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Momentos épicos de la historia: El día en que Dock Ellis lanzó un juego sin hit bajo los efectos del LSD (VIDEO)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 12/01/2018

Una de las grandes hazañas del deporte (o algo así)

Eran otros tiempos. Hoy, pese al boom de las microdosis de psicodélicos, algo así parece imposible. Al menos, por el escrutinio de los medios. En 1970 el lanzador de los Piratas de Pittsburgh, Dock Ellis, lanzó un juego sin hit en LSD. Lanzar un juego sin hit es algo sumamente raro, y constituye la gran proeza de un lanzador. Hacerlo bajo los efectos del LSD resulta algo trascendental, aunque quizá no necesariamente más difícil para un buen psiconauta. La historia, que es relatada en esta fabulosa animación, es la siguiente:

Los Piratas estaban enfrentando una serie contra los Padres de San Diego; Ellis pidió el día libre para ir a casa, ya que no lanzaba. Era 1970 y, evidentemente, se trataba de la época de la psicodélica en todo su esplendor. Calculando que no tenía que lanzar, Dock tomó una dosis triple de LSD "Purple Haze" en el aeropuerto. Al día siguiente se despertó y la novia de su amigo le dijo que qué hacía ahí si tenía que lanzar "hoy". Ellis le respondió que lanzaba "mañana" y no le creyó, pues había tomado otra dosis de ácido lisérgico esa mañana, pero ella le mostró el diario donde decía que Ellis era el pitcher para el juego de ese día. Al parecer, Ellis había padecido el clásico caso de tiempo faltante. Subió al aeropuerto y se dirigió a San Diego. Ya en el estadio, Ellis sumó a su trip un poco de anfetaminas "greenies", la droga que todos usaban en ese entonces (antes de la fiebre de los esteroides), aceptada tácitamente. (Se decía que los jugadores de béisbol pasan buena parte del juego en el dugout -o drugout-, así que para lograr concentrarse durante los pocos minutos que entran en acción, optan por un estimulante que los mantenga en una cresta constante de atención).

Estando presumiblemente en la "zona", Ellis lanzó todo el juego en la zona de strike y logró hacer un juego sin hit, uno de los 299 de la historia de las Ligas Mayores hasta hoy en día (en promedio, unos dos al año). El juego fue acompañado por una bruma mística y Ellis de alguna forma consiguió enfocar la zona de strike en medio de alucinaciones espaciales, paranoia y delirios fantásticos (cuando hizo un out en primera base, pensó que había anotado un touchdown). Pese a su extraño comportamiento, Ellis fue apoyado por un buen fildeo de sus compañeros y consiguió realizar una extraordinaria proeza ("el más grande logro atlético jamás realizado por un hombre en una odisea psicodélica"). Si muchos de los éxitos de algunos beisbolistas que tomaron esteroides han sido enlistados con un asterisco, el no hitter de Ellis debería tener más bien una exclamación, celebrando su capacidad psiconaútica de templar los demonios iridiscentes del ácido y utilizarlos a su favor.

 

47 aniversario del no hitter de Dock Ellis (Sports Illustrated)

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¿Tienes ansiedad social? Nuevo estudio sugiere que el MDMA ayuda a eliminar la ansiedad aguda

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 12/01/2018

El MDMA está siendo estudiado de manera exitosa para tratar la ansiedad social

El MDMA -o éxtasis- está en etapas avanzadas dentro de un proceso de legalización con fines medicinales, específicamente para tratar trastornos de estrés postraumático. Y un estudio reciente sugiere que también podría ser eficaz para tratar la ansiedad social. 

En un estudio realizado por la organización MAPS, pionera en la legalización medicinal de psicodélicos, ocho adultos con severa ansiedad social, ubicados incluso en el espectro del autismo, recibieron dos sesiones de psicoterapia con una dosis de MDMA, y otros cuatro recibieron sesiones con placebo. Los investigadores siguieron a los pacientes meses después del tratamiento y los examinaron con la Escala de Ansiedad Social de Liebowitz. El grupo que había tomado placebo experimentó una reducción de 19.3 puntos, en comparación con 44.1 puntos para el segmento que recibió el MDMA. 

Según el doctor Charles Grob, las personas experimentaron un incremento de confianza en situaciones sociales que anteriormente les habían resultado inmanejables. Un participante notó que descubrió que "la comunicación no es sólo hablar. Ahora me tomó el tiempo para notar mis emociones y las de los demás antes de hablar".

En otra investigación muy sonada recientemente, se descubrieron las propiedades prosociales del MDMA en los pulpos.

Hay que decir que "automedicarse" con MDMA para tratar la ansiedad social es un intento que está condenado casi seguro a fracasar, pues si bien es probable que durante los efecto de la sustancia el individuo pueda sentirse menos ansioso, al usarla, como probablemente sea el caso, para socializar, podría desarrollar una dependencia a la sustancia, como una muleta social, y no es muy probable que cuando los efectos se desvanezcan pueda continuar en su estado de desinhibición. El "bajón" del MDMA es conocido por su fuerza, ya que al intervenir en el circuito de serotonina del cerebro, muchas personas experimentan una depresión que puede ir desde leve hasta aguda en los días subsiguientes. Simplemente producen menos serotonina esos días; esto es especialmente pronunciado cuando se toman pastillas de éxtasis que pueden no ser puras o que tienen dosis extrafuertes. Este bajón puede ser paliado si se tiene una experiencia transformadora durante la ingesta, algo que podría ocurrir, pero que es mucho más probable cuando se toma la droga o el medicamento con una persona calificada que lleva el viaje de manera terapéutica. En otras palabras, el MDMA tiene la capacidad de sanar el trauma y aliviar la ansiedad social dentro de un contexto terapéutico, no recreacional. Si es que puede hacerlo también al consumirse de manera recreacional, eso es incierto y poco predecible.