*

X

Oncólogo ganador del Pulitzer explica por qué ni siquiera deberíamos pensar en clonar humanos

Ciencia

Por: pijamsurf - 10/05/2018

Siddhartha Mukherjee, uno de los científicos más influyentes en el mundo, cree que clonar humanos, aunque es algo al alcance de la ciencia, sería una pésima idea

Siddhartha Mukherjee es un médico oncólogo que ha forjado una carrera también como escritor -algunos lo comparan con Oliver Sacks-.  Su libro sobre el cáncer, The Emperor of All Maladies: A Biography of Cancer, le valió ganar el Premio Pulitzer. Recientemente, el investigador indio-estadounidense escribió The Gene: An Intimate History. En los últimos tiempos, el interés de Mukherjee se ha centrado en la terapia genética. Mukherjee ha dicho que en el futuro próximo, las células serán lo que hoy son las pastillas.

En una interesante entrevista con El País, Mukherjee habló sobre estos temas y respondió a la pregunta sobre la clonación con una respuesta que merece citarse: 

Está al alcance de la ciencia, por eso la pregunta ya no es si es posible, sino si debe hacerse. Mi respuesta es no: los seres humanos no deben ser clonados. La capacidad desestabilizadora que tendría esto sobrepasaría cualquier logro técnico. Que la tecnología capaz de redefinir lo que significa un ser humano sólo esté disponible para quien puede pagarla es aún más desestabilizador que clonarlo. La genética ha sido siempre un territorio sagrado, fuera del alcance del dinero. Vivimos en una sociedad dividida por él. Pero que esa desigualdad pueda alterar también la genética sobrepasa lo que somos.

En la misma entrevista, Mukherjee menciona que él no es religioso, por lo cual su respuesta se da en términos pragmáticos y desde una ética secular. Es cierto, señala, que en una sociedad sin desigualdades y con una integridad ética muy superior a la nuestra, la clonación sería muy útil para resolver problemas médicos. Pero esto es algo demasiado alejado de nuestra realidad, por lo cual ni siquiera merece considerarse. A la pregunta de si tendría un tercer hijo para salvar a una de sus hijas con el órgano del recién nacido, contestó:

No. He dedicado mucho tiempo a analizar los genes y creo que ese uso destroza algo fundamental de lo que es un ser humano, que es siempre único. La nueva ciencia genética, embriológica y de clonación hace tambalear los límites de lo que es humano. Llegan las preguntas incómodas.

Al destapar el canal de la clonación surgen temas que no sólo son incómodos sino peligrosos, pues resulta casi inevitable poner sobre la mesa la noción de eugenesia. Este es un tema ético que, por otro lado, está siendo planteado por Yuval Noah Harari, con su idea de que la tecnología casi seguramente será usada por una élite para aumentar su número y separarse del grueso de la humanidad. En otra entrevista, Mukherjee había dicho:

Es un peligro real al que nos estamos enfrentando. Podemos crear una clase alta y una clase baja genéticas en función de si tienes acceso a las tecnologías y puedes determinar el futuro de tus hijos. Si los más ricos se lo pueden permitir dentro de 20 años, se puede abrir una brecha importante. Aún no sabemos lo suficiente. Cuando se abra del todo la caja, es una posibilidad muy real.

El oncólogo señaló también que el diagnóstico genético, si bien podría ser una solución médica, conlleva también diversos problemas sociales. Saber que tendremos una enfermedad puede ayudarnos a alargar la vida pero, por otro lado, estar marcado desde pequeño puede implicar numerosos perjuicios. Sobre el cáncer dijo que debemos "dar un paso atrás. Tener en cuenta el contexto del cáncer: las costumbres del enfermo, el estado anímico, la alimentación..., información que los médicos y los pacientes deberíamos compartir". Esto para evitar, en la medida de lo posible y lo prudente, el "veneno" al que son sometidos algunos pacientes que, no obstante, en algunos casos es un veneno indispensable-. 

Y una joya: antes de permitir que sus hijas tuvieran un teléfono móvil, Mukherjee les pidió que leyeran dos libros: 1984 y Rebelión en la granja.

Te podría interesar:

Estudio científico muestra que el ser humano se está volviendo más estúpido

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/05/2018

Alarmante estudio realizado por investigadores noruegos sugiere que estamos creando un ambiente y un estilo de vida estupidizantes

Hace tiempo, muchas personas sospechaban que el estilo de vida moderno no contribuye mucho que digamos a la inteligencia. Sin embargo, diversas pruebas de inteligencia realizadas en el siglo XX sugerían que en realidad, el ser humano se estaba volviendo un poco más inteligente en promedio (si es que consideramos que la prueba de IQ es una medición adecuada). Esto se conoce como el efecto Flynn. No obstante, un importante estudio longitudinal apunta a que este efecto se ha empezado a revertir en los últimos 20-30 años.

Un grupo de investigadores de Noruega tomó en cuenta más de 730 mil pruebas de IQ realizadas en hombres de dicho país de 1970 al 2009; los científicos descubrieron que existe una disminución de casi 7 puntos por generación, y la última es la menos inteligente. Como señala PsyPost, el sitio especialista en neurociencia, se tienen datos similares en el Reino Unido y en otros países escandinavos, así que esto no es un fenómeno exclusivo.

Por otra parte, a la distancia y en superficie, uno pensaría que si en los países escandinavos, que suelen encabezar los rankings de calidad de vida, está ocurriendo esta tendencia, es muy probable que se presente también en todo el mundo, o al menos en países occidentales que comparten el mismo tipo de cultura. Lo más interesante de esto es determinar a qué se debe la caída. Anteriormente se creía que el efecto Flynn estaba relacionado con mejoras materiales, nutrición, acceso a educación, salud, etc. Y es posible que se deba a eso, sólo que quizá los efectos materiales en la inteligencia pueden llegar a un tope y quizá se han empezado a revertir, debido a efectos ambientales y socioculturales que podrían haber cobrado mayor peso.

Como dice el blogger Tyler Cowen, la forma más simple de entender esto es que "hemos empezado a construir un ambiente que induce más a la estupidez". Tal vez esto es un tanto simplista, pero parece irrefutable a la luz de la evidencia. Ahora bien, ¿en qué consiste un "ambiente que induce a la estupidez"?

Los autores del estudio señalan que los posibles detonadores son "mala nutrición, mala educación y el surgimiento de nuevas tecnologías". Lo de la mala nutrición parece ser provocado, más que por comer comida chatarra (como sucede en países como México y Estados Unidos), por los pesticidas y otros químicos que podrían estar contaminando los alimentos.

Las otras dos causas suenan más plausibles. Hace unos años publicamos una nota sobre las impresiones del profesor universitario Charles Simic, quien notó justamente este mismo declive progresivo en las universidades. Según Simic, cada nueva generación que entraba sabía menos de historia y literatura. Por otro lado, la crisis que están viviendo las humanidades está claramente documentada. Asimismo, el caso de la tecnología es algo sumamente alarmante. Aunque no podemos vincularlo directamente con este estudio, es evidente que la tecnología digital amenaza seriamente la capacidad de los usuarios de controlar su atención, fundamentalmente porque la capitaliza. El hecho de que la atención de los usuarios sea parte esencial de la economía digital ha hecho que se diseñen todo tipo de plataformas que incorporan feautures para cautivar la atención de manera adictiva, algunos de las cuales se sirven conscientemente del circuito de recompensa del cerebro, mediado por la dopamina. Además de la comida chatarra, la cultura chatarra podría tener un efecto aún más nocivo. 

 

Lee también: La epidemia de la ignorancia, la enfermedad de nuestra época