuestros problemas es tomar una pastilla. No sólo cuando nos duele algo, sino incluso cuando queremos aumentar nuestras capacidades, la tentación de tomar una pastilla -un nootrópico, por ejemplo- siempre está latente. Sin embargo, la verdadera solución o la forma de mejorar nuestras capacidades rara vez logra sostenerse a través de un medicamento o suplemento.

Aunque hay numerosas sustancias que son vendidas para mejorar la memoria, los resultados científicos son mixtos, y no existen pruebas aceptadas con total consenso. Un consenso que, sin embargo, sí existe en cuanto a las siguientes actividades y alimentos (y es que, como sabemos, el alimento es la mejor medicina). La siguiente lista está basada en la investigación de David DiSalvo, periodista científico de revistas como Scientific America.

 

1. Ejercicio

Seguramente, el ejercicio es lo que mejor reputación tiene entre la comunidad científica como herramienta para mejorar la memoria. Un estudio mostró que incluso unos minutos de ejercicio ligero -de 10 minutos en adelante- tienen consecuencias significativas en el desempeño mnemónico, lo cual es una excelente noticia. El ejercicio mejora la conectividad entre las áreas cerebrales responsables de codificar nuevos episodios mnemónicos.

 

2. Dormir y tomar siestas   

Como debería ser obvio, la salud del cerebro depende en gran medida de dormir bien, y esto es especialmente cierto en relación con la memoria. Las personas que no duermen mucho o que se despiertan varias veces durante la noche suelen padecer una pérdida proporcional de memoria. Entre las funciones del sueño, las cuales no dejan de ser misteriosas, está justamente la de consolidar la memoria. En diversas investigaciones se ha comprobado que tomar siestas breves, aproximadamente de 30 minutos, tiene también efectos positivos.

 

3. La meditación   

La forma en la que la meditación mejora la memoria es mediante el cultivo de la atención y a la vez, la atención mejora la memoria. Esto es algo que uno puede corroborar leyendo un libro: si leemos sólo las palabras, distraídos o pensando en otras cosas, es muy probable que después de leer apenas recordemos de qué se trataba lo que leímos. En cambio, si somos capaces de mantener una atención fija e intensa, podremos recordar mucho mejor el contenido, frases enteras y dominar el sentido del texto. Además, se cree que la meditación puede mejorar nuestra cognición en general, haciéndola más flexible y fluida. Generalmente, se citan 8 semanas como el período tras el cual los beneficios de la meditación empiezan a ser significativos. 

 

4. Beber café o té 

Aunque existen innumerables estudios que se contradicen en cuanto a los beneficios del café y el té en la salud, hay cierto consenso de que pueden ser benéficos para la memoria a largo plazo. En un estudio de la Universidad Johns Hopkins se encontró que las personas que bebieron café el día anterior a una prueba cognitiva, tenían mejores resultados que las que no lo hicieron. 

 

5. Alimentos con alto contenidos de flavonoides 

Los flavonoides son compuestos antiinflamatorios que se encuentran en las plantas y que podrían tener un rol importante en la prevención del cáncer. Particularmente, los arándanos tienen una alta concentración de estos metabolitos, y el cacao es otra buena opción.

 

6. Oler aceite esencial de romero

Sabiduría popular que se confirma. Ya lo intuía Shakespeare:

There's rosemary, that's for remembrance: pray you, love, remember.

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Estudio muestra que el calor afecta la inteligencia

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/02/2018

Sí: el calor no es bueno para pensar

Es parte del sentido común la idea de que es más difícil pensar y, en general, llevar a cabo tareas cognitivas cuando hace calor. Esto ha sido confirmado por un estudio realizado por investigadores de Harvard. 

En el estudio se separó a dos grupos de estudiantes: uno fue colocado en un dormitorio nuevo con aire acondicionado y otro fue dejado en un viejo edificio sin aire acondicionado durante una ola de calor.

Los estudiantes hicieron exámenes en sus teléfonos tan pronto se despertaron en la mañana. Durante los días más calurosos, los estudiantes en el edificio sin aire acondicionado tuvieron un 13% menos de aciertos.

Los investigadores sugieren que por el cambio climático esto puede, en principio, afectar el desempeño cognitivo de todo el mundo, particularmente de ciertas secciones de la población que no tienen acceso al aire acondicionado, algo que puede ser sumamente caro y a la vez muy poco ecológico. Las conclusiones de esta investigación no nos dejan muy bien parados: disminución del desempeño intelectual o gasto excesivo de energía, con posibles consecuencias desastrosas. Así pues, será importante desarrollar maneras más eficaces para enfriar el ambiente.

De cualquier forma, el estudio parece también apuntar hacia algo que es sentido común: es más fácil escribir un tratado de filosofía en Alemania que en Jamaica.