*

X

Raras flores que florecen una vez cada 12 años pintan praderas de azul violeta en la India

Ecosistemas

Por: pijamsurf - 10/12/2018

Las alfombras mágicas de neelakurinji

Cada 12 años las colinas de Munnar, en el suroeste de la India, se llenan de una eclosión divina de flores azules y moradas, llamadas neelakurinji (Strobilanthes kunthianus). Estas flores crecen en un región de montañas "azuladas" que tomó su nombre justamente de las flores que florecen cada 12 años, en un intervalo que se conoce como piletasis. Estas hermosas plantas florecen una vez en su vida y mueren. Sin embargo, vale la pena, pues llenan las colinas de una alfombra de deliciosos aromas y colores, algo así como un paraíso en la tierra. Y no es sorpresa que Munnar sea uno de los lugares favoritos para las parejas recién casadas que se van de luna de miel, sensibles a esta belleza abundante, o que fuera también el lugar donde vacacionaba la aristocracia británica durante el período de ocupación de "la joya de la corona".

Hace unos años, la gente que vivía en esta región donde se habla sobre todo tamil calculaba su edad por las inflorescencias del neelakurinji. En vez de decir que se tenían tantas primaveras, se tenían tantos florecimientos de estas maravillosas flores. De agosto a octubre de 2018 es temporada y se pueden ver pastizales llenos de coloridas eclosiones; no obstante, lamentablemente, cada vez hay menos tierras donde estas flores pueden florecer, debido a que las tierras se utilizan para otros cultivos.

Te podría interesar:

Así es como se está preparando Japón para un inminente próximo megaterremoto (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/12/2018

Japón sabe que viene un gran terremoto, y su nivel de preparación es admirable

En Japón saben que "la tierra ya está zumbando"... Japón está colocado entre las cuatro capas tectónicas de la Tierra, por lo que el gobierno japonés estima que existe un 70% de posibilidades de que un megaterremoto ocurra en Tokio en los siguientes 30 años. Si hay una cultura disciplinada y acostumbrada a los cataclismos -naturales o inducidos por los humanos-, son los japoneses. Sin duda, hay mucho que aprenderles.

El pequeño documental The Earth is Humming, dirigido por Garrett Bradley, examina cómo los japoneses viven y se preparan para un próximo sismo. Por una parte vemos la enorme cultura de la prevención -existen más de 60 centros de prevención del desastre-, y por la otra vemos cómo esta permanente contingencia del desastre ha moldeado la psique japonesa y el shock que de todas maneras existe cuando una sociedad tan ordenada se enfrenta con un evento que es esencialmente desorientador.

En los últimos años ha habido varios incidentes en Japón -mil 500 sismos al año estremecen la isla-, la mayoría sin dejar muchas pérdidas; sin embargo, el terremoto de la costa Pacífico en Tohoku produjo un tsunami que se llevó la vida de 15 mil personas. No obstante, ese terremoto palidece en comparación con el gran terremoto que esperan los japoneses y para el cual se preparan con extensas clases de primeros auxilios en las escuelas, suministros de extraña comida que se puede comer en cualquier desastre, ropa especial (incluyendo botas que no son atravesadas por clavos y destrozos), edificios construidos específicamente para soportar sismos, otras medidas cautelares.

Una sismóloga lo dice muy bien: "Un terremoto para la mayoría de las personas es igual a un desastre, pero para mí un terremoto no es un desastre, es un fenómeno natural. Lo que es un desastre es nuestra falta de preparación".

Hay una cierta morbidez en las imágenes del documental: los japoneses viven con la muerte, acaso obsesionados con el cuidado, contemplando las nubes iridiscentes de temblores -que todavía no suceden- entre flores de cerezo. Pero ese cuidado, aunque quizás les quite ligereza, no les quita belleza.

Hace 1 mes Andrés Manuel López Obrador se reunió con el canciller japonés para discutir, entre otras, cosas la prevención de terremotos, algo en lo que Japón parece que podrá asistir a México.