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Una persona siente lo que sucede a su alrededor varios minutos después de morir (ESTUDIO)

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/30/2018

Este hallazgo podría transformar la manera en que entendemos la muerte

Hasta ahora, la idea que se tiene sobre la muerte es tajante. Una vez que el corazón se detiene y no es posible reanimarlo, el hecho es contundente: una persona está muerta.

Sin embargo, un descubrimiento reciente podría cambiar dicha idea, pues todo parece indicar que la conciencia se preserva durante algunos minutos después del paro cardíaco, de modo tal que la persona ve, escucha y siente lo que sucede a su alrededor.

Esta hipótesis fue lanzada por el doctor Sam Parnia, de la Universidad de Stony Brook en Nueva York, quien dirigió una investigación a raíz de algunos testimonios recabados entre pacientes que lograron ser reanimados después de haber experimentado un paro cardíaco. 

El doctor Parnia encontró algunos casos en que dichas personas fueron capaces de describir con exactitud las acciones y conversaciones de los médicos y enfermeras a su alrededor, aun cuando su corazón no estaba funcionando y, de hecho, estaban a poco de ser declaradas muertas.

El fenómeno podría explicarse porque, si bien cuando el corazón deja de latir, el cerebro deja de recibir sangre y por ello mismo deja de cumplir con sus funciones, este proceso puede tardar varias horas en completarse, por lo cual es posible que una persona conserve cierto grado de conciencia incluso después de su “muerte médica”.

Si esta hipótesis se comprueba, quizá nuestra idea de la muerte cambie un poco, así como las prácticas asociadas con ella.

 

También en Pijama Surf: Estremecedores retratos de personas antes y directamente después de morir

 

Imagen de portada: San Junipero, Owen Harris (2016; Black Mirror, Charlie Brooker, 2011 a la fecha)

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Científicos crean molécula capaz de almacenar energía solar por 18 años

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/30/2018

¿Una nueva esperanza para las energías limpias y renovables?

De los muchos problemas que enfrenta la humanidad, la necesidad de combustible es sin duda uno crucial. En nuestra época, la dependencia a los hidrocarburos se ha convertido en una especie de “bomba de tiempo”, tanto por sus efectos contaminantes sobre el medioambiente como por su carácter limitado. No es posible saber si el petróleo se terminará antes de que por su uso acabemos con el planeta pero, en cualquier caso, es claro que no es una fuente de energía en la cual es posible confiar.

En ese contexto, parece cada vez más urgente investigar e implementar fuentes alternativas de energía que permitan vivir con mayor equilibrio entre nuestras necesidades como especie y la vida en la Tierra de la cual formamos parte. Y por mucho tiempo, la energía solar ha parecido la solución más evidente, pues todos los días el Sol vierte cantidades inmensas de energía que casi en su totalidad se desaprovecha, porque al parecer no hemos desarrollado la manera de usarla en nuestro beneficio.

Un desarrollo reciente de la Universidad Tecnológica Chalmers, ubicada en Suecia, podría cambiar dicho escenario, pues un grupo de investigación dirigido por Kasper Moth-Poulsen acaba de anunciar la creación de una molécula capaz de almacenar energía solar durante 18 años.

La molécula fue creada a partir de átomos de carbono, hidrógeno y nitrógeno; su característica principal es que reacciona a la luz solar transformándose en un isómero rico en energía, capaz de conservarse en estado líquido y cuya energía almacenada puede utilizarse posteriormente.

En el marco de este proyecto, el sistema del cual forma parte esta molécula consiste en una estructura montada sobre un techo que colecta la energía solar en su forma térmica conduciéndola a un volumen líquido; éste es luego almacenado en otro espacio con una temperatura diferente, con el fin de conservar la energía captada. 

Para usar dicha energía, basta con agregar al líquido un catalizador, con el cual se consigue la reacción de lograr que la temperatura aumente. En el caso de la prueba realizada se consiguió llevar la temperatura del líquido almacenado hasta los 63ºC, aunque se espera liberar la energía suficiente como para alcanzar un calor de 110ºC.

Por el momento los investigadores sólo han logrado hacer funcionar el mecanismo, pero esperan afinarlo aún más, de tal modo que el sistema aproveche la mayor cantidad posible de energía solar y además no emita ningún tipo de emisiones contaminantes.

El estudio que consigna esta invención fue publicado en la revista especializada Energy & Environmental Science, y puede consultarse en este enlace.