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Philosophy Matters designó como su palabra del año para el 2018 el término "ultracrepidario"

El sitio de divulgación de filosofía Philosophy Matters designó como su palabra del año del 2018 el término "ultracrepidario", palabra usada para referirse a alguien que habla o expresa opiniones sobre algo que está fuera del ámbito de su conocimiento. La palabra fue acuñada en 1819 por William Hazlitt y proviene del latín ultra (más allá) + crepidarius (zapatero), de crepida (sandalia o zapato). Se emplea como complemento de la frase "zapatero a tus zapatos". Así que se utiliza para hablar de alguien que se extralimita y habla de algo que realmente no domina.

La palabra es significativa puesto que en nuestra época casi todos somos ultracrepidarios, opinando en los foros abiertos de las redes sociales, consumiendo información superficial y generalmente ofendiéndonos cuando alguien más no opina como nosotros o como lo que ha sido denominado lo "políticamente correcto", el dogma de la sociedad secular. Ultracrepidarios son los ciudadanos de Twitter y Facebook y otras redes sociales, que confunden la información con la auténtica sabiduría. Sin embargo, hay que decir que esto es un proceso largo, pues personas como Walter Benjamin o T. S. Elliot ya habían se habían alarmado de que la información estaba sustituyendo a la sabiduría. Esto ha llegado a su punto más alto con el llamado dataísmo que predomina en nuestra época: la confianza en el algoritmo, antes que en el pensamiento humano crítico. 

Para el Oxford Dictionary la palabra del año fue "tóxico", un término que fue usado abundantemente sobre todo en contextos psicológicos y de género, pero creemos que la decisión de Philosophy Matters es igualmente interesante.

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Fotógrafo danés se graba teniendo sexo con una modelo en la pirámide de Guiza; autoridades investigan (IMÁGENES)

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/02/2019

Autoridades egipcias lo han calificado de una violación de la moral pública

Autoridades egipcias investigan el caso del fotógrafo Andreas Hvid, quien aparentemente tuvo sexo sobre la Gran Pirámide de Guiza -o montó un elaborado stunt para hacer parecer que tenía sexo sobre la pirámide-. Las imágenes han desatado una ola de indignación y reprobación en Egipto, para cuya población tal atrevimiento significa una falta de respeto y una agresión a su cultura.

El fotógrafo danés, cuyo tema de Instagram son "los desnudos" y las alturas, posteó este video de la modelo y él escalando la pirámide; ella quitándose la ropa en la cima:

Y subió esta imagen, que luego fue retirada:

Las autoridades egipcias investigan si las imágenes son reales o han sido alteradas. El ministro de Antigüedades, Khaled al-Anani, dijo que escalar las pirámides estaba prohibido y calificó las imágenes de "una violación de la moralidad pública", lo cual es incuestionable. El fotógrafo danés dice que no tuvieron sexo, pero entonces, ¿qué hay de la imagen, fue sexo simulado o está editada? Y ¿para qué?

El tema de tomarse selfies en lugares prohibidos o peligrosos se ha convertido en un problema mundial, particularmente en lugares muy famosos, espectaculares y en esta caso podríamos decir que sagrados. Se trata, podríamos decir, de un atentado de la moda y el hedonismo en contra de la auténtica cultura. Una "hazaña", en este caso bastante espectacular y bastante ridícula, seguramente hecha no por disfrutar sino sólo por obtener likes. Y, por otra parte, bastante sintomática de la vacua "cultura Instagram".

 

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