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Obsolescencia programada: Multan a compañías de smartphones por hacerlos más lentos a propósito

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 11/27/2018

Investigación en Italia determinó que gigantes de los smartphones incurrieron en prácticas de obsolescencia programada

Una investigación en Italia determinó que ciertos teléfonos celulares se vuelven más lentos e ineficientes después de actualizar su software, algo que se consideró que es responsabilidad de los fabricantes. 

En la investigación se halló que Apple y Samsung incurrieron en la práctica de "causar serios malfuncionamientos, reduciendo significativamente el performance, y acelerando de esta forma la sustitución del teléfono".   

Apple fue multada con 10 millones de euros y Samsung con 5 millones, ya que las autoridades consideraron que las prácticas de Apple eran más graves. En ese caso, el problema hallado fue en el software del iPhone 7 instalado en un iPhone 6. En diciembre, Apple aceptó haber alentado el performance de sus teléfonos con baterías degradadas, aunque señaló que lo hizo para evitar problemas de un apagón completo y no para acortar la vida del producto. Según las autoridades, en el caso de Samsung el problema fue con el Galaxy Note 4.

Un vocero de Samsung dijo a The Guardian que la compañía "no emitió ninguna actualización de software que redujera el performance del Galaxy Note 4. Por el contrario, Samsung siempre ha lanzado actualizaciones de software que permiten mejorar las experiencias de sus clientes". Apple no respondió a la petición de información que hizo The Guardian. La empresa de California enfrenta un proceso de investigación del Senado de Estados Unidos por el mismo tema; el caso incluye 60 demandas diferentes.

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Es necesario limitar tu tiempo en los social media

Ya no es secreto que el uso o abuso de las redes sociales puede causar serios trastornos psicológicos y crear problemas de desatención. Diversos estudios muestran que redes sociales como Instagram están vinculadas a la ansiedad y a la depresión. En este sentido, ha surgido todo un movimiento ligado a la higiene digital.

Recientemente, un grupo de investigadores de la Universidad de Pensilvania intentaron cuantificar los efectos de las redes sociales y ver si las personas se sentían mejor si limitaban su uso de social media. El estudio arrojó una cifra interesante: para que una persona no tenga efectos negativos significativos, no debe pasar más de 30 minutos al día usando redes sociales.

Para el estudio, se reclutó a 143 estudiantes universitarios que tenían cuentas de FB, Instagram y Snapchat en su iPhone. Se monitoreó su uso semanal de estas aplicaciones en los teléfonos y luego los participantes contestaron un cuestionario en el que evaluaron cosas como su sensación de soledad o de estarse perdiendo de algo (aka FOMO por sus siglas en inglés), su autonomía, autoaceptación, ansiedad, depresión, autoestima y el sentirse apoyados.

Después de esto, se llevó a cabo el experimento: un grupo siguió usando las redes sociales como siempre lo hacia, y otro tuvo que limitar su uso a 10 minutos al día. Al final, los investigadores concluyeron que "usar menos las redes sociales de lo que normalmente se utilizan lleva a una significativa reducción de la depresión y la soledad". Ya que saben que eliminar del todo el uso es poco plausible, llegaron a una cifra límite: 30 minutos.

En general, resulta evidente que en nuestra sociedad se abusa al utilizar los medios sociales, y esto se debe en parte a que los usuarios no son conscientes de los efectos que tiene su uso y de las formas en que las compañías manipulan a los usuarios para mantenerlos enganchados, queriendo siempre más. Alguien ha comparado a los teléfonos inteligentes con las máquinas tragamonedas de los casinos que dejan a los clientes con una mezcla de deseo e insatisfacción, con la noción de que quizá la próxima vez ganarán, o que la próxima vez que se metan a su Instagram recibirán likes y verán las imágenes que quieren de sus amigos. Esto se debe a que los diseñadores y ejecutivos de estos productos utilizan mecanismos para inquietar el sistema de recompensa del cerebro, basado en la dopamina (sobre esto, escribimos extensamente en este artículo).