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Un nuevo comercial de MedMen (marca de dispensarios de cannabis) argumenta que después de una absurda prohibición e histeria, la marihuana se ha normalizado en Estados Unidos

En el que probablemente busca ser el primer comercial viral de la cannabis, la empresa MedMen sugiere que la marihuana se ha convertido ya en algo normal (otra vez normal). Dirigido por el famoso videoasta Spike Jonze, este pequeño corto traza en menos de 2 minutos la historia de la cannabis en Estados Unidos, desde el hecho conocido de que George Washington y algunos de los fundadores de ese país cultivaban cáñamo, hasta las duras políticas carcelarias y las campañas de miedo para finalmente llegar a el hecho que parece cada vez más indisputable en Estados Unidos: la marihuana ha dejado de ser contracultural y se ha convertido en algo normal, en parte de la vida cotidiana y sobre todo en parte de la economía, una nueva fuerza económica. Y esto es lo que es MadMen, la compañía de venta minorista de cannabis que cotiza en la bolsa y que ha reportado ganancias de 29 millones de dólares en el último trimestre. No es causalidad que el comercial haya aparecido un par de días antes de su reporte financiero.

Más allá de que para MedMen es ciertamente conveniente que la cannabis se convierta en algo completamente aceptado -y que se legalice a nivel federal sería lo que todas estas compañías están esperando-, es indudable que la lógica del comercial es contundente. Era contundente y obvia desde hace muchos años, pero es hasta ahora que es fácil de ver abiertamente. En 80 años de prohibición, la marihuana y otras sustancias prohibidas han incentivado una industria poco analizada: la de las prisiones. Y a la vez han creado mayor división y explotación racial, al encarcelar, en la gran mayoría de los casos que son perseguidos por posesión, a minorías, especialmente afroamericanos e hispanos. Como dice el comercial: se pasó del reefer madness (la paranoica campaña de anuncios a nivel nacional que hacía creer que la marihuana enloquecía a las personas y las volvía violentas y criminales) al wellness, a la fiebre del CBD y la marihuana medicinal. O de ser parte del mercado negro a ser ahora un incipiente mercado global que se perfila ya como un gran revulsivo económico, fuente de trabajos y prosperidad, en el cual todos quieren meter mano: el oro verde. Igualmente indisputable es esta lógica; cultivar plantas es normal, debe ser parte de la cultura y no de algo que va en contra de la cultura dominante (otra cosa es lo que el capitalismo haga con los psicodélicos y su supuesto potencial de cambiar a la sociedad a un nivel de conciencia). 

Aunque sin duda el video de Jonze logra exponer muy bien su argumento, hasta el momento no ha logrado crear  la gran ola de atención mediática que quizá algunos podrían esperar (tiene 160 mil views hasta el momento en YouTube y ningún medio del mainstream ha hablado del video en Estados Unidos). Tal vez esta es la prueba de la tesis del comercial: la cannabis ya no es contracultural, ya no genera shock: es normal.

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Momentos épicos de la historia: El día en que Dock Ellis lanzó un juego sin hit bajo los efectos del LSD (VIDEO)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 02/28/2019

Una de las grandes hazañas del deporte (o algo así)

Eran otros tiempos. Hoy, pese al boom de las microdosis de psicodélicos, algo así parece imposible. Al menos, por el escrutinio de los medios. En 1970 el lanzador de los Piratas de Pittsburgh, Dock Ellis, lanzó un juego sin hit en LSD. Lanzar un juego sin hit es algo sumamente raro, y constituye la gran proeza de un lanzador. Hacerlo bajo los efectos del LSD resulta algo trascendental, aunque quizá no necesariamente más difícil para un buen psiconauta. La historia, que es relatada en esta fabulosa animación, es la siguiente:

Los Piratas estaban enfrentando una serie contra los Padres de San Diego; Ellis pidió el día libre para ir a casa, ya que no lanzaba. Era 1970 y, evidentemente, se trataba de la época de la psicodélica en todo su esplendor. Calculando que no tenía que lanzar, Dock tomó una dosis triple de LSD "Purple Haze" en el aeropuerto. Al día siguiente se despertó y la novia de su amigo le dijo que qué hacía ahí si tenía que lanzar "hoy". Ellis le respondió que lanzaba "mañana" y no le creyó, pues había tomado otra dosis de ácido lisérgico esa mañana, pero ella le mostró el diario donde decía que Ellis era el pitcher para el juego de ese día. Al parecer, Ellis había padecido el clásico caso de tiempo faltante. Subió al aeropuerto y se dirigió a San Diego. Ya en el estadio, Ellis sumó a su trip un poco de anfetaminas "greenies", la droga que todos usaban en ese entonces (antes de la fiebre de los esteroides), aceptada tácitamente. (Se decía que los jugadores de béisbol pasan buena parte del juego en el dugout -o drugout-, así que para lograr concentrarse durante los pocos minutos que entran en acción, optan por un estimulante que los mantenga en una cresta constante de atención).

Estando presumiblemente en la "zona", Ellis lanzó todo el juego en la zona de strike y logró hacer un juego sin hit, uno de los 299 de la historia de las Ligas Mayores hasta hoy en día (en promedio, unos dos al año). El juego fue acompañado por una bruma mística y Ellis de alguna forma consiguió enfocar la zona de strike en medio de alucinaciones espaciales, paranoia y delirios fantásticos (cuando hizo un out en primera base, pensó que había anotado un touchdown). Pese a su extraño comportamiento, Ellis fue apoyado por un buen fildeo de sus compañeros y consiguió realizar una extraordinaria proeza ("el más grande logro atlético jamás realizado por un hombre en una odisea psicodélica"). Si muchos de los éxitos de algunos beisbolistas que tomaron esteroides han sido enlistados con un asterisco, el no hitter de Ellis debería tener más bien una exclamación, celebrando su capacidad psiconaútica de templar los demonios iridiscentes del ácido y utilizarlos a su favor.

 

47 aniversario del no hitter de Dock Ellis (Sports Illustrated)