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Equinoccio de primavera 20 de marzo de 2019: celebrando la energía de la vida

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 03/19/2019

El equinoccio de primavera en el hemisferio norte y el equinoccio de otoño en el sur se celebran este 20 de marzo a las 3:58pm (hora del centro)

Este 20 de marzo inicia la primavera en el hemisferio norte -con el equinoccio vernal- y el otoño en el hemisferio sur. La hora exacta de este evento astronómico será las 3:58pm (hora de la Ciudad de México). Este año tendremos en la misma jornada una luna llena, para redondear una fecha altamente cargada de energía y simbolismo. 

En el equinoccio (aequus nox: noche igual), el día -en casi todo el mundo, salvo en los polos- dura casi exactamente igual que la noche y la salida del Sol se alinea exactamente con el este y la puesta del Sol con el oeste. La órbita de la Tierra yace inclinada en un eje de 23.5º, esto hace que los equinoccios sean los puntos de equilibrio después de los cuales el hemisferio norte y el hemisferio sur cambian lugares para recibir la luz del Sol de manera más directa. 

Astrológicamente el equinoccio marca también el ingreso al signo de Aries, el año nuevo en la astrología occidental, el signo de fuego regido por Marte en el cual el Sol tiene su exaltación, y en el cual se celebra la renovación y revitalización de la naturaleza a través del incremento de la luz que insemina la tierra. Tradicionalmente, la fecha está vinculada a la siembra y al nacimiento de la naturaleza. Es la época donde la tierra empieza a reverdecer, los pájaros cantan, brotan flores, el aire es más caliente, los animales se aparean y, en general, hay más energía en el ambiente. Por ello, la medicina china recomienda en esta temporada salir a dar caminatas en la naturaleza para respirar el chi o energía vital. Y según los viejos manuales de alquimia, el rocío que era utilizado en la preparación de elixires debía recogerse en la primavera.

Existen algunas especulaciones de que la fecha para la Pascua elegida en el Primer Concilio de Nicea pudo haber tenido que ver con el equinoccio de primavera, siguiendo una antigua práctica de asimilar sincréticamente las nuevas religiones con las viejas. Y existen notables asociaciones entre Cristo y el Sol, hasta el punto de que el mismo año astronómico puede ligarse al año religioso, en una especie de astroteología. 

Más allá de estas interesantes conexiones, el equinoccio de primavera es celebrado casi universalmente como fiesta de la luz y la vida, específicamente, de la renovación y la fertilidad. Actualmente el hombre moderno vive mayormente divorciado e inconsciente de estos ciclos de la naturaleza, sin cultivar una sensibilidad a las particularidades del tiempo, a lo que los griegos llamaron kairós (el tiempo cualitativo, el tiempo oportuno), diferenciado de cronos (el tiempo cuantitativo, que se ha convertido en tiempo = dinero). Los equinoccios, los solsticios y los meses lunares permiten que el ser humano se incruste en diferentes ciclos naturales, en resonancia con los cuales puede encontrar una mejor salud y un mayor sentido de pertenencia con el cosmos.