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El fascinante hallazgo de la dentadura de lapislázuli de una monja medieval

La iluminación de manuscritos en la época medieval y en el Renacimiento fue algo hermoso y fascinante, de donde se desprenden cosas como los manuales alquímicos o una monja con dientes de lapislázuli. 

Un grupo de científicas examinó el sarro acumulado en los dientes de una monja que vivía en un pequeño convento en el siglo XI y halló una notable cantidad de lapislázuli, la piedra preciosa usada también como pigmento. El lapislázuli fue el pigmento más valioso de esa época, pues generaba el azul de ultramar con el que se hermoseaban tablas, frescos y manuscritos. Hasta que se descubrió América, la única fuente de este pigmento era Afganistán, lo cual lo hacía sumamente caro.

Los hallazgos muestran que las mujeres también fueron parte de ese oficio preciosista que era iluminar manuscritos. Las investigadoras del Instituto Max Planck creen que el caro azul del lapislázuli llegó a los dientes de la monja debido a que ésta tenía que afinar sus pinceles metiéndoselos a la boca. Se encontraron hasta 100 partículas de lazurita en el sarro en tan sólo un diente, con un tamaño medio de 10 micras, según informa El País

Otra teoría sugiere que el lapislázuli en los dientes podría tener como causa la llamada "osculación devocional", la costumbre de besar los textos sagrados, algo que llegó a estar de moda en la Edad Media y que quizá debería de volverse a poner de moda.

Sólo queda imaginar la sonrisa de lapislázuli de aquella monja ilustradora, o ¿acaso un beso azul sagrado?

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Philosophy Matters designó como su palabra del año para el 2018 el término "ultracrepidario"

El sitio de divulgación de filosofía Philosophy Matters designó como su palabra del año del 2018 el término "ultracrepidario", palabra usada para referirse a alguien que habla o expresa opiniones sobre algo que está fuera del ámbito de su conocimiento. La palabra fue acuñada en 1819 por William Hazlitt y proviene del latín ultra (más allá) + crepidarius (zapatero), de crepida (sandalia o zapato). Se emplea como complemento de la frase "zapatero a tus zapatos". Así que se utiliza para hablar de alguien que se extralimita y habla de algo que realmente no domina.

La palabra es significativa puesto que en nuestra época casi todos somos ultracrepidarios, opinando en los foros abiertos de las redes sociales, consumiendo información superficial y generalmente ofendiéndonos cuando alguien más no opina como nosotros o como lo que ha sido denominado lo "políticamente correcto", el dogma de la sociedad secular. Ultracrepidarios son los ciudadanos de Twitter y Facebook y otras redes sociales, que confunden la información con la auténtica sabiduría. Sin embargo, hay que decir que esto es un proceso largo, pues personas como Walter Benjamin o T. S. Elliot ya habían se habían alarmado de que la información estaba sustituyendo a la sabiduría. Esto ha llegado a su punto más alto con el llamado dataísmo que predomina en nuestra época: la confianza en el algoritmo, antes que en el pensamiento humano crítico. 

Para el Oxford Dictionary la palabra del año fue "tóxico", un término que fue usado abundantemente sobre todo en contextos psicológicos y de género, pero creemos que la decisión de Philosophy Matters es igualmente interesante.