*

X
Fuegos en el sur y un ensayo del Apocalipsis en la Ciudad de México

México está viviendo un año seco y caliente que está causando una serie de siniestros. La Ciudad de México se encuentra en una especie de ensayo del Apocalipsis, con una terrible contaminación y cielos "sangrientos" llenos del humo y las cenizas que han provocado los incendios masivos en el sureste. Varios municipios en Oaxaca están en estado de emergencia. El mundo arde. 

Las autoridades han advertido que es mejor quedarse en casa y no realizar actividad física. El material de los incendios podría incluso soplar hasta Estados Unidos. 

Aquí una imagen de la Ciudad de México teñida por los efectos del fuego del sureste:

Y aquí una imagen satelital del humo que atraviesa el país, que ha dado a conocer la NASA. Se pueden observar los pequeños nodos de fuego en el mapa:

Te podría interesar:

Un testimonio desgarrador de la crisis por la que atraviesa el planeta (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 05/13/2019

La serie documental 'Nuestro planeta', difundida por Netflix, recoge esta escena estremecedora de la crisis por la que atraviesan otras especies por causa de la actividad humana en la Tierra

En los últimos meses se han dado a conocer signos cada vez más alarmantes de la realidad de la crisis ecológica que enfrenta el planeta como resultado de las actividades del ser humano, específicamente su modo de vida basado en la industrialización. Hace poco, por ejemplo, compartimos la nota de una manada de osos polares empujados a una zona urbana de Rusia debido a la ausencia de alimento en su hábitat natural, o el caso de una ballena que murió en una playa de Filipinas con 40kg de plástico en su estómago.

En esta ocasión, la imagen que compartimos proviene de la serie documental Nuestro planeta (Our Planet, Alastair Fothergill, 2019), difundida recientemente por Netflix. En esta serie, en cierto momento se muestra el destino de un grupo de morsas en una región entre Alaska y Rusia, donde han tenido desde siempre su hábitat natural.

En diversas escenas se ve cómo las morsas escalan con dificultad un acantilado para mantenerse en su cima, igualmente con complicaciones, pues sus cuerpos no parecen hechos para caminar y ascender por una superficie pedregosa como aquella donde se encuentran. De hecho, el desafío es tal que cada tanto uno de los animales pierde el piso y cae estrepitosamente, de una altura que a la distancia se sospecha considerable. El resultado son decenas de morsas muertas o heridas fatalmente yaciendo al pie del risco.

Quizá el comportamiento de las morsas nos parezca absurdo, sobre todo cuando se observa que nada a su alrededor las amenaza. Ningún depredador se encuentra al acecho y no parece haber una razón real para emprender la escalada. ¿Entonces?

La respuesta es sencilla. En condiciones normales, las morsas no estarían batallando contra un suelo de tierra sólida, sino que estarían descansando sobre un bloque de hielo macizo. Pero de un tiempo para acá, en esta época del año ya no hay hielo en esa zona del planeta.

Más aún, según algunas estimaciones, si el ser humano no hace nada por cambiar el impacto de sus actividades en el equilibrio general de la Tierra, para 2040 los casquetes polares perderán todo su hielo durante el verano.

¿Qué pasará entonces con todas las formas de vida que hasta ahora se han desarrollado bajo ciertas condiciones? ¿El ser humano tiene el derecho de alterar de esa manera la existencia de otras especies?

 

También en Pijama Surf: Esta gráfica muestra las decisiones personales que realmente combaten el cambio climático